Una visita indeseada

BOGOTÁ.- La visita a Venezuela de los expresidentes Felipe Calderón, de México; Andrés Pastrana, de Colombia; y Sebastián Piñera, de Chile, fue polémica antes, durante y después de que se produjera, y se convirtió en una caja de resonancia de la polarización política de ese país en momentos en que los ciudadanos padecen los estragos de una severa crisis económica.

El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, tildó de “vagos” a los tres exmandatarios, dijo que “los están pagando con el dinero del narcotráfico” y afirmó que su visita tenía como propósito “apoyar un golpe de Estado” contra su gobierno.

De Calderón sostuvo que “el propio pueblo de México lo repudia” y es un expresidente “vinculado a grupos mafiosos de narcotraficantes, de asesinos de la ultraderecha mexicana”.

Pero el exmandatario mexicano y militante del PAN respondió en tono conciliatorio. En un discurso pronunciado en Caracas el 26 de enero, durante el Foro del Poder Ciudadano y la Democracia de Hoy, organizado por la oposición venezolana, señaló: “Yo no vine a pelearme con nadie; no vine, por cierto, a pelear con el presidente Maduro. Ciertamente eso de que vengo pagado por el narcotráfico, bueno, es un chiste que se cuenta solo. Creo que los primeros sorprendidos son los narcotraficantes”.

Agregó que su visita era para solidarizarse con el pueblo de Venezuela “porque tiene hambre, sufre porque hay desabasto, sufre porque sus hijas están inseguras en la calle”.

El diputado del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Germán Ferrer, considera sin embargo que Calderón carece de autoridad moral para dar lecciones a Venezuela, pues durante su gobierno no sólo hubo un estallido sin precedente de la violencia en México, con más de 70 mil muertos y 26 mil desaparecidos, sino que el exmandatario está denunciado ante organismos de derechos humanos por su permisividad frente a los abusos cometidos por agentes del Estado en el marco de la guerra contra el narcotráfico desatada por él.

La polémica

Para Ferrer, la visita de los tres exgobernantes latinoamericanos constituyó un “claro acto de injerencia en asuntos internos de Venezuela”, por lo cual justifica las descalificaciones que Maduro pronunció contra ellos.

El presidente venezolano dijo a Piñera que durante su gobierno en Chile (2010-2014) incrementó su fortuna personal de mil a 2 mil 500 millones de dólares. Y a Pastrana lo llamó “fósil político”.

De vuelta en Colombia, Pastrana afirma en entrevista que Maduro intentó aprovechar esa visita para desviar la atención sobre la grave crisis económica de Venezuela, el desabasto de productos básicos y la irritación social que provocan las largas filas en los supermercados para acceder a bienes de primera necesidad, como azúcar, arroz, leche y jabón.

“Con sus ataques, el presidente Maduro trató de desviar la atención sobre los verdaderos problemas que hay en el país. Nosotros fuimos a Venezuela a hablar en un foro sobre democracia y lo que recibimos fueron descalificaciones que no entiendo”, señala el exmandatario de Colombia, quien gobernó ese país entre 1998 y 2002.

El integrante del centroderechista Partido Conservador colombiano afirma que el desabasto de alimentos puede provocar una crisis humanitaria: “Vimos unas filas grandísimas en los supermercados, gente haciendo fila para comprar. Se nos acercaron tres niños, de siete, ocho años, y nos dijeron que estaban desde las siete de la mañana haciendo fila para comprar comida. Era la una de la tarde. Y ya se había acabado el pollo”, indica.

Pastrana, Calderón y Piñera viajaron a Caracas invitados por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), coalición de los principales partidos opositores, a fin de participar el pasado 26 de enero en el Foro del Poder Ciudadano y la Democracia de Hoy.

Pastrana y Piñera llegaron dos días antes para visitar en prisión al dirigente del opositor partido socialdemócrata Voluntad Popular, Leopoldo López, quien cumple un año encarcelado por el delito de propiciar disturbios durante una manifestación el 12 de febrero de 2014 en los que murieron dos personas. El Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas le exigió a las autoridades venezolanas “su inmediata liberación”.

El 25 de enero los expresidentes de Colombia y Chile –Calderón llegó un día después– intentaron visitar a López en la cárcel militar de Ramo Verde, pero la Guardia Nacional y las autoridades penitenciarias les impidieron el ingreso, con el argumento de que requerían un permiso especial.

