El INE en el filo del descrédito

Acusado reiteradamente de estar controlado por el PRI, el Instituto Nacional Electoral realizó su primer movimiento antes de las elecciones del próximo año: la integración de los organismos electorales locales en 18 estados. El priismo aparece en todos los casos como fuerza preponderante. “Son órganos partidizados”, dice el PAN. “Es el triunfo de la PRI-bancada”, señala el PRD. Pero Lorenzo Córdova, presidente del instituto, asume su defensa y reafirma que éste es “independiente” e “imparcial”.

Con apenas cinco meses de vida, el Instituto Nacional Electoral (INE) inicia el proceso elec-
toral federal de 2015 descalificado en su independencia y honorabilidad por la oposición, la cual lo acusa de someterse al PRI en su primera decisión clave: el nombramiento de 126 consejeros en 18 estados.

“La mitad (de ellos) tiene identificación o vínculos con el PRI. En política no hay casualidades: Son órganos partidizados”, aseguró el senador panista Javier Corral, representante del Poder Legislativo ante el INE en la sesión del Consejo General, mientras su par perredista Guadalupe Acosta Naranjo atribuyó la estrategia a los consejeros de signo priista: “¡Se instaló la PRI-bancada en el INE!”.

Esta integración de los organismos públicos locales electorales (oples, figura que introdujo la más reciente reforma electoral para arrebatarles a los gobernadores el control de los árbitros locales) colocó al INE bajo sospecha del PAN y del PRD, aunque para el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) no hay sorpresas: hubo una distribución como parte del Pacto por México.

Horacio Duarte, representante de Morena, recordó que el actual Consejo General del INE se integró por cuotas de partidos y así se eligió a los oples, aunque con mayor inclinación por el PRI. “Las instituciones electorales siguen secuestradas”.

Sometido a este intenso tiroteo de críticas, antes y después de la sesión del martes 30 de septiembre –cuando los 11 consejeros aprobaron los oples–, el presidente del INE, Lorenzo Córdova, explica en entrevista que eso era previsible: “Ya se venía prefigurando por dónde iban a salir los balazos”.

–¿Son balas de salva o de las que matan?

–Los balazos, sean los que sean, es preferible no padecerlos. No creo que sean de los que maten, aunque siempre que existen críticas así hay un grado de erosión en la confiabilidad del árbitro electoral.

Esta decisión del Consejo General del INE, aclara, es apenas el primer capítulo de una historia que se construirá en meses y años, pero advierte que no se edificará sobre la complacencia de los partidos políticos.

“Cuando las críticas son permanentes, el árbitro electoral se debilita. Pero el árbitro no puede actuar procurando la complacencia de los partidos políticos, porque se va a equivocar”.

Último presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), antecesor del INE, Córdova rechaza que los consejeros estén sometidos al PRI o actúen en función del partido que los propuso.

Aun si llegaron al cargo por cuotas, lo relevante es que conciten la confianza de los contendientes y no ocurra lo mismo de 2006.

“Lo que pasó en 2006 no fue que, espontáneamente, hubo una desconfianza de los ciudadanos en torno al IFE, sino que hubo algunos partidos que lo descalificaron y detrás de eso los seguidores de ese partido acompañaron esa descalificación.”

Y vuelve a 2014: “Claro que la confianza de los partidos es indispensable para el árbitro electoral. El problema es cómo se construye esa confianza. El árbitro no está, creo yo, para ganarse la condescendencia de los partidos, sino para intentar ­convencerlos”.

En la designación de los oples, asegura, los consejeros actuaron sin la influencia de los partidos. “Si diéramos por buena la idea de que el Consejo General se integra por cuotas, ¿entonces qué pasó con la votación? ¿Por qué votamos 11 consejeros a favor de las designaciones en 11 estados y 10 a favor de los restantes?”.

–¿Se emanciparon de los partidos?

–Esa es una lectura, si se sigue la lógica de las cuotas. Yo creo que nunca estuvimos subordinados, que es otra posibilidad. Claro, existe una tercera posibilidad: ¡A éstos ya los maiciaron, ya se vendieron!

“Pero ahí entramos en el ámbito de lo absurdo: ¿A quiénes obedecimos cuando hicimos las elecciones del PRD? ¿A quién obedecemos cuando tomamos decisiones sobre la fiscalización, como las que se van a venir dentro de poco?”

