Gran Bretaña: La guerra contra el narco, “fracaso miserable” de México

LONDRES.- Marcada por la crisis de credibilidad y desconfianza que enfrenta su gobierno, la gira del presidente Enrique Peña Nieto sufrió hoy en territorio londinense un nuevo descalabro.

Desde el gobierno de Gran Bretaña y el sector empresarial, la guerra contra las drogas declarada por el gobierno de Felipe Calderón y continuada por la administración peñista fue calificada de “un fracaso miserable”.

Así lo expresaron en un artículo publicado en The Guardian a propósito de la visita de Peña Nieto, Nick Clegg, viceprimer ministro de Gran Bretaña y Richard Branson, uno de los hombres más ricos del mundo (el 255 en la lista de Forbes) y dueño de Virgin Group, quienes además pidieron una reforma a las leyes contra el tráfico de estupefacientes.

En el marco de la gira presidencial, ambos personajes consideraron que “la violencia a partir de las drogas se ha vuelto algo endémico” en muchas partes del mundo, incluido en México, país del que citaron las más de 100 mil muertes ocurridas desde 2006 cuando Calderón, vestido de militar, declaró la guerra al narcotráfico.

“El status quo es una farsa colosal”, agregaron, al pedir de forma conjunta despenalizar la posesión de drogas para uso personal, y que se someta a tratamientos, clases educativas o penas civiles a aquellos atrapados con estupefacientes.

Branson y Clegg hicieron el pedido durante una ponencia en el Chatham House, un conocido “think-tank” de Londres.

“Medido por cualquier estándar, la guerra global contra las drogas ha sido un fracaso miserable. El mercado criminal sigue creciendo, generando niveles inimaginables de ganancias para el crimen organizado”, agregaron.

Tanto Branson como Clegg destacaron que los esfuerzos para reducir la demanda “no han dado frutos”, en tanto que las bandas criminales “están haciendo negocios fenomenales”.

“El problema no va a desaparecer”, destacaron el empresario y el viceprimer ministro, al indicar que Gran Bretaña debería seguir el ejemplo de Portugal, que despenalizó el consumo de drogas en 2001, llevando a un declive los casos de adicción a los narcóticos.

“Los portugueses han permitido que los recursos sean desviados a los sistemas de tratamiento, con dramáticas reducciones en las adicciones, infecciones de VIH y muertes vinculadas a sobredosis”, afirmaron Clegg y Branson.

El jefe de los liberales democráticos fue incluso más lejos al indicar que si su partido gana por mayoría las elecciones generales de Gran Bretaña, previstas para el 7 de mayo, impulsará un plan similar al de Portugal, poniendo más énfasis en el sector de salud en lugar del judicial o penal.

Las declaraciones de ambos se conocieron poco antes que el primer ministro británico, David Cameron, reclamara al presidente Peña Nieto por la situación de derechos humanos y el sistema judicial en México, tras un almuerzo de trabajo en la residencia oficial de Downing Street, en la que el mandatario inglés afirmó de todos modos que la relación entre ambos países “es fuerte y se fortalece aún más”.

Luego de la tradicional foto protocolar fuera de la residencia londinense, Cameron dio la bienvenida a Peña Nieto a Londres, en el segundo día de la visita oficial de este último al Reino Unido.

“La relación entre Gran Bretaña y México es fuerte y se está fortaleciendo aún más”, declaró el mandatario británico.

“Vemos esto en nuestro comercio, en el número de estudiantes que vienen a estudiar, pero cada vez más en la cooperación entre el Reino Unido y México por temas como el cambio climático y la seguridad”, agregó.

Ambos gobernantes dialogaron además sobre una mayor cooperación en las áreas de petróleo y gas, sobre comercio, educación y seguridad. Se habló también sobre un planeado reemplazo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, una mayor cooperación en Defensa y planeadas visitas a ambos países de militares de alto rango.

