“Mi universo”, de la ruso-mexicana Liya Bespalova

Si bien al cambio de siglo la versátil intérprete y letrista rusa Liya Bespalova decidió adoptar como su segunda patria a México –cuando tenía 18 años de edad–, no es sino hasta ahora cuando la carrera musical de la colosal joven rubia despunta con el álbum independiente de 13 temas Mi universo, que esta semana presentará en el Lejano Oriente.

Entrevistada en su estudio de la Colonia Del Valle, Liya engrandece sus labios con una sonrisa mientras dice besando un caballito cristalino de vodka:

“Escogí a México desde la época en que vine con un exnovio ruso quien daba clases en La Pista de Lomas Verdes. Yo aprendí a hablar español en las calles de la Ciudad de México cuando comencé a trabajar cantando en mi espectáculo Liya & Jazz, con el grupo Escolium, y en la Jazz Band de Carlos Tercero en el Hotel Camino Real.”

–¿Qué la cautiva de México?

–El clima, la gente, el trabajo, la música, su comida. O sea, ¡todo de México me ha cautivado!

Fue la voz estrella de Benito y Gualberto Castro entre 2001 y 2004. Ha sido invitada por Armando Manzanero, Chamín Correa, Fernando de la Mora, Napoleón, Los Panchos, Memo Ríos, Tony Flores y las cameratas de Mark Belensky, y del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, con el conjunto Cuatro en Do. Entre sus reconocimientos destacan: primer lugar del Concurso Coros Perfeccionales de la Filarmónica de San Petersburgo (su ciudad natal), galardón de la Confederación Internacional de Prensa Mexicana A. C y Premios Nacionales Gaviota 2011, así como el Olga Guillot 2014. En 2012 fungió como organizadora y traductora del Festival de Cultura Mexicana en Perm, Rusia, cerca de los Montes Urales.

“Cuando empecé a cantar por Cuba y México, las chicas que me acompañaban me enseñaron a bailar y a moverme, fuera bachata, salsa o mambo. Soy como esponja, todo lo absorbo y lo aprendo. Conozco Cuba muy bien, de hecho tuve un grupo llamado Sin Fronteras con una chica de México y otra cubana. Sólo tocábamos en eventos pero por ella visité Cuba y allá llevé a mi hermana y traje a mi mamá, se llama Marina.”

Reina del mambo jazz

Entrevistada en su estudio, la políglota Liya muestra un esplendoroso mural que ella pintó frente a su piano, a la par de efigies de matrushkas en madera cuyos retratos emulan a los presidentes rusos de Lenin a Putin. En la pared de la sala impera un ícono bizantino con la dorada Virgen de Liya.

“Yo siento que la muerte es otra etapa de vida. De hecho mi nombre es cristiano del ruso antiguo, aunque judío porque en hebreo dicen que significa gacela. Aquí tengo mi ícono religioso con Santa Liya, así me bautizaron, en Georgia es muy popular mi nombre… Soy géminis del zodíaco 19 de junio. Nací como predestinada pues después nacieron mis dos hermanas gemelas.”

Su álbum comienza con “Cuando callas”:

“Es una baladita del compositor chileno Pablo Castro que tiene su productora en Sudamérica donde está sonando mucho en su versión bonus track de Mi universo.

“‘La llave de mi corazón’, de Juan Luis Guerra, también la hemos lanzado en disco sencillo como mambo y en lengua rusa con mi equipo de producción, ya que no recuerdo a ninguna cantante desde los tiempos de la vocalista peruana Yma Sumac (¡Mambo!, 1954) que interpretara el estilo mambo perfeccionado por Pérez Prado de los años cuarenta en México. Creo que soy la primera mujer en nuestra época de interpretar mambo jazz aquí con estilo actual, y además, Juan Luis Guerra es de mis compositores predilectos.”

“Vivo perdida” –inédita de Monty– “llevaba ocho años queriendo grabarla y por fin se me hizo, era mi deseo desde mis últimas producciones discográficas que datan del año 2006 (Orrale) y del 2007 (Sweet vodka, Dame; Beatles Chill Out y World Chill Out para Sony/BMG Music). Monty es un compositor no tan conocido pero batalla aquí en México y me gusta mucho, espero que esta pieza le ayude también a difundir su carrera.”

El tema “Pachemu?” está en ruso y significa “¿Por qué?”, explica Liya (“la única que viene completa en ruso, empieza como balada y luego cambia su coro a bossa nova, tanto así que también la puse al final en versión de idioma inglés para que algunos sepan de qué se trata”). Asimismo en bossa suena “Desde que llegaste”, del chiapaneco Reily Barba (“cantadita muy padre al estilo sexy Marilyn Monroe”).

“‘Luna en el ánima’ fue cantada por Sona, una vocalista del sur de Rusia con Gipsy Kings en tiempos de la Unión Soviética y a mí me fascinaba. Va conmigo Jas Devael que es apadrinado de Juan Gabriel y vino desde España para ser mi dueto.”

Un corte memorable de Liya en Mi universo es “Cómo sería”, la última canción de la colombiana Soraya (1969-2006) antes de morir. El noveno es “La mejor”, melodía del ruso Leonid Agutin y letra de Liya con Ian Reséndiz.

“Leonid Agutin es quizá de los únicos que componen cosas latinas en mi tierra, lo admiro bastante. De hecho, él hizo un proyecto muy interesante con Al Di Meola denominado Cuba-África, con ondas Sting y Santana.”

El álbum finaliza con “Los ojos de mi padre” de Marie Claire Ubaldo:

“Admiro lo que ella hace, elegí una suya para honrar a mi padre que también se llama Leonid. Mi tercer nombre sería Leonidovna, hija de Leonid. Nuestros terceros nombres en Rusia son siempre los de nuestros padres. Mi padre murió cuando tenía 13 años, a los 41, sufrió varios años con su cáncer y al final le pidió perdón a mi madre.

“Su enfermedad fue provocada por el alcohol y su ritmo de vida trabajando mucho de noche, etcétera, se separó de nosotros pero al final se arrepintió y volvió; lástima, porque tal vez un poco antes podría haberse auto-curado de su cáncer. Yo creo en eso, la sanidad personal, como mucha gente se cura ahora del cáncer, a él le dedico esa canción y el disco Mi universo.”

–¿Qué busca en el arte Liya Bespalova?

–Mi búsqueda es emocional, anhelo llegar a la gente. Soy una ciudadana del mundo, no creo en las fronteras. Si mis canciones les gustan a las personas y se identifican con ellas, ya logré mi objetivo.

Liya Bespalova estará de gira con Mi universo por Japón, donde asistirá los días 4, 5 y 6 de abril de 2015 al Castillo de Bourdaisière, el Jardín Este del Palacio Imperial y el Santuario Meji Jingu.

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