Con reclamo de independencia, la SCJN recibe a Medina Mora

MÉXICO, DF; (proceso.com.mx).- Ningún nuevo ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) había sido recibido con un tono tan enfático de defensa del máximo tribunal, ni tampoco ningún discurso de ingreso había sido tan superficial como el de Eduardo Medina Mora.

Después de un proceso sin precedentes en torno al rechazo social para que el exfuncionario transexenal ingresara a la SCJN, Eduardo Tomás Medina Mora Icaza ingresó formalmente este martes al máximo tribunal del país en sustitución del ministro Sergio Valls Hernández, pero para un periodo de 15 años.

El discurso de bienvenida estuvo a cargo de la ministra Olga Sánchez Cordero, quien a nombre del pleno de ministros reivindicó la independencia del tribunal constitucional ante los potenciales conflictos del nuevo ministro por los diferentes intereses políticos, empresariales e internacionales que ha defendido en su vida pública y privada durante más de dos décadas (Proceso 2002).

“Le doy la bienvenida a una institución plural, neutral, independiente y colegiada; lo recibe el Tribunal Constitucional del Estado Mexicano, una institución que tiene hoy un papel fundamental en nuestra democracia, que es elemento consustancial a ésta, precisamente porque es la encargada de defenderla”, le dijo Sánchez Cordero al inicio de su intervención.

Con un tono enfático durante todo su discurso, la ministra le aseguró que en México, “muchas personas desde los más diferentes frentes hemos trabajado duro para hacer posible la existencia de un tribunal constitucional fuerte e independiente”.

Próxima a pasar a retiro, en noviembre próximo, Sánchez Cordero le dijo que para convertirse en juez constitucional, “pasa por comprender que se es guardián de la Constitución y que eso significa defender los derechos humanos de todas las personas”.

Directa, ante las dudas que generó Medina Mora por su cercanía con el presidente Enrique Peña Nieto, Sánchez Cordero agregó: “Ser juez constitucional es ser también árbitro entre los diversos y diferentes poderes que existen en un Estado de derecho; se requiere también del alto grado de sensibilidad y humanismo, de refinamiento teórico, pues se resuelven a través del derecho, conflictos que muchas veces tienen su origen político; y por ello, quizá más que cualquiera otra cualidad, se requiere de imparcialidad y de neutralidad institucional”.

Cuestionado por su desempeño en materia de derechos humanos como secretario de Seguridad Pública y procurador General de la república, Medina Mora escuchó de la ministra:

“Lo recibe una Corte que se inserta en un modelo global en el que sus pares, en la mayoría de los Estados democráticos, dialogan y deciden en torno a los derechos humanos de todas las personas, tratando de hacer de ese enfoque el objetivo prioritario de su quehacer”.

El flamante ministro respondió con un breve discurso en el que agradeció a tres de quienes han sido sus jefes: Dionisio Meade, padre del actual secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade; el exsecretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, ya fallecido, y el exministro Mariano Azuela Güitrón.

Aseguró que las palabras de Sánchez Cordero lo comprometen “por la profundidad de su significado” y que los mexicanos “necesitamos tener confianza de que nuestros derechos humanos serán protegidos y que las disputas serán resueltas de manera pacífica”.

Dijo también que en la Corte “juntos podemos contribuir a que nuestro país deje atrás la sombra de la justicia y el abuso”.

El presidente de la Corte, el ministro Luis María Aguilar, anunció que Medina Mora se integrará a la Segunda Sala, en donde se tratan los asuntos administrativos, fiscales y empresariales que llegan a la Corte.

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