Reencuentro de La Nopalera

El próximo 4 de junio en el Estudio A del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) se escuchará un entramado rítmico armónico de canciones como “Milongo”, “Capitán”, “Vera-cruz”, “Te recuerdo Amanda”, “El huerto”, “Canción del maleante” y “Domingo canta” del grupo La Nopalera, una de las propuestas musicales más importantes de México que sirviera como referente para otras agrupaciones de los años setenta y ochenta.

Arturo Cipriano, compositor, flautista, arreglista y fundador de La Nopalera comenta en entrevista que este concierto reencontrará a “los nopaleros” originales, después de más de tres décadas: Luz Haydée Bermejo, Jesús Mendoza, Maru Enríquez, Alejandro Corona, Marco Morel, Carlos Torres, Jorge Arturo Chamorro, Gerardo Bátiz, Eniac Martínez y René Lemus, así como al propio Cipriano en la flauta y dirección del espectáculo.

La Nopalera fue inicialmente un trío formado por Marcial Alejandro (1955-2009), Roberto Cárdenas y Cipriano, para posteriormente ampliarse con Alberto Trejo y Francisca Elena Laboriel, terminando por unírseles Javier Izquierdo y la cantante Maru Enríquez (Proceso, 22 y 462).

En aquel entonces, La Nopalera compartía escenarios con grupos y solistas como Los Nakos, Judith Reyes, On’ta, Salvador El Negro Ojeda, las Hermanas Bermejo, La Peña Móvil, Gabino Palomares, Oscar Chávez, Amparo Ochoa, Roberto González y Emilia Almazán de Un Viejo Amor. “Me interesaría hablar de lo que definió el concepto musical que formó a La Nopalera, era una respuesta musical a lo que se vivía en esos años”, agrega el artista potosino.

“Por ejemplo, llegó Ángel Parra a dar un concierto en Coyoacán y nos mostró lo que se cantaba en el Cono Sur con Violeta Parra, Víctor Jara y Atahualpa Yupanqui. Eso fue toda una transformación de letras y un desarrollo paralelo a nuestra militancia en el PMT (Partido Mexicano de los Trabajadores) con Heberto Castillo y Demetrio Vallejo, y tantos otros memorables luchadores sociales, de ahí vino toda una corriente de canción política en la que La Nopalera tuvo sus aportaciones. Era para nosotros una expresión auténtica con el reflejo del cambio social que veíamos venir.”

Parra grabó con La Nopalera su disco en vivo En el Auditorio Nacional de México (1975).

Cipriano no sabe si este reencuentro de La Nopalera en el IMER se repetirá por otros escenarios, pues los demás fundadores del grupo se encuentran actualmente en proyectos personales: Chamorro es investigador de la Universidad de Guadalajara; Luz Bermejo y Jesús Mendoza son maestros; Javier Izquierdo se dedicó al desarrollo de sistemas; Eniac Martínez a la fotografía; Gerardo Batiz a la composición, en tanto que Maru Enríquez, Cecilia Toussaint o Carlos Torres continúan tocando y cantando.

Al preguntarle cómo influyó la Nueva Trova cubana a La Nopalera, el flautista comenta:

“Claro que fue una vertiente que nos amplió la gama hacia una temática diferente y otras posibilidades sonoras. Los exponentes más conocidos de este movimiento han dejado un gran legado en la canción, pero yo creo que musicalmente me aproximo más a Pedro Luis Ferrer.

“No sólo mi generación se ha nutrido de la música cubana, baste mencionar a Beny Moré, Ignacio Villa Bola de Nieve y Dámaso Pérez Prado, quienes con muchos otros han repartido su sabor por todo el mundo; por ejemplo, yo me siento un vanvanero, del grupo Juan Formell y Los Van Van.”

Arturo Cipriano, quien recientemente ingresó al Sistema Nacional de Creadores del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, responde a la pregunta “Y después de La Nopalera, ¿qué?”, así:

“Me fui a vivir a República Dominicana en 1986, donde estuve tocando con Sonia Silvestre y el cantor revolucionario Luis Días, quienes ya fallecieron. En Tijuana grabé el disco El costumbre, primero de la serie de ocho con mi banda Mitote Jazz, con Isabel Tercero hicimos gira de dos años por Centro y Sudamérica. Años más tarde me trasladé al desierto alto de Nuevo México, donde me dediqué a la composición sonora.”

De melena cana, Cipriano participa actualmente en el grupo Sombit (“con rítmicas de Guinea ya grabamos nuestro segundo disco independiente, en julio iremos a festivales del Canadá”), y su quinteto Ciprianodonte, de Cuernavaca, Morelos, donde radica, integrado también por Azucena Méndez, en la voz; Omar Vázquez en el bajo; Keiko Niikura, pianista; David Caspeta, batería, y el guitarrista Andrés Uribe”.

Para conmemorar la histórica reunión en IMER, La Nopalera acaba de publicar un plato láser compilatorio homónimo de 19 piezas contenidas en los cuatro discos que grabara una treintena de músicos en su efímera trayectoria con el conjunto, entre 1976 y 1981 (Proceso, 189).

El jueves 4 de junio acompañará a La Nopalera el pintor Jazzamoart en el concierto del IMER, en Mayorazgo 83, colonia Xoco, a las 18:30 horas.   

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