Inicia operaciones el observatorio de rayos gamma

ATZIZINTLA, Pue., (apro).- En el Volcán Sierra Negra comenzó a operar este viernes el observatorio de rayos gamma conocido como HAWC, único en su tipo, que permitirá registrar los fenómenos más violentos del Universo y descifrar misterios relacionados con la forma en que se desarrolla la vida.

Andrés Sandoval Espinosa, investigador del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y uno de los líderes de este proyecto, destacó que el observatorio requirió una inversión de 15 millones de dólares y la participación de 120 científicos de México y Estados Unidos.

El High Altitude Water Cherenkov (HAWC) es un observatorio situado a gran altitud y basado en la detección de las partículas de las cascadas mediante la emisión de luz Cerenkov en agua.

Concebido desde 2005, el concepto se basa en 300 tanques receptores de agua ultra pura colocados en un área de 30 mil metros cuadrados y cuentan con 11 mil 250 fotosensores con los que se logrará una alta sensibilidad para detectar rayos gamma o cósmicos.

Este observatorio, que tardó más de seis años en instalarse, está ubicado a 4 mil 100 metros de altura. Eso permitirá observar dos terceras partes de la bóveda celeste en un solo día y registrar información que después será analizada en un mega centro de cómputo.

Ante más de cien investigadores de instituciones de México y Estados Unidos, el director General del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), Alberto Carramiñana; el director de Conacyt, Enrique Cabrero, y el coordinador del área científica de la UNAM, Carlos Arámburo, encabezaron el acto inaugural del proyecto científico.

Carramiñana destacó que el HAWC es de gran importancia para la comunidad científica mundial, ya que podría descifrar grandes misterios del Universo, como las formas en las que se genera la vida y las fuerzas que producen cambios en las galaxias.

Carlos Arámburo de la Hoz, coordinador de Investigación Científica de la UNAM, explicó que este observatorio podrá detectar rayos gamma de muy alta energía –la luz más energética del Universo– que solamente se producen en las regiones más violentas del cosmos.

El director de Conacyt, Enrique Cabrero, destacó que este es un gran logro y un reconocimiento para la comunidad científica mexicana, factor clave para que este proyecto de investigación se lleve a cabo en el país.

Por parte de México participan en esta investigación los Institutos de Astronomía, de Física, de Geofísica y de Ciencias Nucleares de la UNAM, así como el INAOE, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados y las Universidades Autónoma de Puebla, de Chiapas, Guadalajara, Guanajuato y la Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Por Estados Unidos colaboran las Universidades de Utah, Maryland, California, Michigan, New Hampshire, Pennsylvania, Nuevo México, Wisconsin y George Mason, así como Goddard Space Flight Center y el Laboratorio Nacional Los Alamos, el Instituto de Tecnología de Georgia y Harvey Mudd College.

La instalación de este proyecto tiene un permiso de operación por 10 años, aunque hasta ahora sólo cuenta con financiamiento asegurado para operar por cinco años. Una vez que se cumpla el plazo será desmantelado y se reforestará el espacio.

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