De acuerdo con Pastrana, “con esto se reafirma que Leopoldo López es un preso político”.

–¿Qué opina de las críticas que han recibido usted y los expresidentes Piñera y Calderón en el sentido de que su visita a Venezuela es una injerencia en asuntos políticos internos? –pregunta el corresponsal.

–No fuimos a hablar sobre la política interna de Venezuela –asegura–. Fuimos a un foro a expresar nuestras experiencias y lo que consideramos que son los principios y los valores de los demócratas. El objetivo era ése, hablar de democracia.

Crisis económica

La visita de los tres expresidentes, quienes en términos políticos e ideológicos se ubican en el ámbito de la centroderecha latinoamericana, se produjo en medio de la crisis económica venezolana. El año anterior, el PIB se contrajo 3% y este año caerá otro 7%, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional. La inflación anualizada supera los 60 puntos porcentuales. Las divisas son tan escasas que cada dólar se cotiza en el mercado negro en más de 150 bolívares: muy por encima de su precio oficial preferente, de 6.30 bolívares.

La recesión y los desequilibrios financieros amenazan con llegar a niveles inmanejables por la caída de los precios internacionales del petróleo, principal producto de exportación del país, que aporta 96% de las divisas.

El precio del crudo venezolano, cotizado en promedio en 103 dólares por barril en 2012, cayó la semana pasada a 39.52 dólares por barril, su precio más bajo de los últimos nueve años. Así, la agencia de evaluación de riesgo Moody’s considera que la probabilidad de que el país incurra en cesación de pagos se incrementó “sustancialmente”.

Maduro atribuye la situación a una “guerra económica” fomentada por sus opositores y por “el imperialismo yanqui” para intentar desestabilizar al gobierno.

La internacionalista y doctora en ciencias políticas por la Universidad Central de Venezuela (UCV) Elsa Cardozo dice a este semanario que la crisis económica “se va agravando cada día y tiene al gobierno frente a una situación extrema.

“En ese sentido, la reacción de Maduro ante la visita de los expresidentes, sus insultos, sus descalificaciones, la ausencia de argumentos políticos y el desgastado discurso de la gran conspiración, lo único que hicieron fue poner más luces afuera sobre lo que ocurre en Venezuela”, asevera.

Para el diputado Ferrer es inocultable que hay un problema de escasez de productos básicos, “pero ni México ni ningún país democrático permitiría que unos expresidentes de naciones amigas vayan a intervenir en sus asuntos políticos internos”.

De acuerdo con el legislador, los tres expresidentes “prefieren ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio, porque en sus gestiones de gobierno no fueron precisamente unos demócratas”.

El legislador del PSUV indica que según un informe de Human Rights Watch, durante el sexenio de Calderón se perpetraron en México 249 desapariciones forzadas. En 149 de ellas se encontraron “pruebas contundentes de la participación de agentes estatales”.

Dice que Piñera, quien milita en Renovación Nacional, reprimió las marchas estudiantiles en Chile durante su gobierno, mientras en la gestión de Pastrana se produjo en Colombia la mayor cantidad de masacres de civiles a manos de paramilitares, que dejaron más de 200 muertos.

“¿Con qué cara vienen estos expresidentes de la derecha latinoamericana a darnos recetas?”, pregunta el diputado oficialista.

Pastrana señala que entre él, Piñera y Calderón hay afinidad ideológica y política, pues sus partidos pertenecen a la Internacional Demócrata de Centro. “Los tres creemos en los valores de la democracia y eso nos identifica”.

El colombiano considera que al vincularlos con el narcotráfico, Maduro “demostró el desconocimiento histórico que tiene de la política latinoamericana, pues yo fui secuestrado por Pablo Escobar (el jefe del Cártel de Medellín) hace 27 años; yo denuncié que mi antecesor en la presidencia de Colombia (Ernesto Samper) fue elegido con dineros del narcotráfico, y si alguien en México combatió al narcotráfico fue el presidente Calderón”.

Las cancillerías de Colombia y Chile condenaron, por separado, las críticas y descalificaciones que profirió Maduro contra Pastrana y Piñera, y solicitaron respeto para ambos expresidentes, quienes el 25 de enero se reunieron con periodistas críticos del gobierno que han sido censurados y con familiares de víctimas de la represión oficial contra las marchas estudiantiles en Caracas del año anterior.  

Comentarios

Load More

Informate en la revista digital de Proceso