Videgaray ante diputados: “claramente insuficiente” el crecimiento económico

MÉXICO, D.F. (apro).- El secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, tuvo que admitir que el crecimiento económico en lo que va de la actual administración es igual al de los últimos 33 años: “claramente insuficiente”, dijo a pregunta expresa de una diputada.

Sin embargo, no se cansó de repetir que todos los indicadores macroeconómicos señalan que “la economía da muestras ya de un mayor dinamismo y México se encuentra en una clara ruta hacia el crecimiento”.

No se arriesgó a decir que el crecimiento económico durante este gobierno es “francamente mediocre” como él mismo ha calificado y como hoy se lo repitieron una y otra vez los diputados durante su comparecencia para explicar el programa económico para 2015 y hacer la glosa del Segundo Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

En una de las más tediosas comparecencias de los últimos tres lustros protagonizada por un secretario de Hacienda, Videgaray hacía como que respondía… a unos diputados que, igual, hacían como que preguntaban.

Fue un auténtico diálogo de sordos que no levantó el menor interés en un pleno cameral que se fue vaciando apenas iniciada la comparecencia del titular de Hacienda.

El propio funcionario propició una sesión de bostezos y franca huida, al dibujar un país de fantasía.

En su introducción hizo el previsible elogio de las reformas estructurales que “van a dinamizar nuestro crecimiento económico”. Se refirió a las dos reformas que ya están en plena marcha, la financiera y la hacendaria.

Gracias a la primera, dijo, “hoy existen nuevas oportunidades de crédito de bajo costo para las y los productores de nuestro campo”. También: “Por primera vez, en décadas, el gobierno de la República ha diseñado… nuevos y más programas de crédito de bajo costo para quien más lo necesita”.

De la reforma hacendaria reconoció que ha significado “un esfuerzo adicional de los mexicanos para contribuir con sus impuestos al desarrollo nacional”, pero que ha cumplido con tres objetivos fundamentales:

Uno, explicó, “ha dotado al Estado mexicano de mayores recursos para cumplir con sus obligaciones frente a la gente”. Dos, “ha logrado que el pago de los impuestos sea más justo y equitativo y generando también incentivos para la formalidad”.

Y tres, lo que es un cambio espectacular –sugirió–, “ha disminuido nuestra dependencia de los ingresos petroleros”.

Pero no dio ningún dato o cifra que sustentara su afirmación. Y tampoco ningún diputado se los exigió.

Videgaray advirtió que el próximo año habrá una fuerte disminución de los ingresos petroleros –por un menor precio del crudo y una baja en la producción y exportación–, pero que será transitoria porque para eso está la reforma energética “que ustedes le han dado a la nación”, le dijo a los diputados.

Y pese a esa baja en los ingresos petroleros, agregó, “el gasto de inversión se mantendrá en los niveles históricamente altos del ejercicio presupuestal 2014”.

Ya en la ronda de preguntas y respuestas, el tema predominante fue el magro desempeño de la economía en la actual administración. Se le pidió al secretario que explicara por qué el bajo crecimiento en estos dos años; por qué las continuas revisiones a los pronósticos oficiales y por qué las fallas en los diagnósticos.

Y Videgaray, que nunca acepta errores, aseguró que no ha habido fallas en el diagnóstico y que las revisiones a las estimaciones del crecimiento de la economía las hace todo el mundo, los analistas privados y los propios organismos internacionales.

Explicó: “La Secretaría de Hacienda tiene la obligación de estimar el crecimiento económico de forma técnica a partir de la información disponible. Ajustamos estas estimaciones de crecimiento conforme la información así lo amerita y las podemos ajustar o a la alza o a la baja”.

Y puso de ejemplo lo sucedido el año en curso:

“Cuando hicimos la estimación del crecimiento económico para este año 2014 y que fue una estimación que en septiembre del año pasado era del 3.9%, el consenso de los analistas económicos estaba exactamente en ese rango. La encuesta del Banco de México que recoge opinión de más de 25 analistas del mercado, pronosticaba 3.7%; la encuesta del Banco Nacional de México, 3.8%.

“¿Esto qué quiere decir? El pronóstico que hacía la Secretaría de Hacienda era claramente en línea con lo que estimaban todos los economistas que hacen pronósticos para este año. Ocurrieron cosas posteriormente, particularmente en el entorno internacional, una contracción del crecimiento económico en el primer trimestre en Estados Unidos de proporciones mayores –debido fundamentalmente al invierno– que redujo de manera importante el crecimiento económico en el primer trimestre de este año.

“Nuestra estimación dada a conocer en mayo, del 2.7% –y que mantenemos– refleja para los siguientes tres trimestres del año un crecimiento en línea con el que habíamos estimado originalmente en septiembre, pero toma en cuenta este evento inesperado, como lo han corregido también ya en sus estimaciones los analistas del mercado.”

En suma, Hacienda no se equivoca.

En el paquete económico para 2015 quedó claro que el gobierno propone al Congreso incurrir en un mayor déficit público –más deuda– para compensar la caída en los ingresos petroleros que se tiene prevista para ese año.

En la comparecencia, hubo el tradicional arreglo entre la bancada del partido en el gobierno y el titular de Hacienda, en el sentido de que desde aquella se le hacen preguntas a modo al secretario para justificar una decisión de política económica.

La diputada priista Angelina Carreño Mijares pidió a Videgaray “abundar” en las consecuencias desastrosas que habría si se recortara el gasto público para enfrentar una baja en los ingresos petroleros.

Muy presto, el secretario respondió: “Efectivamente, el déficit público es un instrumento que los gobiernos de todo el mundo utilizan para alentar el crecimiento económico cuando la economía sí lo requiere.

“Al igual que la política monetaria, puede entrar en una fase de expansión cuando se requiere impulsar el crecimiento económico. Debemos reconocer que si bien el país está creciendo, requiere todavía un impulso contracíclico, como le llaman los economistas, para lograr que lleguemos a los niveles de pleno empleo.

“El no utilizar el déficit público en este momento sería probablemente un acto de gran irresponsabilidad porque implicaría una fuerte contracción del gasto público en materias fundamentalmente de inversión pública, lo cual tendría consecuencias importantes no solamente sobre el crecimiento, sino sobre la creación de empleos y el bienestar de las familias mexicanas”.

Es decir, ante la baja prevista de los ingresos petroleros, no se harán recortes al gasto público “para no dañar a la población”, sino que se recurrirá a un mayor endeudamiento.

En el paquete económico para 2015, el gobierno pide al Congreso que le autorice un déficit de más de 641 mil 500 millones de pesos, un 3.5% del PIB.

Pero Videgaray, como siempre, justificó:

“Hay que reconocer que el endeudamiento del sector público mexicano es menor al promedio de Latinoamérica y por supuesto significativamente menor que el de otras economías de la OCDE. Y, por lo tanto, México sigue teniendo un acceso amplio y exitoso, a bajo costo, a los mercados internacionales con financiamientos diversificados y de largo plazo”.

No hay problema, pues, que la deuda crezca y crezca, sugiere Videgaray.

 

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