Advierte: “El INE no está pidiendo un cheque en blanco, ni siquiera en esta decisión. Nadie está exento de equivocarse y a lo mejor en algún caso nos equivocamos en esta decisión. No creo, de entrada, a la luz de los elementos que tuvimos a disposición, que nos hayamos equivocado”.

Sobre su conducta aclara: “Yo tengo, así lo asumo, un prestigio público que cuidar y no lo voy a perder por mi desempeño aquí. Como funcionario electoral no voy a hacer nada de lo que me avergüence. ¡No lo he hecho ni lo voy a hacer!”.

Cuotas y cuates

Desde la recta final del proceso de integración de los oples, en la revisión curricular, se encendieron las luces de alerta en los partidos de oposición, en particular PAN y PRD, cuyos presidentes Gustavo Madero y Jesús Zambrano se reunieron con Córdova el 15 de septiembre (Proceso 1978).

Y aun cuando fueron eliminados 19 personajes, el conflicto ya estaba en curso, porque Adriana Favela, Beatriz Galindo, Enrique Andrade y Marco Antonio Baños, los consejeros identificados con el PRI –y a quienes se sumó el consejero Javier Santiago–, elaboraron una lista que finalmente se impuso.

Así fue denunciado en la sesión del 30 de septiembre por Corral y Acosta Naranjo, quienes afirmaron que 114 de las 126 propuestas fueron impulsadas por el bloque encabezado por Baños, señalado de ser operador de Manlio Fabio Beltrones, coordinador priista en la Cámara de Diputados.

Así, acusó Corral, exactamente la mitad de las propuestas de consejeros tienen identificación o vínculos con el PRI: “En política no existen las casualidades y éstas son conformaciones de órganos partidizados”.

Esta estrategia envenenó la primera decisión del INE, expuso: “Ha distorsionado los objetivos de la reforma electoral, que buscó quitarle a los gobernadores el control de los órganos locales, pero un bloque encabezado por el consejero electoral Baños se lo ha regresado al PRI”.

Fue cuando el panista recordó que el INE se integró por cuotas de los partidos como parte del Pacto por México. “Participé, defendí y avalé esta integración, consciente que del pacto se había llevado un sistema de cuotas partidistas a la Cámara de Diputados”.

Confió en que los consejeros se conducirían con autonomía, pero no fue así: “Qué paradoja que el INE esté aportando a los procesos electorales locales el primer elemento de inestabilidad política electoral y desconfianza al arbitraje entre los competidores”.

Acosta Naranjo reveló, a su vez, que también se pretendió integrar los oples por cuotas: Dos para el PRI, dos para el PAN y dos para el PRD, con un presidente de consenso propuesto por el partido que gobierna el estado.

Reveló entonces que Baños, presidente de la comisión responsable del proceso, le pidió sus propuestas, pero lo rechazó. “Nosotros escogimos consejeros que vinieran a cumplir con sus funciones, no pusimos a soldados de nuestro partido político aquí”.

Y aludiendo al secretario de Gobernación, de quien él y la dirección del PRD han sido muy cercanos, les dijo: “Queremos que se comporten como consejeros, que defiendan a esta institución o, al contrario, mejor de una vez traigamos a Miguel Ángel Osorio Chong de presidente”.

Desde su asiento, rojo de ira, Baños gesticulaba y le decía que eso no era cierto. “Eres un mentiroso”, le dijo al perredista, quien respondió: “Desmiénteme”.

Más tarde Acosta Naranjo reveló que comió con otros consejeros que también le plantearon el reparto por cuotas. Baños declaró que otro de los asistentes fue Benito Nacif. “Me insinuaron el 2-2-2 y claro que yo no acepté eso”, dijo el perredista.

“Baños estuvo presente en esa reunión, por eso no me desmiente. ¡Claro que me lo propusieron! Pero no nada más a mí, se lo propusieron a otros, y yo lo que dije tajantemente: ‘Ese es un error. Los órganos no deben ser con cuotas de los partidos’”.

–¿Este acuerdo es parte del Pacto por México?

–¡Claro que no, hombre! Es una leyenda. Si eso fuera cierto, yo era secretario técnico del pacto, lo estaría yo defendiendo.

Y es que Duarte, representante de Morena, afirmó que si en el Pacto por México se repartió el INE por cuotas –como lo admitió Corral– era el mismo esquema para los oples.

Preguntó al PAN si no era cierto que en el Estado de México Miguel Ángel García Hernández fue representante ante el órgano electoral y ahora será consejero. El panista Francisco Gárate tuvo que aceptarlo.

