Ante el abandono la zona norte busca su autonomía

Cansados del abandono en que los tiene el gobierno de Jalisco desde hace medio siglo, los habitantes de la zona norte de la entidad reivindican su autonomía. En junio de 2011, liderados por el cronista Francisco R. Barba Vizcaíno, los habitantes de esa zona que comprende 10 municipios entregaron al Senado un documento en el que proponen constituirse en una federación; no obtuvieron respuesta. Ellos insisten en que su entorno no tiene continuidad con la geografía jalisciense.

COLOTLÁN.– Con el argumento de que la zona norte de Jalisco se encuentra separada de Jalisco, e históricamente ha sufrido un abandono de cuando menos 50 años, el cronista y periodista Francisco R. Barba Vizcaíno comenzó a promover la independencia de la región,

La región, dice, incluye los municipios de Bolaños y Mezquitic, los más pobres del estado y del país a causa de su precaria infraestructura y la falta de empleo y alimentación, por lo que Zacatecas se convirtió en el principal soporte de los lugareños con la construcción de obras de interés social.

Desde su página de internet zonanorteindependiente.org Barba promueve un movimiento para lograr la independización de la región que, además de los dos mencionados incluye otros ocho: Chimaltitán, Colotlán, Huejúcar, Huejuquilla El Alto, San Martín de Bolaños, Santa María de los Ángeles, Totatiche y Villa Guerrero.

El portal incluye documentos históricos oficiales, mapas y entrevistas a funcionarios que, según el cronista, comprueban que ese entorno nunca ha pertenecido a Jalisco porque, sostiene, “pierde su continuidad territorial”.

“A unos 20 kilómetros al sur de San Martín de Bolaños –sostiene–, llegas a una comunidad que se llama La Hermandad, poquito antes está la Antena del Grillo y al llegar te das cuenta porque está repleto de letreros que dice ‘Aquí inicia el municipio de La Yesca, Nayarit’, precisamente por eso (por la falta de continuidad territorial).

“Ante la supuesta indefinición que Jalisco ha querido manejar para justificar que la zona norte sí es de él, los de Nayarit, los de La Yesca, tapizaron todo eso con letreros verdes: ‘Aquí inicia el municipio de la Yesca’”.

Los argumentos

El mes pasado, Barba participó en un foro de cronistas de la región norte de Jalisco y sur de Zacatecas que organiza anualmente el Centro Universitario del Norte (CuNorte) de la Universidad de Guadalajara con sede en Colotlán. En su intervención insistió en que el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz debe permitir que los pobladores de la región norte de la entidad decidan qué les conviene más para su desarrollo. Los asistentes le aplaudieron.

Barba también recordó que los tres mandatarios panistas: Alberto Cárdenas Jiménez, Francisco Ramírez Acuña y Emilio González Márquez “maltrataron a la región”, pues fueron indiferentes. El último de ellos, González Márquez, presumió incluso a nivel nacional que en Colotlán se instalaría un programa piloto de agroparques para incentivar el desarrollo y finalmente terminó por llevarse los recursos del proyecto a Tamazula de Gordiano, donde el entonces titular de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), Álvaro García Chávez, quería convertirse en alcalde.

“García Chávez comentó una vez que era más fácil construir un coto privado en Guadalajara y llevarnos ahí a todos los de la zona norte que cumplir nuestros caprichos; en otra ocasión dijo que la gente de la zona norte es muy floja y por eso no nos apoyaban”, expuso Barba.

De Ramírez Acuña, recordó que prometió construir un Centro de Integración de Justicia Regional, pero sólo colocó la primera piedra. Con respecto al priista Aristóteles Sandoval, el cronista aseveró que el gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, le ha puesto más empeño a la zona norte de Jalisco con la ampliación de la carretera Colotlán, Jalisco–Tepetongo, Zacatecas, y más recientemente con el remozamiento del Bulevar de Colotlán, en el que invirtió 9 millones de pesos.

En entrevista con Proceso Jalisco, Barba señala que el mantenimiento de carreteras es de vital importancia para la región norte. Y pone un ejemplo: De San Martín de Bolaños a Guadalajara –dice– hay una distancia promedio de 300 kilómetros, pero si el gobierno pavimentara los 30 kilómetros que existen de este municipio a Florencia, Zacatecas, la distancia a Guadalajara sería sólo de 160 kilómetros.

La falta de respuesta del mandatario jalisciense, insiste, ha provocado malestar en la población. Por eso hace varios años surgió el movimiento independentista “Por la Dignificación de la Zona Norte”. Sus integrantes enviaron incluso su primer escrito al Senado el 15 de junio de 2011 para solicitarle que la región norte pase a ser “propiedad de la federación”.

Los senadores nunca respondieron a la carta, pero de manera informal algunos le comentaron que su petición no procedía: “Me dijeron que no iban a contestar porque era un asunto cabrón; así me lo dijeron –relata al reportero–. Estamos hablando de un territorio de 10 mil 300 kilómetros cuadrados, más grande que cinco estados, casi lo doble de Aguascalientes, casi lo doble de Colima, relata.

