Cae en Edomex líder del cártel Guerreros Unidos, anuncia la PGR

MEXICO, D.F. (apro).- El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, destacó este viernes la captura de Sidronio Casarrubias Salgado, El Chino, uno de los líderes de Guerreros Unidos, banda criminal vinculada a la desaparición de 43 normalistas en Iguala, Guerrero.

En rueda de prensa acompañado por Tomás Zerón de Lucio, director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, así como de Monte Alejandro Rubido, comisionado nacional de Seguridad, Murillo Karam aseguró que esta detención coadyuvará a establecer “una nueva ruta hacia la verdad sobre la muerte de seis personas en Iguala y la desaparición de 43 estudiantes” de Normal Rural de Ayotzinapa.

El funcionario federal puntualizó que El Chino fue detenido el jueves 16 en un puesto de revisión instalado en la autopista México-Toluca, con dirección a la capital mexiquense, en compañía de otro sujeto.

Murillo Karam sostuvo que, en sus primeras declaraciones, Casarrubias Salgado negó haber ordenado el asesinato de seis personas y la desaparición de 43 normalistas en Iguala, aunque aceptó que fue informado de los hechos y no se opuso a la masacre.

En tanto, Zerón de Lucio precisó que Casarrubias Salgado, quien portaba una credencial falsa al momento de su captura, tenía el antecedente de haber estado detenido en Estados Unidos.

Pese a la captura del líder criminal, el titular de la PGR admitió que aún están investigando el móvil del secuestro masivo de estudiantes, sin que se tenga certeza absoluta sobre su suerte.

También resaltó que hasta el momento suman 36 los policías detenidos, de los que 22 son de Iguala y 14 de Cocula, así como 27 sicarios de los Guerreros Unidos.

Asimismo, informó sobre el traslado de 25 de los detenidos por este caso a un penal federal de Nayarit.

En el caso de los desaparecidos, el titular de la PGR indicó que de todas las fosas que han sido descubiertas, únicamente en ocho han hallado restos humanos.

En las primeras cinco fosas se encontraron 28 cuerpos, los cuales ya se descartaron que correspondan a los estudiantes desaparecidos; además, hay otras tres fosas con partes de cadáveres, los que aún no han sido contabilizados.

Murillo Karam dijo que la PGR ha buscado restos humanos en todo lugar que le ha sido reportado, incluso en minas y presas, sin importar que la posibilidad de un hallazgo sea mínima.

Incluso, advirtió que se invitará a declarar al padre Alejandro Solalinde, con el fin de que aporte información sobre el caso.

En entrevista para la agencia Novosti y el diario austriaco Der Standard de Viena, Solalinde Guerra sostuvo que los 43 desaparecidos en Iguala “están muertos y no hay ninguna esperanza de que aparezcan vivos”, pues algunos “fueron quemados vivos”.

Apenas ayer, Apro informó sobre una ‘narcomanta’ colocada en una barda de la colonia San José, al oriente del municipio de Iguala, en la que se señala a los hermanos de Mario Casarrubias Salgado (fundador de Guerreros Unidos) y a la pandilla de Los Peques como responsables de la masacre y desaparición de normalistas.

“Sabemos que los responsables son los hermanos Casarrubias Salgado, Adán (El Jitomate), Ángel (El Mochomo), Sidronio (El Chino), junto con los hermanos Benítez Palacios, Oziel (El Oso), Víctor Hugo (El Tilo), Mateo (El Gordo), Salvador (Chava) Reynaldo (Rey), El Cholo Palacios, también Gil, May, Chente, Popoca y La Veva”, se denunciaba en el mensaje atribuido a El Choky, identificado por las autoridades estatales como el jefe de sicarios de la banda criminal.

En la ‘narcomanta’, dirigida al presidente Enrique Peña Nieto, también se señala a ocho alcaldes y al delegado de Sedatu de presuntos nexos con Guerreros Unidos:

“¿Señor presidente, quiere nombres? Taxco: Salomón Majul González y Eruviel Salado Sánchez; Ixtapan de la Sal: Ignacio Ávila Navarrete y Efraín Pedroza Flores; Iguala: José Luis Abarca Velazquez y Francisco Valladares; Huitzuco: Héctor Vicario Castrejón, Norberto Figueroa Almozo, Javier Duarte Núñez y Marcelo Villalba Adame; Tepecoacuilco: Antonio Galarza Zavaleta; Cocula: César Miguel Peñaloza; Teloloapan: Ignacio Valladares; Apaxtla: Efraín Peña Damasio. Estos son el grupo que conforma Guerreros Unidos”, remataba el texto.

Los Peques, el brazo armado

El sábado 11, el portal de Proceso publicó que autoridades federales ubican a Los Peques como una pandilla al servicio del grupo delictivo Guerreros Unidos, quienes mantienen el control del narcomenudeo en la zona de Iguala, donde policías municipales y sicarios atacaron y se llevaron a 43 normalistas de Ayotzinapa durante la noche del viernes 26 y la madrugada del sábado 27 de septiembre.

Los reportes oficiales consultados indican que este grupo de sicarios salió de la ciudad de Iguala con el respaldo de autoridades de los tres niveles y del Ejército, y se refugiaron en la comunidad de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, “donde permanecen escondidos desde hace dos semanas cuando al menos 100 delincuentes se posesionaron del poblado”.

Los informes oficiales resaltan que los hermanos Víctor, El Oso; Mateo, El Gordo y Salvador, El Chava, Benítez Palacios, propietarios del autolavado Los Peques, ubicado sobre la calle Juan N. Álvarez, participaron junto policías municipales en el ataque y detención de normalistas.

Esta pandilla, se advierte en el reporte, está al servicio de los hermanos Ángel, Adrián y Sidronio Casarrubias Salgado, hermanos de Mario Casarrubias, el fundador de Guerreros Unidos, grupo delictivo afincado en Mérida, Querétaro, Iguala y Estado de México.

Mario Casarrubias, oriundo de Teloloapan, Guerreo, fue detenido a mediados de este año y, de acuerdo con el comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido García, el control de la organización fue asumido por Salomón Pineda Villa, El Molón, cuñado del depuesto alcalde perredista de Iguala, que aún se encuentra prófugo, José Luis Abarca Velázquez.

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