En la línea del discurso de Andrés Manuel López Obrador, Duarte reiteró que las instituciones siguen secuestradas y en los oples el INE perdió la oportunidad de entregarles a los ciudadanos órganos autónomos e independientes.

“Esta restauración autoritaria no es producto de la imaginación, sino producto de los guiones que desde la Cámara de Diputados se dictan cuando se integró este Consejo General de la mano de quien coordina al grupo parlamentario más grande. Por eso no confiamos en estas instituciones.”

Aurelio Nuño, mi amigo

Y es que, tras la creación del INE, predomina el bloque de consejeros encabezado por Baños, asociado por la oposición a Beltrones y a quien le place que le llamen “vicepresidente”. Aislados los consejeros que llegaron por la vía del PAN y del PRD, a Córdova se le percibe débil, porque ni siquiera ha podido remover a funcionarios.

–¿Está usted firme como presidente?

–Yo digo que sí y creo que soy un actor importante en mi rol de coordinador del consejo… Déjame decírtelo así: Yo no me considero un presidente débil, al contrario.

Está satisfecho de la armonía en el INE. “Y la armonía, que es indispensable para que funcionen bien los órganos colegiados, es una que yo no había visto hasta ahora y que se sigue manteniendo. ¿Todas las discusiones en ese ámbito son tersas y exentas de controversia? No, pero la armonía es lo que está prevaleciendo…

Por ello, frente a los cuestionamientos sobre el priismo de muchos de los consejeros locales, Córdova advierte que todos los funcionarios tienen filias y fobias políticas.

“Somos ciudadanos y tenemos el derecho constitucional de votar por quien nos dé nuestra regalada gana o no votar. Pero el problema no es ese. El problema es si como consejero electoral actúo y tomo decisiones a partir de mis filias y fobias políticas, que las tengo.”

Autodefinido de izquierda, Córdova dice que en su caso se inscribió para ser consejero a petición de los grupos parlamentarios, ignora si fue por cuotas y fue electo presidente casi por unanimidad, como sus otros 10 compañeros.

Niega que se haya entrevistado, en Los Pinos, con el presidente Enrique Peña Nieto cuando estaba en curso la negociación para integrar el INE, como admite que se difundió. “¡Es falso!”.

–¿Con Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia, sí se ha entrevistado?

–Aurelio Nuño es amigo mío, como es Jesús Zambrano. Con Aurelio Nuño he tenido comunicación, lo conocí a través de amigos comunes. Siendo ya jefe de la Oficina de la Presidencia me he reunido con él en algunas ocasiones.

“Pero lo digo tajantemente: Desde el momento en que presenté mi solicitud junto con los otros tres colegas que éramos consejeros electorales para integrarnos a este consejo y hasta que fui designado por la Cámara de Diputados, no tuve ninguna entrevista con ninguna persona del gobierno federal, con ninguna persona que trabaje en la Oficina de la Presidencia.”

–¿No hay vínculo, nexo o dependencia del presidente del INE?

–La respuesta, y lo digo de manera draconiana, es no. Estaría vulnerando el principio constitucional que rige y le da razón de ser a este órgano, que es la autonomía.

Lo que sí hace, dice, es tener interlocución con los partidos, pero también “muy frecuentemente” con las instancias del gobierno federal, de los estados y del Distrito Federal, como en la realización de las elecciones del PRD y ahora el proceso federal.

Asesor de José Woldenberg cuando presidió el IFE y discípulo de Jorge Carpizo, quien también ocupó ese cargo, Córdova se refiere también, a pregunta expresa, a las posibilidades de fraude que, según Osorio Chong, ya nadie puede alegar tras la reforma electoral.

–¿Garantiza que está erradicado el fraude electoral en México?

–Los nunca no existen en política, los nunca no existen en materia electoral.

Puede haber errores, manipulación en alguna casilla o un funcionario electoral que se corrompa o alterare resultados de la votación, pero son casos aislados: “El fraude, entendido como una acción concertada que tiene el propósito de tergiversar la voluntad de los ciudadanos emitida en las urnas respecto de los resultados, es prácticamente imposible”.

Lo que no está desterrado, reconoce, es la compra y coacción del voto, que existe en todo el mundo: “Mientras tengamos 54 millones de pobres siempre existirá la tentación para que alguien, y esto no es monopolio de una fuerza política, busque aprovechar esa situación de pobreza para manipular la voluntad política de quienes están en esa condición”.

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