Reestructuración profunda en el CUEC

Tras la renuncia del director del Centro de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la UNAM, José Felipe Coria, acusado de no brindarle apoyo a una joven cineasta española, la escuela de cine más antigua de Latinoamérica entró en un proceso histórico de reestructuración y ahora, por primera vez, la comunidad estudiantil se prepara a fin de elegir al sustituto.

Considerada la escuela de cine más antigua de América Latina y con más de 50 años de participar en el séptimo arte de México, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra en reestructuración profunda, impulsada por los alumnos de dicho plantel tras una severa crisis administrativa y académica.

La situación de esta instancia universitaria donde han estudiado los célebres cineastas Carlos Bolado, Ernesto Contreras, Alfonso Cuarón, Jorge Fons, Emmanuel Lubezki, María Novaro y Alejandra Sánchez, entre muchos más, se agudizó tanto que su director José Felipe Coria renunció, lo cual causó polémica división entre la comunidad cinematográfica.

“La  finalidad de la Asamblea General de Alumnos es sólo tener una escuela en las mejores condiciones para aprender a crear cine y queremos que el CUEC sea un organismo educativo digno porque se ha demeritado mucho, y no pertenecemos (ni nos manipula) ningún grupo interno o externo al Centro”, resalta en entrevista Christian De La Luz, representante del gremio estudiantil, y aclara:

“Tampoco estamos coludidos con la doctora María Teresa Uriarte, coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, ni con Guadalupe Ferrer, titular de la Filmoteca de la UNAM, como se ha publicado en algunos medios.”

Toma de la dirección

El pasado 17 de abril, a las 11 de la mañana, se llevó a cabo una asamblea de alumnos en la Filmoteca de la UNAM para abordar el proceso legal que la española Sabrina Muhate (quien compite por el Ariel con Ulterior por Mejor Cortometraje Documental) interpuso dentro y fuera del Alma Mater.

La estudiante, quien prefirió no dar entrevistas dada su afectación emocional, presentó una queja en la Defensoría de los Derechos Universitarios contra el profesor Coria por “violencia de género, abuso de poder y maltrato psicológico”.

Entonces fue cuando aquella asamblea resolvió tomar acciones.

De La Luz narra que se decidieron solidarizar con Muhate “por lo delicado del asunto”, pero también porque en el caso “funge como sinécdoque de la negligencia administrativa, académica y  operativa del Centro”. Así, por decisión unánime se tomó “única y exclusivamente la dirección del CUEC para no suspender las clases y no afectar a la escuela”.

Alrededor de las 13 horas de ese mismo 17 de abril, los alumnos llegaron a la dirección de la escuela y notificaron a Coria la resolución. Hacia las 13:15 horas se concretó la toma con los abogados de la UNAM como testigos. Para las 15:45, horas la Asamblea General de Alumnos termina de redactar el pliego petitorio que a las 16:15 se entrega en Rectoría y en la Administración del CUEC.

La petición exige la dimisión del director del Centro, una reforma administrativa y operativa de los procesos del mismo, la generación de manuales de operación por área, la transparencia en la asignación de recursos y la creación de perfiles de los puestos académicos y administrativos, así como el compromiso de continuidad sobre las peticiones y fechas resolutivas.

Para informar al público en general, los alumnos crearon la página en Facebook EnMiEscuelaNo, y el 19 de abril señalaron que su principal causa es la reestructuración del Centro. Y dieron a conocer el perfil que deben tener los candidatos a directores: que cuenten con conocimientos y aptitudes cinematográficas, o tengan trayectoria cinematográfica reconocida y docencia; que posean sensibilidad y compromiso con la comunidad estudiantil, más una visión de equilibrio entre escuela y centro de producción estudiantil, entre otros puntos.

Después, los jóvenes pidieron que se les dejara participar en la elección de candidatos de director, pues es el rector José Narro Robles quien escoge al titular del CUEC. De La Luz denuncia que con el cineasta Coria se perdieron algunos apoyos para producir y hay una serie de procedimientos administrativos que no se han llevado de manera correcta.

Hace dos años el Centro fue trasladado a una sede propia. Se encontraba en la colonia Del Valle y se reubicó a Ciudad Universitaria. En 2013, se creó la licenciatura en cinematografía. Hoy se labora para que el Centro se transforme en Escuela Nacional de Cinematografía.

El estudiante vuelve a repuntar que fue el caso de su compañera Muhate el que desató todo.

Y que también desean que se analice la situación de Ópera Prima: una iniciativa para que los realizadores recién egresados del CUEC puedan rodar su primer largometraje de ficción o documental (“que no se ha suspendido pero ha tenido una serie de irregularidades”).

