Publicidad mata política

Con la salida de Arturo Zamora  de la Secretaría General de Gobierno y el nombramiento de Alberto Lamas como “jefe de gabinete”, éste culmina sus tentativas de encumbrarse como el brazo derecho del gobernador Aristóteles Sandoval. En realidad, Lamas siempre gozó de un amplio margen de maniobra, ya que utilizó todas las oficinas de Comunicación Social del Ejecutivo y un enorme presupuesto para controlar a los medios y prácticamente comprar a periodistas.

El promotor de la marca “Aristóteles”, Alberto Lamas Flores, exdirector comercial de TV Azteca Jalisco, logró su anhelo: desplazar de la Secretaría General de Gobierno a Arturo Zamora Jiménez, luego de múltiples esfuerzos por quitarlo del cargo o al menos neutralizarlo.

El hecho ocurre luego de año y medio de roces entre ambos en la administración priista. Lamas cerró 2013 como el operador capaz de sacar adelante la imagen del gobernador con el instrumento idóneo: una cartera superior a 300 millones de pesos para gastar en contratos a medios y periodistas, según se comprueba en la página de Transparencia del gobierno del estado y testimonios diversos.

En el portal de Transparencia se ven los contratos firmados entre los empresarios y Lamas, y por la información que este semanario obtuvo por otro lado, de fuentes fidedignas, se sabe que el funcionario pide un porcentaje de 25% que se amarra a través de empresas fachada que le manejan la publicidad. A otros empresarios, además de ese 25%, les exige otro tanto, para sumar 50%, manejado bajo la mesa y en efectivo.

Ante estas condiciones, algunos medios que se quedan fuera de la jugada optaron por cerrar, como fue el diario El Gratuito.

Lamas firma los contratos publicitarios sin tomar en cuenta al director de Comunicación Social, Gonzalo Sánchez García, como se puede ver en una simple revisión de las firmas de los documentos. En los pasillos de la fuente se maneja que la salida de Sánchez García es inminente, dada la relevancia que cobró ya Lamas Flores en el gobierno del estado.

El 29 de mayo Zamora Jiménez anunció oficialmente su separación del cargo y así confirmó rumores que semanas antes corrían en el Palacio de Gobierno. A menos de una semana de que entre en vigor el cambio, ningún funcionario ha ofrecido una explicación de las verdaderas causas del regreso de Zamora al Senado, donde gozaba de licencia desde marzo de 2013 para integrarse al equipo de Sandoval Díaz.

La llegada del excandidato a gobernador por el PRI a la Secretaría de Gobierno fue vista como un intento del gobierno federal para poner orden en el estado, ante la falta de experiencia de Sandoval, que además comenzó su gestión en medio de escándalos.

Al cumplir apenas ocho días, la administración priista se estremeció cuando el secretario de Turismo, José Jesús Gallegos Álvarez, fue acribillado la tarde del 9 de marzo. Jonathan García García, John Perro, uno de los autores materiales, declaró ante el Ministerio Público que el crimen se debió a que Gallegos lavaba dinero del cártel de los Caballeros Templarios, lo que molestó a Nemesio Oseguera, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (Milenio Jalisco, 2 de junio).

Oficialmente no se ha dicho nada sobre los indicios de que al menos tres funcionarios de primer nivel en el estado son investigados por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la Procuraduría General de la República por presunta protección al crimen organizado.

Además, en el expediente del asesinato de Ignacio Loya Alatorre –operador financiero del cabecilla narco Nacho Coronel– afuera del estadio Jalisco el 21 de febrero de 2005 (averiguación previa 029/2007/HI/A), salió a relucir que Loya era amigo de Sandoval Díaz y había contribuido a financiar sus campañas políticas con 100 mil pesos, lo que siempre ha negado el gobernador (Proceso 1832).

El ascenso

Lamas Flores desarrolló en cinco años una carrera meteórica en la administración pública. Conocedores de tales acuerdos indican que el funcionario exige “moches” de entre 25% y 30% del monto de los contratos publicitarios a favor de empresas que utiliza como fachada.

Recientemente ha llegado a exigir a algunos rotativos y posiblemente a otros medios, además del 25% de rigor, otro tanto en efectivo y sin documentos de por medio. Así consiguió controlar prácticamente a todos los medios informativos, salvo uno o dos.

El 26 de septiembre de 2013 Lamas cerró un contrato publicitario con Multimedia Cinco (Reporte Índigo) por 10 millones de pesos. Según la factura 1211, que ampara el pago de la mitad de ese monto, el representante de la empresa fue Luis Palacios Castillo.

