Alerta Acnur: 50 mil exiliados burundúes tras protestas políticas

MÉXICO, D.F. (apro).- Los enfrentamientos generados por la decisión judicial de permitir al actual presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza, presentarse como candidato a las elecciones presidenciales por tercera vez –acción prohibida en la Constitución– forzaron a más de 50 mil burundúes, en su mayoría mujeres y niños, a huir del país, alertó hoy el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Las protestas en la capital y la provincia del país africano comenzaron desde el pasado 26 de abril y han dejado un saldo de más de 18 muertos, según el Colectivo contra un tercer mandato, organismo conformado por un millar de organizaciones y las dos centrales sindicales de Burundi.

Ayer, al menos tres manifestantes fueron asesinados en la capital, Bujumbura. La agencia AFP atestiguó que la policía dispara contra la muchedumbre con balas reales.

Además, las milicias del partido en el poder, las llamadas Imbonerakure, intimidan y atacan a los ciudadanos que rechazan el tercer mandato del presidente.

Hoy, Nkurunziza formalizó su candidatura a su propia sucesión, aseveró que las manifestaciones serán “controladas en poco tiempo” y calificó a los protestantes de “terroristas”.

El mandatario reiteró que las elecciones parlamentarias y presidenciales, previstas para los próximos 26 de mayo y 26 de junio, respectivamente, se “llevarán a cabo de buena forma”.

Sus opositores denunciaron que el presidente viola los acuerdos de Arusha en 2000, los cuales marcaron los primeros pasos hacia la paz después de una década de guerra civil en el país. Estos acuerdos estipulan que un presidente sólo puede oficiar dos años en el poder.

No obstante, el pasado 5 de mayo el Consejo Constitucional dio luz verde a la candidatura de Nkurunziza. El vicepresidente del máximo órgano judicial de Burundi, Sylvère Nimpagaritse, denunció que sufrió “presiones enormes y amenazas de muerte” para validar las órdenes del presidente. El magistrado también huyó del país.

“Personas han vendido sus propiedades antes de salir de Burundi, anticipando un largo periodo de inseguridad”, informó el ACNUR. Añadió que la semana pasada empezaron a huir habitantes de zonas urbanas, entre ellos estudiantes y universitarios.

En su intento por salir del país, “varias mujeres han denunciado amenazas de violaciones por parte de hombres armados y han tenido que pagar sobornos en los controles de carreteras para poder continuar su camino”, reportó el Alto Comisionado.

Lo anterior resulta más desolador al observar que desde el término de la guerra civil en 2005, el Burundi tuvo grandes logros en el retorno de sus ciudadanos exiliados en el mundo.

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