“El curioso incidente del perro a medianoche”

MÉXICO D.F. (apro).- Los pensamientos y movimientos de un chico de 15 años, tres meses y tres días quedan al descubierto en El curioso incidente del perro a medianoche, puesta que se presenta en el Teatro de los Insurgentes con una historia singular y una escenografía que hace gala de la modernidad.

Después de más de 200 representaciones en el recinto ubicado en Insurgentes Sur, la obra es una adaptación de la exitosa novela The curious incident of the dog in the night-time (2002), de Mark Haddon, protagonizada por el actor Luis Gerardo Méndez (quien alterna con Alfonso Dossal) en el papel de Christoper Boone, un adolescente que intenta investigar quién mató a Wellington, el perro de la señora Shear.

Christopher no es un chico común, es bastante preciso con los números, las fechas y los detalles, se empeña en dejar claro que tiene 15 años, tres meses y tres días de edad; además de parecer a simple vista bastante ingenuo, es poseedor –sin saberlo– del síndrome de asperger.

Es el mismo “síndrome de la genialidad” como lo han nombrado y que dicen tiene el dueño de Microsoft, Bill Gates; el cineasta y creativo Tim Burton, o el futbolista Lionel Messi, y en cuya bondad según estudios se encuentra una paciencia, atención y brillante ejecución en lo que sea que se ame. En el caso de Christopher el universo y las matemáticas son su pasión –en especial los números primos.

Así que con toda persistencia el adolescente le lleva la contra a su padre el señor Boone (Alejandro Camacho) e investiga quién mató al perro de la señora Shear, su vecina, e inicia sin saberlo una travesía con tintes personales que lo lleva sobre todo a superar obstáculos, pues así como es de virtuoso, también tiene su contraparte: no le gusta que las personas lo toquen, le tiene una aversión a los colores amarillo y café –que incluyen la comida–, y sobre todo no soporta estar entre multitudes de gente.

Esta historia muy sencilla y a la vez nada común, se desarrolla en una escenario del siglo XXI, una especie de dos lados de cubo de Rubik gris en donde todo se proyecta, es decir, en pared y piso, creando una especie de escenografía de holograma que recrea la sala de la casa de Christopher, su habitación o la recámara de su papá, la calle, una estación de trenes, el Metro, o la escuela.

Hasta bajar y subir las escaleras, escuchar sus pensamientos o sus conocimientos sobre el universo resultan ingeniosos cuando se les da vida en el escenario.

De muy particular interés resulta la presencia de la actriz Cecilia Suárez (quien alterna con Mónica Huarte) en el papel de Miss Sibihon, que realiza dos interpretaciones al mismo tiempo, uno como profesora y confidente de Christopher, y otro como una especie de alter ego, pues narra la historia y movimientos del protagonista.

El reparto también incluye a Rebecca Jones, Luz María Aguilar y Monica Dionne. Así como seis jóvenes actores que le dan vida a las escenas “en exteriores”, en algunos casos con coreografías divertidas.

Y aunque pudiera parecer complicado aceptar por qué se tienen que comprar los boletos con tiempo, se entiende una vez que se escuchan los comentarios de los vecinos de butacas que hablan de recomendar la obra a amigos o familiares, ya que como bien sabe la gente especializada en mercadotecnia no hay mejor publicidad que el “boca a boca”.

Las funciones son los jueves y viernes 20:30 horas, sábados 18 y 21 horas, y domingos 18 horas en el Teatro Insurgentes (Insurgentes sur 1587), y como se ha comenzado a anunciar ya está en sus últimas semanas.

Acerca del autor

Licenciada en Ciencias de la Comunicación (2005) con Diplomado en Relaciones Públicas (2014), habla inglés y francés, amante del cine y los idiomas. Se inició como reportera de deportes en su natal Veracruz, y luego en publicaciones de la Editorial Vía Satélite de la Ciudad de México. Forma parte de la Sección de Cultura y Espectáculos de Proceso desde 2007.

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