Por su parte, Peña Nieto dijo que espera que su visita al Reino Unido “de aún más fuerza” al fortalecimiento de una relación “muy productiva” entre ambos países.

Antes del almuerzo de trabajo, los dos gobernantes estuvieron presentes en la firma de una declaración conjunta de cooperación bilateral, a cargo del canciller británico, Philip Hammond, y de su colega mexicano, José Antonio Meade.

Durante la visita de tres días al Reino Unido, se firmaron una serie de acuerdos, incluyendo uno por 400 millones de dólares de inversión en México por parte del gigante de bebidas Diageo, que adquirió la semana pasada al grupo Tequila Don Julio.

Peña Nieto asistió en la noche del martes a un banquete de gala en el Palacio de Buckingham, residencia donde se hospeda desde el lunes junto a su esposa, la exactriz Angélica Rivera.

Durante la cena donde se sirvió cordero británico y que fue oficiada por la reina Isabel II de Inglaterra, hubo unos 170 invitados especiales, incluidos actores, empresarios, políticos, diplomáticos y miembros de la Familia Real británica. Una de las invitadas fue la actriz mexicana Salma Hayek, quien asistió junto a su esposo, el multimillonario empresario francés Francois-Henri Pinault.

Isabel II rindió homenaje a los “vínculos estrechos” entre el Reino Unido y México.

“Sentimos mucho orgullo de haber sido el primer país europeo en reconocer la independencia de México, país con el que nos unen vínculos de familia, amistad, comercio y cooperación internacional”, afirmó la monarca.

La Reina dijo además que ambas naciones “son socios naturales en muchos temas importantes de la agenda internacional actual”.

“Señor Presidente, su visita en este año importante es muy bienvenida. Estoy confiada que reforzará la cálida amistad entre nuestros dos países”, agregó.

En respuesta, Peña Nieto respondió que Isabel II “es fuente de identidad y unidad” para los británicos, como también “una figura clave para hacer que Gran Bretaña sea un protagonista global”.

Esta mañana, Peña Nieto participó de un desayuno de negocios en el Palacio de Buckingham junto al viceprimer ministro británico, Nick Clegg, antes de entrevistarse con el jefe de la oposición, Ed Miliband.

La visita presidencial al Reino Unido estuvo marcada por protestas y manifestaciones de activistas que repudiaron la llegada de Peña Nieto al país, y que reclaman por justicia en el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre pasado.

Cientos de personas se congregaron el martes frente a Downing Street para reclamar más justicia y esclarecimiento en el creciente número de casos de torturas en México.

Según Amnistía Internacional, la campaña del gobierno mexicano contra las drogas, que comenzó hace nueve años, ha dejado un saldo de al menos 100 MIL muertos y más de 22 mil desaparecidos.

En tanto, este miércoles se organizó un seminario sobre violaciones de derechos humanos y represión política en México, con especial énfasis en el caso Ayotzinapa.

La cita se realizó en el Centro SOAS de la Universidad de Londres, e incluyó a panelistas y expertos, entre ellos al parlamentario británico Jeremy Corbyn, que analizaron las causas por la desaparición de los 43 estudiantes de Iguala.

La visita de Peña Nieto al Reino Unido tuvo mucha cobertura mediática en la prensa británica, donde se hizo mucho hincapié en la grave situación de derechos humanos que atraviesa ese país.

El Daily Telegraph publicó este miércoles un artículo titulado “¿Qué ocurrió con los estudiantes mexicanos desaparecidos y por qué esto importa? (What has happened to the missing Mexican students, and why does it matter?), una nota en la que afirmó que Peña Nieto “está en Londres para una visita de Estado de tres días, la cual podría ensombrecerse por el caso de los 43 estudiantes desaparecidos”.

La visita presidencial de tres días culminará mañana jueves, e incluirá un viaje a la ciudad escocesa de Aberdeen, donde Peña Nieto tiene planeado reunirse con empresarios y expertos del sector petrolero.

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