La firma se concretó semanas después de que la reportera Paloma Robles publicara en ese medio electrónico e impreso un reportaje sobre la porrista regiomontana que tuvo un hijo con Aristóteles Sandoval y exigía el reconocimiento de su paternidad.

Ahora, con la salida de Zamora de la Secretaría de Gobierno, Lamas se convierte en el hombre más influyente de la administración, sólo por debajo del gobernador y del fiscal general, Luis Carlos Nájera, a quien no se le descarta como aspirante al ayuntamiento de Zapopan en las próximas elecciones.

El secretario particular del gobernador, Netzahualcóyotl Órnelas Plascencia, envió un correo electrónico que circuló entre funcionarios de primer nivel y del cual Proceso Jalisco tiene copia: “Me complace saludarte y comunicarte que el gobernador ha designado como jefe de gabinete al licenciado Alberto Lamas Flores, coordinador general de Dependencias Auxiliares”. También anuncia que Gilberto Sánchez Pantoja queda como secretario técnico de esa oficina.

En ese mensaje no se explica el sustento legal de la medida, que reduce las facultades del titular de la Secretaría General de Gobierno en el manejo de los asuntos del interior, como lo contempla la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo. Con ello se relegó a Zamora y a su sucesor a un papel secundario y sometido a Lamas por indicaciones del gobernador.

Juristas consultados sobre la jugada de Sandoval Díaz para deshacerse de Zamora, señalan que la figura de jefe de gabinete parece creada para acomodar a Lamas, pues no existe en ningún apartado de la Constitución del estado y menos en lo referente a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo local.

En el inciso XI del artículo 4º de esa ley se asienta que el gobernador es el jefe de gabinete y tiene la facultad de “convocar o presidir reuniones totales o parciales de gabinete para atender los asuntos públicos del estado”.

Uno de los primeros indicios del aislamiento a Zamora Jiménez fue que varios de sus colaboradores cercanos dejaron de comunicarse con él y algunos llegaron al extremo de no responderle las llamadas telefónicas o de limitar sus contactos.

Entre los funcionarios cobijados por Zamora están el fiscal general, Luis Carlos Nájera; la fiscal de Readaptación Social, Maricela Gómez Cobos, quien enfrentó la intoxicación de 450 internos hace tres semanas en el Reclusorio Preventivo por consumir alimentos en mal estado; y la procuradora social, Felícitas Velásquez, quien sin éxito trató de apaciguar a los habitantes de Temacapulín por la construcción de la presa El Zapotillo.

Hace tres semanas, Livier González Brand, responsable de Comunicación Social del Supremo Tribunal de Justicia y cercana a Zamora, dejó su cargo para ocupar un puesto similar en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que preside otro integrante del círculo: Felipe Álvarez Cibrián. Ahora a todos se les considera “huérfanos” políticos a merced de Lamas.

El benefactor

Lamas Flores fue clave en el triunfo de Aristóteles Sandoval en la elección por la alcaldía de Guadalajara en 2009, contra su principal contendiente, el panista Jorge Salinas Osornio.

Lamas le propuso a Sandoval Díaz que se abstuviera de usar su nombre de pila porque su adversario ya lo había posicionado para él. En cambio, lanzó al mercado electoral la marca “Aristóteles”, que convirtió en un éxito con su apariencia metrosexual, que refrendó en giras y actos públicos, alentando a las mujeres a tomarse fotos con él.

La estrategia de campaña de Lamas combinó bien con el voto de castigo al PAN y Sandoval Díaz llegó a la presidencia municipal tapatía. Lamas asumió la dirección de Comunicación Social y se dedicó a cooptar medios, así como a controlar las entrevistas y el trabajo de los reporteros.

Como funcionario, Lamas siempre ha optado por buscar el entendimiento directo con los dueños y directores de las empresas de comunicación, a la par que ignora o desprecia el trabajo de los reporteros.

Ya al frente de comunicación del gobierno estatal, Lamas manejó a su antojo las oficinas de prensa del Poder Ejecutivo, que redujo a funciones de enlace. Ninguna solicitud de entrevista o de información se resolvía si no pasaba por sus manos, al grado de anular a la Dirección de Comunicación Social del gobierno estatal.

Ahora todas las operaciones de esta índole se planifican en la Mesa de Estrategia o Cuarto de Guerra, que funciona al margen del organigrama del Poder Ejecutivo y de la Ley Orgánica correspondiente. Ahí se decide sobre la información que se ofrece a los medios, además de que a ciertos periodistas prácticamente se les toma confesión para autorizarles alguna entrevista.