Entre ellos estaban Ricardo Monreal Ávila, Antonio Mejía Haro, José Isabel Trigo Reyes. “Entonces –agrega–, aquí el problema es que la zona norte no tiene desarrollo, si oíste todo lo que nos tienen abandonado, no es posible. Ahora con la carretera de cuatro carriles, Jalisco trae otras carreteras que son prioridad, que son de Manzanillo a Puerto Vallarta y esta la tienen abandonada, no hay ni un solo centavo”.

Uno de los consejeros del movimiento independentista es el notario público y exdirector de la Facultad de Derecho de la Universidad de Guadalajara, Samuel Fernández Ávila, quien recomendó la conformación de una asociación civil para tener personalidad jurídica ante las autoridades. Durante la administración de Guillermo Cosío Vidaurri, el notario encabezó una mesa de diálogo entre Jalisco y Nayarit con la finalidad de encontrar una solución al aislamiento de la zona norte, pero vinieron las explosiones del 22 de abril de 1992 y desapareció esa mesa.

Puro desdén

En junio de 2001, Barba entrevistó a Fernández Ávila, quien le dijo que cuando el séptimo cantón de Jalisco (hoy estado de Nayarit) consiguió su independencia, la zona norte quedó completamente apartada y no ha habido forma de integrarla.

El cronista subraya que además hay un sustento legal enmarcado en la Carta Magna que da certeza a su petición separatista, y se encuentra en el artículo 45, según el cual “los estados de la federación conservan la extensión y límites que hasta hoy han tenido, siempre que no haya dificultad en cuanto a éstos”.

E insiste: ese artículo aplica para la relación de Jalisco con su zona norte, pero el Senado se niega a hacerlo efectivo. Algunos legisladores incluso se deslindaron de la petición y esperan que sea la Suprema Corte de Justicia de la Nación la que lo resuelva.

Barba es oriundo de Los Altos, Jalisco, una región diametralmente opuesta a la norte; tanto, que se ha ganado la fama a nivel nacional por su producción de carne, huevo y leche. Las mujeres son bellas y compiten entre sí “por ver quien estrena los mejores zapatos. Te digo porque lo sé”, dice el entrevistado.

Sin embargo, subraya que ama a la región norte porque ahí conoció a su esposa con quien procreó a dos hijas, y fue entonces que decidió asentar su residencia en ese lugar. Refiere que ésta zona aporta a Jalisco una inmensa riqueza natural y turística, pero eso no le interesa al gobierno, sino los recursos que obtiene a través de la federación.

Recuerda que cuando fue al Senado a exponer su petición, sus anfitriones calcularon que, en términos de presupuesto, la región norte representa unos 4 mil millones de pesos. Esa cantidad, dice, sería suficiente para paliar los problemas del entorno si llegara exclusivamente a los municipios, pues representa tres veces el ingreso per cápita de lo que se destina a la zona metropolitana de Guadalajara.

“Si la zona norte se convirtiera en territorio independiente, a la hora que la federación tomara cargo de él, porque no existe la continuidad territorial para que Jalisco justifique la posesión de él, la federación tendría que nombrar un jefe de gobierno como en el Distrito Federal y una asamblea constitutiva.

“(Así), todos los programas federales vendrían directamente de la federación a la zona, no tendría que pasar el dinero por el filtro del gobierno del estado para que ellos digan a dónde se va el dinero y a dónde no”, menciona Barba.

Pero, dice, al gobierno estatal no le interesa invertir en esta zona porque con una población cercana a los 80 mil habitantes entre sus 10 municipios no garantiza los votos que requiere.

“El puro municipio de Tala representa como 60 mil votos, entonces (a los candidatos) no les interesa invertir acá. Nos tienen totalmente marginados. Los presidentes municipales sufren porque no hay recursos; y Zacatecas tiene que entrar al quite con toda esta situación”, recalca.

Según los índices de marginación por municipio de 2010 que dio a conocer el Consejo Nacional de Población (Conapo), Mezquitic y Bolaños se encuentran en pobreza extrema, pero sólo el primero fue incluido por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) como beneficiario de la Cruzada Nacional contra el Hambre.

En un texto introductorio del programa federal que se encuentra en su página web, la Sedesol señala que Jalisco fue la segunda entidad con mayor crecimiento en el porcentaje de personas en pobreza extrema y carencia por acceso a la alimentación a nivel nacional.

La dependencia sitúa a Mezquitic en el sitio 353 de los 400 municipios más prioritarios en el combate a la pobreza, según el ranking; sin embargo, la Conapo lo ubica en el número 11 y a Bolaños en el 56.

Barba concluye que los presidentes municipales de la zona norte están de acuerdo con independizar al territorio, pero no manifiestan su apoyo de manera abierta porque temen perder los recursos del gobierno estatal.  

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