Resumen de 2014 para Canal 30

Costumbre es ya cerrar el año con un resumen, sea de actividades, de logros, de programación. Algunos canales televisivos se ocupan de sintetizar los acontecimientos políticos. Desde un punto de vista particular se resalta la obra de gobierno y desaparecen los conflictos, las demandas de la sociedad, los agravios. Así lo han hecho Canal 2 de Televisa, los canales de cable Excélsior y Milenio. Este mes se une al ejercicio Canal 30, perteneciente ahora al Sistema Público de Radiodifusión (SPR).

El 26 de diciembre el canal del gobierno puso al aire su compendio de sucesos, consistente en fragmentos de las notas que la televisora se ocupó de reseñar. La conductora Claudia Arellano leyó, durante una hora, con sus respectivos cortes, una interminable relación de hechos ordenados por temas y en sentido cronológico. Los asuntos tratados provinieron en un 80% de acontecimientos culturales organizados por las distintas instancias de la SEP: Bellas Artes en su 80 aniversario, Conaculta, Canal 22, el INAH. Convenios con el ILCE, DGTV, la Cineteca Nacional. El resto fueron alusiones a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a festivales de danza, al 5 Foro de Medios Públicos, al 2 Encuentro de Medios Públicos a cargo de Canal 22 y al Foro Hacia una Perspectiva de Trabajo de la TV Pública. Apenas unos segundos fueron dedicados al homenaje en el Palacio de Bellas Artes a Vicente Leñero, de cuya ficha biográfica fue eliminado su trabajo en la revista Proceso.

Una sección importante estuvo dedicada a los deportes: el maratón de la Ciudad de México y de manera amplia a los Juegos Panamericanos que fueron transmitidos en vivo, así como al futbol americano. La señal la originó el Canal público TVMAS de Veracruz y le agregó profusión de entrevistas y comentarios.

Sin que se entienda la razón, el senador Mario Delgado obtuvo varios minutos para hablar del bulling, sus consecuencias y su combate. Carrillo Lavat, director del SPR, se vio en distintas ocasiones.

La producción careció de fluidez; la lectura de Claudia Arellano, aunque pulcra, fue monótona. Antes de cada corte preguntaba. “¿Qué le ha parecido el resumen?” o “¿Qué le parece si ahora vamos a un corte?” Retórica hueca porque ningún televidente estaba en posición de responderle.

Demasiado largo, sin ediciones ágiles, el programa resultó un ladrillo, noticias sin brillo ni entusiasmo por el arte, la cultura, la ciencia o el deporte.  Un reporte burocrático.

Desafortunadamente, por lo que se ha podido ver este año en el Canal 30, los augurios de una mejor televisión vuelan hacia regiones remotas. Con la programación existente, las reiteradas series de la Deutsche Welle, el soplo del oficialismo y la incapacidad para sacudirse las rémoras y buscar nuevas fórmulas, Canal 30 y todo el sistema será, si no se renueva, una réplica de los perores ejemplos oficialistas en medios.

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