Desde el principio de la administración de Sandoval Díaz, Lamas retribuyó con espacios en el gabinete los servicios de los comunicadores afines que le ayudaron a hacer fichas de periodistas del sexo femenino para integrarlas a su equipo, con la consigna de favorecer a quienes acataran órdenes sin cuestionarlas.

Al respecto, se sabe que la responsable de atención a medios en el DIF Jalisco, Melissa Jonguitud; la titular de Prensa en la Secretaría de Educación, Gloria Bautista, y de la Oficina de Enlace en la Secretaría de Salud, Claudia Trigo, no pueden ser removidas de sus cargos porque tienen amarres políticos con Lamas.

Dos áreas en las que el influyente funcionario no pudo penetrar son la oficina prensa de la Fiscalía General, encabezada por Genaro Pacheco, quien recientemente dejó el cargo a Perla Rodríguez por cuestiones de salud; y la Secretaría General de Gobierno, donde Isaac Guzmán se mantuvo junto a Arturo Zamora hasta el último momento.

En cuanto al director de Comunicación Social del gobierno, Gonzalo Sánchez, su trabajo se limita a labores estrictamente operativas porque desde mucho antes de la salida de Zamora Jiménez, Sánchez ya había sido desplazado de sus funciones.

La denominada Mesa de Estrategia la conforman Alberto Lamas, el secretario de Planeación y Finanzas, Ricardo Villanueva, además de Alberto Pérez Obeso, Alfredo Rico, Juan Luis Humberto González, Iván Manuel Silva, Martín Maqueo, Salvador González Reséndiz y Enrique Dau Flores, exfuncionario de Guillermo Cosío Vidaurri y de Francisco Ramírez Acuña.

Dau Flores fue alcalde de Guadalajara y fue defenestrado a los 22 días de haber asumido el cargo por su desastroso de­sempeño ante las explosiones del 22 de abril. Su actividad empresarial y política le ha permitido ser proveedor del gobierno en el rubro de la construcción, y el hidráulico en particular.

En la mesa también participan Juan Carlos Magallanes, exeditor del diario Mural y Gilberto Pérez Castillo, asesor del exalcalde de Zapopan Héctor Vielma, quien cobró más de 2 millones de pesos por sus servicios. Asimismo aparecen a últimas fechas Rogelio Campos, excoordinador de Medios de la UdeG, y Alonso Torres, que tuvo el mismo cargo que Campos y también fue reportero de Mural.

Espiar y fichar

Entre las personas “fichadas” en el gobierno de Sandoval Díaz está Vanesa Robles, periodista independiente que ha sido reconocida con el Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez y con el Premio de Nuevo Periodismo en 2000:

“Fue hace como un año, a través del llamado Cuarto de Guerra (Mesa de Estrategia), y decía puras mentiras, como el hecho de que yo colaboro en Milenio (Jalisco), y otras eran verdad, como el que tengo esposo y dos hijos y datos de a qué cosa me dedico o con quien me junto”.

Esa ficha, además, “decían que trabaja en Milenio y eso no es cierto, decían que yo vendo información a Mural, cosa que tampoco es cierta. Aseguraban que yo me juntaba con un señor de ese periódico, que era director editorial y a quien yo no conozco. Decían, en pocas palabras, que soy una mercenaria de la información… Es una ficha armada al estilo del Ministerio Público, mal redactada, en donde lo único cierto eran mis datos personales y todo lo demás falsos”.

El fichaje de reporteros se realiza desde la administración del panista Emilio González. Entonces hacía las fichas Alberto Martínez, La Antena. Vanesa Robles comenta: “Me parece incorrecto y poco ético que haya gente que antes se desempeñó como periodista y ahora se dedique a espiar a sus excolegas, si es que en realidad así pasa, y que ahora se dediquen a vender información. Pero aparte de eso se trata de malos reporteros, porque la información presentada es falsa”.

Desde su arribo al gobierno del estado, Lamas decide los contratos publicitarios y suspende el contacto con los directores de las empresas de medios cuando alguno de sus reporteros se empeña en publicar información crítica hacia la autoridad estatal.

Incluso, el funcionario ha elaborado un tabulador para la compra de medios. Los rotativos pequeños o de circulación restringida, pero que gozan de la simpatía de Lamas, se benefician de contratos de más de 2 millones de pesos anuales. Fuentes gubernamentales indican extraoficialmente que Lamas es uno de los accionistas del periódico La Crónica, de reciente aparición en Jalisco.

En el mismo apartado caben medios como Conciencia, El Respetable, Crítica y otros de baja circulación. Los rotativos grandes reciben contratos de alrededor de 5 millones de pesos.

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