Brasil: A punto de la gloria y a un paso del desastre

Si un equipo está presionado, es Brasil. La gente y la prensa de ese país exigen que los futbolistas del Scratch du Oro ganen el Mundial, o serán criticados durante años en el país más futbolero del orbe, acusados de repetir el Maracanazo. Luiz Felipe Scolari aceptó la misión de liderar ese grupo. Tiene que soportar los ataques y mantener el buen futbol que la verdeamarelha ha mostrado. En él reside buena parte de las claves para entender el momento que atraviesa el próximo rival de México. Ambas selecciones llegan con sus primeros partidos ganados.

SAO PAULO (Proceso).- Nunca como ahora una selección brasileña ha tenido garantizada su inclusión en los libros de historia: Si los 23 convocados canarinhos ganan el Mundial, serán recordados como quienes, por vez primera, coronaron a la verdeamarelha en casa. Si fallan, serán los culpables de reeditar el maracanazo.

Al frente de esos 23 hombres, que protagonizarán la mayor de las victorias o la peor de las derrotas, se encuentra el director técnico Luiz Felipe Scolari, un descendiente de italianos que concentrará los elogios o los ataques. Su equipo ya dio el primer paso, al vencer 3-1 a Croacia en el partido inaugural.

Ese entrenador tendrá, además, otra responsabilidad: Mantener unido a su equipo en medio de la inconformidad de miles de brasileños por el gasto realizado para construir 12 estadios.

Scolari, llamado Felipao, dejó en claro cómo defenderá a su grupo del ambiente enardecido: “Voy hasta el infierno con estos jugadores”…

Y este martes, sufrido empate en el duelo contra México…

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1963 de la revista Proceso, en circulación.

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