Gala de Zarzuela

El grupo Solistas Ensamble del INBA presentó los pasados 5 y 6 de noviembre una Gala de Zarzuela, acompañado por una pequeña orquesta de 12 elementos bajo la dirección musical del maestro Raúl García Velázquez, y la escénica de Horacio Almada. El evento se llevó a cabo en la flamante sala Roberto Cantoral de la SACM.

El programa, muy atractivo, estuvo formado con lo mejor de esta música que en vivo rara vez se puede escuchar a no ser a piano y canto. Comenzaría el banquete zarzuelero con el “Fandango” de Doña Francisquita de Amadeo Vives, pero a la mera hora nos dieron su versión del Intermedio de “La Boda de Luis Alonso” de Gerónimo Giménez. Música instrumental que es casi el himno de España. Y nos cambiaron una obra por otra sin mediar explicación alguna, que sí hace falta porque los que no saben pensarán que eso es así.

En seguida el “Coro de románticos” ahora sí de Doña Francisquita, y ahí el grupo demostró que es un magnifico ensamble, no todos solistas, pero sí ensamblados.

En seguida un grupo de obras del maestro Serrano (autor de varias de las mejores zarzuelas de la historia). “La roca fría del Calvario” de La Dolorosa, con la voz del tenor Gererdo Reynoso, fue uno de los momentos más gratos. “Tú verás cuando me ponga”, dúo también de La Dolorosa, con Mario Hoyos y Angelina Rojas… pero no con Mario Hoyos, hubo una sustitución y tampoco avisaron. Para qué, ¿verdad? De Los claveles, “Qué importa que no venga” en la voz incomparable de Grace Echauri, una de las mejores mezzosopranos que han nacido en este país, cuya carrera mundial ya debería despegar a muy altos vuelos, y lo refrendó en el dúo “En mi tierra extremeña” de Luisa Fernanda de Moreno Torroba. Édgar Gil, magnífico barítono, nos deleitó con “Morena Clara”, de la misma zarzuela.

Se excedería el espacio si habláramos de cada uno que cantó un solo, pero de lo más destacado fue Violeta Dávalos con “Las hijas de Zebedeo”, Lorena von Pastor en Luisa Fernanda, Mauricio Esquivel, excelente tenor. Mención especial a Linda Saldaña, mezzosoprano, de gran calidad su “Pichi” de Las Leandras de Francisco Alonso, enorme bailando y cantando. De la misma obra, Itia Domínguez nos hizo pasar un gratísimo momento con su “Por la calle de Alcalá”, como las sopranos Ángeles Arévalo y Norma Vargas.

La sonorización fue el pelo en la sopa, demasiados micrófonos que realmente no hacen falta y alguno de ellos hasta metió ruido todo el concierto

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