Documenta Vilchez la lucha huichol contra las mineras

Tras la proyección –a mediados de mayo en Real de Catorce– del documental Huicholes: Los últimos guardianes del peyote que aborda la explotación minera de casi ochenta compañías extranjeras en el territorio sagrado de los pueblos wixárikas, para el munícipe local Héctor Moreno Arriaga la película satanizó a la minería… Mientras que dirigentes indígenas señalan a Proceso que el cineasta Héctor Vilchez acertó al incluir testimonios de casi medio centenar de voces expertas sobre las afectaciones de la explotación.

REAL DE CATORCE, SLP. (Proceso).- La lucha y la unión del pueblo wixárika o huichol por defender su principal sitio sagrado del Cerro del Quemado en el extremo oriental del desierto de Wirikuta, afectado por la explotación de la empresa minera canadiense First Majestic, se registra en el documental Huicholes: Los últimos guardianes del peyote, de  Hernán Vilchez, quien espera que su filme incite al dialogo, la reflexión y el análisis del extractivismo minero no sólo en México sino en todo el mundo.

El documental mexicano-argentino independiente estrenó el sábado 17 ante más de 500 personas en esta población de la Sierra de Catorce, Wirikuta, donde acudió gente en contra y a favor de las minas. No obstante, la proyección al aire libre y gratis se desarrolló sin ningún conflicto.

Luego, se mostró en Estación Catorce (Bajío, Wirikuta) el 18 del mes en curso, y al otro día en San Andrés Cohamiata, Sierra Huichola, Jalisco. Las últimas dos funciones fueron el 22, en Guadalajara, y el 24 en el Distrito Federal, justo en el Monumento a la Revolución. En breve se estrenará en internet por Vimeo, con un costo de alrededor de 50 pesos.

A pesar de que en febrero pasado los wixárikas obtuvieron la suspensión provisional del Poder Judicial de la Federación para la explotación minera en su región ceremonial, mas no la cancelación de las concesiones que posee First Majestic, tanto Santos de la Cruz Carrillo (autoridad del Consejo Regional Wixárika) como los wixárikas José Luis Ramírez, Katira, y su hijo Clemente, todos protagonistas de la cinta, expresaron a este semanario que no han bajado la guardia y que “el documental es para dar a conocer el conflicto a más personas”.

Ante la pregunta de si continúa esa unión de los wixárikas que conjuntan a cerca de 45 mil personas habitando principalmente Jalisco y Nayarit, extiéndose por Zacatecas y Durango con cinco organizaciones comunitarias (Santa Catarina Cuexcomatitlán, San Andrés Cohamiata, San Sebastián Teponahuastlán, Tuxpan de Bolaños y Guadalupe Ocotán), ya que se dice que han tenido conflictos entre ellos hasta por tierras, De la Cruz Carrillo responde que ellos “siempre han estado adheridos”, y que el paro de actividades en las minas le ha permitido a su etnia avanzar en armonía:

“Perece que existen ideas encontradas pero somos un solo pueblo y la película recoge todas las acciones que realizó la comunidad wixárika.”

Gracias a la cinta, añade, “esas personas que no sabían de nosotros ni de lo que pasa en Wirikuta se darán cuenta que está en peligro una cultura”.

De Calderón a Peña Nieto

El territorio Wirikuta fue incorporado en 1988 a la Red Mundial de Lugares Sagrados Naturales por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y en 2004 se integró en la lista tentativa de esta organización para convertirse en Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad.

También es Área Natural Protegida por decreto estatal. Además, en 2001 se incorporó con la Ruta Tradicional de los Huicholes como sitio sagrado a la Lista Indicativa Mexicana de la Convención Mundial Natural y Cultural de la Unesco y se le considera Área de Importancia para la Conservación de Aves.

El 28 de abril de 2008, el ex presidente Felipe Calderón (vestido con un traje wixárika); los gobernadores de San Luis Potosí, Durango, Jalisco, Nayarit y Zacatecas; el presidente de la Unión Wixárika de Centros Ceremoniales y cientos de ejidatarios firmaron el Pacto para la Preservación y Desarrollo de la Cultura Wixárika.

Para junio de 2008, el gobierno de San Luis Potosí refrendó el decreto para la publicación del Plan de Manejo del Área Natural Protegida (elaborado junto al pueblo huichol), donde se resalta que debe asegurarse el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales para garantizar la participación justa de los huicholes y prohíbe verter desechos contaminantes y alterar el paisaje y los cursos de aguas superficiales y subterráneos (Proceso 1805).

No obstante, en noviembre de 2009, Felipe Calderón le vendió a First Majestic 22 concesiones mineras que abarcan 6 mil 327 hectáreas, de las cuales 70% corresponden a Wirikuta, con un costo de 3 millones de dólares.

