Con ayuda del PAN, la izquierda acorrala al PRI con el tema de la Casa Blanca

MÉXICO, D.F. (apro).- El PAN regresó el debate de la “Casa Banca” a San Lázaro y con ello la izquierda recobró el espacio político perdido durante la pasada sesión, cuando el PRI “redireccionó” la discusión hacia el tema Ayotzinapa, eliminando así abrir en tribuna los señalamientos de posible tráfico de influencias de Enrique Peña Nieto.

Desde el inicio de la sesión, el PAN se posicionó: la diputada panista Elizabeth Oswelia Yáñez Robles emuló a la izquierda al retomar desde su curul lo que el PRI sostuvo el martes pasado y que, por ser el último orador, no permitió al resto de los partidos réplica alguna.

“Mire, quiero hacer una aclaración de una afirmación que se hizo en tribuna el martes con respecto de que el tema de la Casa Blanca es un problema de género, en el sentido de que no podemos aceptar que una mujer sea económicamente y profesionalmente exitosa”, atajó.

Y luego en tono neutral, destacó que “a nadie en este país le importa si la señora Rivera tiene 100 millones o mil millones de pesos para comprar El Castillo de Chapultepec. ¡No desviemos la atención! El responsable de este problema se llama Enrique Peña Nieto”, fustigó.

El presidente en turno Tomás Torres Mercado, del PVEM, intentó acallarla al replicar que “no está a discusión este asunto”, pero la panista no se amedrentó y reviró: “¿Me permite? No me interrumpa señor presidente, no me interrumpa”.

Y desde la presidencia, insistía Torres Mercado: “No está a discusión este asunto. No se encuentra a discusión”.

“¡No, señor presidente, no me quite el derecho de expresarme, señor presidente. ¡Cuidado y me quite el micrófono!”, advirtió la panista y continuó:

“El señor Enrique Peña Nieto es el que tiene que venir a explicar, es el que viene a rendir cuentas, es el que tiene que transparentar y dejar en claro el hoy conflicto de intereses de que la empresa que él benefició durante ocho años, de repente decidió comprar una casa y vendérsela a la esposa del presidente de la República en cómodas mensualidades”.

“Le ruego por favor, diputada, concluya”, seguía en tono mesurado pero ya molesto el diputado del PVEM y presidente en turno de la Cámara de Diputados.

“Gracias, pero ¡no me puede usted quitar el derecho de hablar, señor presidente! ¡Que venga Enrique Peña Nieto a rendir cuentas!, cerró la panista Yáñez Robles.

Su compañero de partido Juan Bueno Torio redondeó cuando, también desde su curul, recordó que su partido ha presentado un punto de acuerdo en donde solicita “la creación de una comisión investigadora en torno al posible conflicto de interés que pudiera haber entre Grupo Higa, Estado de México y Ejecutivo Federal, en torno a la compra-venta-financiamiento de la denominada Casa Blanca vinculada con la licitación del tren rápido México-Querétaro”.

A diferencia del martes pasado, cuando el PRI desplegó toda una estrategia parlamentaria para bloquear la participación de la oposición, y con ello evitar debatir el tema de la Casa Blanca, este jueves el partido en el poder resbaló.

Sueltos políticamente los priistas ante la ausencia de su coordinador Manlio Fabio Beltrones, quien estaba en Palacio Nacional con Peña Nieto, éstos se desbocaron y cayeron en las provocaciones.

Así, respondieron a los diputados de PRD, MC y PT que de nuevo exigieron se aclararan los gastos de la Casa Blanca, aparte de reclamar la libertad para los 11 detenidos en la manifestación del jueves 20.

Manuel Añorve, vicecoordinador del PRI, intentó controlar a sus huestes y sólo atinó a ordenar se replicara el grito que el martes pasado se sobrepuso a los de la izquierda: “¿Dónde están, donde están?”, en reclamo a PRD, PT y MC por haber sido ellos quienes postularon a José Luis Abarca y Ángel Aguirre como alcalde de Iguala y gobernador de Guerrero, respectivamente, y por lo tanto con responsabilidad en la desaparición de los 43 normalistas.

Pero hoy, sin un control de la agenda parlamentaria y ausente su coordinador, los priistas no obtuvieron resultados benéficos; por el contrario, a cada intervención de ellos, la izquierda respondía con una reclamo mayor. Por ejemplo:

El perredista Catalino Duarte ventiló que Manuel Añorve Baños, cuando fue candidato al gobierno de Guerrero, se “corrió” la versión de que recibió dinero del narcotraficante Edgar Valdez, “La Barbie”.

Añorve intentó defenderse al plantear que Duarte debe aclarar su presunto parentesco consanguíneo con la suegra de Abarca Veláxquez, el ahora exedil preso por el caso Ayotzinapa.

En respuesta, los perredistas exigieron al PRI que explicara por qué no ha dicho que el presidente municipal de Cocula, militante priista, ayudó a los policías de Iguala a entregar a los normalistas al crimen organizado. O por qué no han hecho nada en San Miguel Totolapan, donde el alcalde es “presuntamente” el jefe criminal de la plaza.

Y para rematar, Ricardo Monreal, del MC, dijo a los priistas desde tribuna que deberían entender que no es con actitudes “maniqueas” como se resolverá la crisis por a que atraviesa el país, “porque eso polariza más y quien más pierde es el gobierno”.

Los del PRI insistían en el ataque y en hacer a un lado el tema Casa Blanca, y de nueva cuenta dijeron que la corrupción venía de la izquierda. “¿De dónde viene el dinero de Andrés Manuel López Obrador si en los últimos años no ha trabajado?”, espetaron para enseguida acusar al fundador del partido Morena de “corrupto y vividor”.

La izquierda salió en defensa del hoy líder de Morena y de nuevo centraron al PRI en sus ataques. Así, Ricardo Monreal “informó” a los diputados priistas que justo en ese momento se daba a conocer que en Chilapa se encontraron 11 ejecutados y que ahí el presidente municipal es del Revolucionario Institucional.

Pero, dijo, no por ello, por ser del PRI el presidente municipal, “es el que debe responder”. Eso, aclaró, es un discurso “maniqueo” y así no se acaba con la crisis que se vive en México.

Finalmente, el probable conflicto de interés de Peña Nieto por la Casa Blanca, los 43 desaparecidos, los 11 detenidos por el #20NovMx y la crisis de inseguridad del país, fue el tema que figuró en primer término durante la sesión de hoy. Y ya en un momento de desesperación, el coordinador del PRI en turno, Manuel Añorve, se dirigió a la curul de Ricardo Monreal para suplicarle: “¡Ya párenle!”, y terminar así el debate.

Demasiado tarde, ya llevaba más de una hora el tema incómodo en tribuna.

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