Ya desde el 29 de abril  de 2010, el entonces alumno Alfonso Virués en asamblea estudiantil expuso supuestos actos de corrupción de los cineastas Roberto Fiesco y Armando Casas.

En el caso actual de la alumna española, varios medios publicaron en las últimas semanas que Coria intentó quitarle a la chica veinteañera los derechos sobre una película que realiza en coproducción con la Escuela de Cine Audiovisual de la Comunidad Autónoma de Madrid (ECAM) y el CUEC; que le negó el permiso para regresar de una ausencia al Centro y se opuso a darle un permiso para trabajar en TV UNAM.

Uriarte vs Coria

Los académicos de esa entidad universitaria se reunieron los últimos días de abril. Ahí, Carlos Mendoza, miembro del Consejo Asesor (CA) del Centro, le manifestó (La Jornada, 22 de abril) que todo parece indicar que “es una estrategia de la coordinadora de Difusión Cultural, Teresa Uriarte, para deshacerse de un directivo que le resultaba incómodo y poco afín”.

También salió la luz que la crisis de la escuela se originó con la cancelación por el CA del proyecto que resultó ganador de la iniciativa Ópera Prima de 2011 Bi’an, la obsesión de la isla misteriosa, el cual iba a ser la primera coproducción fílmica entre México y China.

Eso genera desacuerdos entre Coria y la historiadora Uriarte.

También se señala al director de cine Armando Casas, quien fuera ocho años director del CUEC antes que Coria, y creara justamente la iniciativa Ópera Prima, de su intento por extraer documentos relacionados a Bi’an, para entregárselos a Uriarte. Ese hecho quedó asentado en actas del CA. Y Coria levantó una queja contra Uriarte en la Defensoría de los Derechos Universitarios.

El 28 del mes pasado, alumnos y exalumnos le entregaron una carta al rector Narro Robles, donde lamentan que la renuncia de Coria se diera “fuera de los cauces de la normatividad” y le piden que consideran urgente que se actúe “con estricto apego a los reglamentos e instrumentos legales de la UNAM y a la nación para que este caso sea atendido conforme a derecho”.

Firman 52 personas, entre ellas Mítl  Valdés, Paola Brailowsky, Rafael Rebollar, Luis Schoeder, Eréndira Valle, Víctor Ugalde, César Uriarte y Jorge Zárate.

–¿Por qué realizaron la asamblea estudiantil en la Filmoteca de la UNAM ese 17 de abril?.

–Las acusaciones directas –responde De La Luz– que han surgido en redes sociales y en los medios de comunicación acusando a la Asamblea General de Alumnos de haber sido manipulados por personajes como la historiadora Teresa Uriarte, la coordinadora de Difusión Cultural de donde depende el CUEC, Armando Casas y Guadalupe Ferrer, me parece que son historias de la imaginación de no sé quién…

“Yo me enteré del caso de la compañera un mes antes porque ella se acercó directamente a mí. Empiezo a organizar esa asamblea y pensé en unos espacios cercanos al CUEC, sólo eso: pedí permiso y me lo dieron. No hay  nada de confabulaciones y menos de Guadalupe Ferrer.

–El documentalista Carlos Mendoza indica que todo es una estrategia.

–Me gustaría que el maestro Mendoza presentara las pruebas. Me parece curioso que cuando llegó a darnos clase (él es maestro de documental de mi generación) cuestionó la toma de la dirección y nos señaló que como alumnos no teníamos la conciencia suficiente para saber y entender que nos estaban manipulando y que esa manipulación venía directamente de la doctora Uriarte, Ferrer y Casas.

“Esos tres nombres los mencionó un martes y para  el miércoles siguiente aparecieron dos mantas en el CUEC, una decía: ‘Uriarte y Ferrer, ¡saquen las manos del CUEC!’, y la otra era: ‘¡Armando Casas traidor al CUEC!’.

Por primera vez intervienen alumnos en la elección de candidatos para la dirección del CUEC. Contenderán tres destacados realizadores Juan Antonio de la Riva, María del Carmen de Lara y Hugo Gómez, quienes firmaron  la semana pasada ocho compromisos que fueron acordados en “consenso” entre académicos y alumnos. Es un acuerdo de unidad, a decir de De La Luz, “con varios  puntos que se convertirán en la agenda del director que quede”. Documento que los alumnos le entregaron a Uriarte el jueves pasado. Entre ellas, “manejar con transparencia los recursos y presupuesto del CUEC consultándolo con las áreas a las que se aplique”.  

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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