Van 238 muertos por explosión de mina en Turquía

MÉXICO, D.F., (apro).- La cifra de muertos por la explosión de una mina en Turquía subió hoy de 151 a 238, en lo que se considera ya una de las peores tragedias en ese país euroasiático, derivada al parecer por un corto circuito en un transformador.

El último hecho trágico de este tipo data de 1992, cuando 263 mineros perdieron la vida durante una explosión de gas en cerca del puerto de Zonguldak, sobre el Mar Negro.

De acuerdo con el ministro de Energía de Turquía, Taner Yildiz, había 787 personas dentro de la mina ubicada en la localidad de Soma, provincia de Manisa, cuando una falla eléctrica provocó la explosión.

“Aunque hemos trabajado durante toda la noche para rescatar a las personas que todavía se encuentran allí, las esperanzas de encontrarlos vivos se están desvaneciendo”, dijo.

Durante la noche del martes fueron rescatados al menos 363 mineros con vida y de acuerdo con la Dirección de Coordinación de Emergencias y Desastres Naturales hasta la medianoche de este miércoles, hora local, 80 trabajadores heridos habían sido rescatados, igual que otras ocho que resultaron ilesas.

Una multitud animada aplaudió el rescate de un minero horas después de la medianoche. Decenas de familiares aguardan afuera de la mina ubicada a unos 450 km de Ankara, la capital del país. Las imágenes fueron transmitidas por CNN Turquía.

Las cifras de desaparecidos y heridos son irregulares, algunos medios señalan que aún falta saber el destino de 100 mineros y otros elevan la cifra a 200. En lo que hay coincidencia es en el número de fallecidos que hasta ahora es de 238.

El primer ministro Recep Tayyip Erdogan declaró tres días de luto nacional por la tragedia y ordenó izar las banderas a media asta.

La explosión se produjo a unos 200 metro de profundidad a unos dos kilómetros de la boca de la mina que quedó destrozada mientras los trabajadores se preparaban para un cambio de turno, según las autoridades, lo que probablemente aumentó el número de víctimas debido a que había más mineros de lo habitual.

Los mineros que siguen atrapados se encuentran entre uno y dos kilómetros de distancia del lugar de la explosión.

La mina pertenece al consorcio privado Soma Komur Istetmeleri que cuenta con unos seis mil 500 empleados en la zona. Esta empresa informó que ya inició una investigación para dar con las causas de la explosión sin embargo sostuvo que la explosión ocurrió a pesar de “las altas medidas de seguridad y los constantes controles”.

“Nuestra prioridad es sacar a los trabajadores para que se reencuentren con sus seres queridos”, dijeron los dueños de la mina en un comunicado.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Turquía señaló que la mina fue inspeccionada en cinco ocasiones desde 2012, incluyendo una visita en marzo de 2014, y que no se detectaron problemas que atentaran contra la seguridad en el trabajo.

No obstante, en Estambul, cientos de manifestantes se reunieron frente a la sede de la empresa propietaria de la mina y en Ankara, la policía turca disparó gases lacrimógenos contra cientos de estudiantes que se manifestaban contra el gobierno, al que responsabilizan del accidente.

Los manifestantes lanzaron piedras a la policía antidisturbios, que utilizó cañones de agua contra los inconformes quienes lanzaban gritos de “asesino” y “ladrón” a Erdogan.

En tanto, el principal partido de oposición del país dijo acusó al partido gobernante de Erdogan de haber votado recientemente contra una propuesta para realizar una investigación parlamentaria sobre una serie de accidentes en las minas de pequeña escala alrededor de Soma.

Por su parte sindicatos turcos convocaron una huelga general para este jueves 15 en protesta por el accidente causado, según denunciaron, por la falta de medidas de seguridad y la explotación laboral.

“Los dos sindicatos DISK y KESK, la Unión Turca de Médicos (TTB) y la Unión de Colegios de Arquitectos e Ingenieros (TMMOB) hemos decidido ir a la huelga, pero creemos que otros sindicatos se unirán y habrá protestas en casi todas las ciudades del país”, dijo el secretario general del KESK, Ismail Tombul.

Cemalettin Sagtekin, miembro del TMMOB, denunció en la cadena CNN Turquía las condiciones laborales de los mineros, que reciben salarios de apenas mil 200 o mil 500 liras turcas mensuales, equivalentes a 400 o 500 euros.

“La causa de las muertes es la ambición descontrolada de los patronos. Los ingenieros que deben hacer los controles regulares reciben su salario de la misma empresa”, acusó Sagtekin.

“Esto no es un accidente, es un crimen”, secundó por separado Tayfun Görgün, presidente del sindicato minero Dev-Maden Sen. “No había muertos cuando estas minas pertenecían a TKI, la empresa estatal del carbón; las muertes empezaron con la privatización. No son accidentes, son asesinatos”, subrayó.

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