Concurso de canto de Culiacán

CULIACÁN, SIN.- Fundador y director del Concurso Internacional de Canto de Sinaloa, Enrique Patrón de Rueda, oriundo de este estado, es sin duda –ya lo hemos reiterado– el mejor director de ópera de México, y poseedor de un profundo e incansable compromiso con la formación de músicos y cantantes en Sinaloa y el resto del país, labor a la que está dedicado en cuerpo y alma, así como a la de acercar a la ópera a todo tipo de público.

En su sexta edición el concurso (el más importante y fresco del país) se llevó a cabo en medio de un ambiente muy tenso: reclamos, dimes y diretes, jurados que renuncian y después vuelven, discusiones interminables; el concurso peligró. Una semifinalista solicitó cantar en la final, aunque sea a piano. La tensión se podía cortar con un cuchillo. El día de la final, en medio de la orquesta se encontraba el piano de cola con el que se acompañaría a la soprano inconforme. Ahí estuvo el piano y la chica nunca subió al escenario.

Patrón declaró para esta columna:

“Me quedé triste y agüitado, esperaré a que la cosa cambie. Pero el concierto fue de una gran calidad. Se interpretaron arias muy difíciles y poco usuales. Para mí siempre es y será una maravilla descubrir y ayudar a los jóvenes talentos.”

El ambiente pesado, sin embargo, se diluyó en cuanto Patrón de Rueda al frente de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes (OSSLA) comenzó a dirigir a Mozart. Los 12 finalistas tuvieron un excelente nivel. Por cuestiones de espacio no es posible mencionar qué tal cantaron los participantes. La triunfadora resultó la soprano coahuilense Alejandra López; el segundo lugar correspondió a Jéssica Loaiza Pérez, de Culiacán (que ya está estudiando en el Conservatorio Santa Cecilia de Roma, Italia), y el tercero para el duranguense Christofer Iván Hernández.

Entre el concierto, la deliberación del jurado y la entrega de los premios transcurrieron cinco horas en el Teatro Pablo de Villavicencio.

Se otorgaron además de los cinco premios oficiales, 10 especiales por parte de instituciones y organismos privados; por ejemplo, el de Revelación Juvenil, del Público, el Coppel, de la Asociación Amigos de la Ópera de Mazatlán A.C., de El Colegio de Sinaloa, del Ayuntamiento y el del INBA.

En la final de esta sexta emisión estuvieron representados varios estados del país y de Guatemala, y ha sido sin duda la mejor: gran calidad artística y muy buenas voces se evidenciaron desde la primera eliminatoria.

En cuanto al jurado, se trata de un grupo internacional de intachable reputación que eligió el Instituto Sinaloense de Cultura a través del director, el maestro Aldo Rodriguez, quien comentó:

“El jurado antes era designado directamente por Enrique Patrón. Esta vez quisimos escogerlo escrupulosamente nosotros en el instituto, para que hubiera más transparencia y absoluta autonomía, creo que así debe ser. Hubo quejas de que Patrón manipulaba todo el concurso en sus diferentes etapas, con esto queremos derrotar esas sospechas, y que el maestro se dedique sólo a lo musical, nosotros a la logística.”

El jurado: los mexicanos Rogelio Rojas-Nolasco (pianista y director orquestal) y Carlos García Ruiz (director de orquesta), la chilena Graciela Araya (me-zzosoprano de gran trayectoria internacional), el guatemalteco Bernardo Villalobos (cantante y maestro de trayectoria internacional) y el estadunidense Linus Lerner (doctor en dirección coral y orquestal de las Universidades de Arizona y Florida)

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