En asamblea de septiembre de 2010, el pueblo wixárika redactó un documento donde manifestó su preocupación por dicho otorgamiento solicitando al gobierno mexicano cancelar todas las concesiones mineras en Wirikuta. Entonces, un conjunto de organizaciones no gubernamentales con científicos, abogados, artistas, músicos, intelectuales y periodistas internacionales se unieron con los wixárikas para defenderlos (Proceso 1831).

“Ahora, las 78 concesiones mineras que en total existen en Wirikuta están suspendidas debido al amparo interpuesto hace un año por nuestra comunidad indígena”, precisó José Luis Ramírez. A decir de De la Cruz Carrillo, el reto que se les presenta será muy fuerte y más difícil:

“La finalidad es revocar todas las 78 concesiones mineras que existen dentro del territorio sagrado de Wirikuta, donde realizan su ritual todas las comunidades wixárikas. También afecta a la gente que vive en la zona.”

Ambos indígenas informaron que han entregado cartas a Enrique Peña Nieto sin obtener aun ninguna respuesta del presidente.

“Espero que nuestras peticiones sean valoradas en el juicio, como que la población no tuvo derecho a una consulta previa, como lo dice el artículo 169 de la Organización Internacional del Trabajo, del cual México es firmante”, destacó el también abogado De la Cruz Carrillo.

¿Minería endemoniada?

En el largometraje Huicholes: Los últimos guardianes del peyote, la afectación de las minas son explicadas por científicos, observándose los argumentos de los representantes mineros y autoridades gubernamentales.

 Las cámaras de Vilchez siguen a la familia Ramírez en su tradicional peregrinación que realizan año tras año al sagrado Wirikuta, donde se encuentran con el espíritu del híkuri (peyote).

Son cerca de 45 testimonios, entre los cuales se encuentran los de  Alfonso Valiente Banuet (Instituto de Ecología UNAM), Alfredo Arellano Guillermo (director regional de la Comisión de Áreas Naturales Protegidas), Carlos Chávez Reyes (Asociación Jalisciense de Ayuda a Pueblos Indígenas y del Frente en Defensa de Wirikuta), Eduardo Santana Castellón (Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad Universidad de Guadalajara), Edgar Osorio Jaimes (superintendente de producción de la mina La Guitarra-First Majestic) y Esteban Carrillo (Unión Wixárika de Centros Ceremoniales).

El argentino Hernán Vilchez inició el documental hace tres años.

Llegó a México para grabar un proyecto de cierta televisora alemana y acudió a la cabecera de San Andrés Cohamiata a pedir permiso para filmar, pero por cuestiones ajenas a él dicho programa nunca se logró.

“Me dijeron que sí, pero me pidieron que filmara el documental sobre la lucha del pueblo huichol por defender su territorio sagrado en Wirikuta.”

Acentuó que “el conflicto llegó a niveles muy interesantes en cuanto a movilización social y es algo de lo que mostramos en la película”. Buscó varias voces: “También lo hizo José Andrés Solórzano con la ayuda de la productora asociada Paola Stefani, porque si sólo incluíamos el ‘¡Viva el pueblo wixárika!’, de entrada la mitad de la gente iba a desconfiar”.

El presidente municipal de Real de Catorce, Héctor Moreno Arriaga, manifestó en entrevista durante la primera proyección que no está de acuerdo con el documental Huicholes: Los últimos guardianes del peyote:

“Celebramos que haya libertad de expresión y eso lo practicamos sin ningún problema en esta administración, pero la cinta representa más el punto de vista del Frente en Defensa de Wirikuta porque existen más testimonios de gente involucrada con esa organización. El documental presenta a la minería como una actividad endemoniada, desconociendo la idiosincrasia de este lugar.”

–¿Pero son especialistas reconocidos quienes con estudios hablan del daño en Wirikuta por la mala explotación de la minería?

–Sí son científicos, pero opinan de un estudio que no está presentado.

–Dicen los ejidatarios que las autoridades gubernamentales trataron de ponerlos en contra de los huicholes manejando que les iban a quitar sus tierras, ¿es verdad esto?

–No, eso es mentira…

Para Chávez Reyes, del Frente en Defensa de Wirikuta, el filme no lleva a una polarización y presenta que es necesaria una solución. Subrayó que el Frente participa en el juicio:

“Con este caso se están dando precedentes que no existían. Se toma en cuenta que es un territorio ancestral y se suspendieron las actividades mineras por la vía del amparo agrario. Eso nunca había ocurrido. El juicio lo inició una de las comunidades, San Sebastián Teponahuastlán, a nombre del pueblo wixárica, pero se le debe notificar a todo ese pueblo.

“También gente ligada al presidente municipal metió una demanda contra del intento de la declaración de reserva de la biosfera y por lo tanto está parado el Plan de Manejo del Área Natural Protegida.”

Eduardo Santana Castellón, de la Universidad de Guadalajara, redondeó:

“Obviamente nadie está contra la minería. Lo que se debate es que no se haga en las áreas naturales protegidas y eso es importante. Aquí se fortalece ese argumento con el aspecto cultural sagrado y con un reconocimiento internacional a ese derecho.”

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Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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