“Bailando al límite”

Una mini-serie producida por la BBC en 2013 llega apenas año y medio después a la pantalla de Canal 22, Dancing on the edge, traducida como Bailando al límite.

La temática no es el baile pero sí la música, la historia de cómo una banda de jazz de intérpretes negros nacidos en Inglaterra logra salir de un oscuro bar en donde tocaban, para alcanzar efímera fama en el salón principal de un lujoso hotel. Son escuchados por aristócratas y más tarde invitados a presentar su espectáculo frente a la familia real en su residencia. La prensa de espectáculos ronda con el fin de llevarlos a la primera plana, más como curiosidades que en tanto artistas reconocidos.

La obra consta de seis episodios, cinco refieren acontecimientos y el desenlace, el sexto aparece como un epílogo: uno de los personajes que es periodista entrevista tanto al líder de la banda Louis Lester como a las dos cantantes femeninas: Carla y Jessie. A partir de los diálogos sabremos mayores intimidades de la vida infantil de los tres, de la manera en que asumieron su triunfo así como el drama sufrido. Al histrión que interpreta a Louis, Chiwetel Ejiofor, le fue concedido un premio como mejor actor. La obra televisiva logró el galardón de Satellite Awards a la mejor mini-serie. El relato se debe al director Stephen Poliakoff, lo sitúa en los años 30, le concede todo el glamour del vestuario y los sitios construidos en el siglo XIX y que aún permanecen intactos. Deleita a los espectadores con canciones especialmente escritas para la serie e interpretadas por los actores.

El contraste entre los personajes no es sólo de color de piel, sino de clase. Los artistas provienen de un medio social muy pobre, han padecido privaciones en su infancia por lo cual el éxito acompañado de buena comida, vivienda digna y ropa apropiada para el frío londinense es todo lo que quieren.   Para alguna gente verlos, oírlos, es una verdadera novedad. El periodismo en la figura de un reportero hace el tránsito entre ambos mundos, es quien ayuda a la banda, convence a su editor de publicar artículos favorables, los vincula con aristócratas y logra proteger a Louis organizando su fuga.

En los años treinta el jazz se desarrolló en Estados Unidos, hubo grandes artistas, orquestas, voces. En Europa apareció como curiosidad para dar paso a una música popular de diferente estilo. Para ciertas personas parecía casi un atentado que una banda de jazz con cantantes de color se presentara frente a una audiencia de ricos burgueses, de descendientes de la aristocracia, de empresarios. Ese tipo de sujetos encarna en la serie por supuesto en un grupo de soldados alemanes.

Desdoblando el hecho social de la discriminación de clase y racial en las relaciones entre los músicos y las personalidades que se vinculan con ellos, la serie plantea un misterio, un crimen, un suicidio. Al final se acepta la imposibilidad de que personas de esferas distantes puedan mantener relaciones de amistad, amor, trabajo sin que surjan los conflictos que los alejarán irremediablemente. Incluso en el caso de las mujeres el peligro de ataque físico está siempre latente. Si los hombres arriesgan su libertad pues cualquiera puede sospechar de ellos y mandarlos a la cárcel, las mujeres comprometen la vida por desatar pasiones.

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