EPN, falla generalizada del sistema

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- No hay registro en la historia contemporánea de un presidente de la República con tantos negativos como Enrique Peña Nieto, quien además ha traído consigo disensos fundamentales en la agenda nacional.

De acuerdo con varias encuestas de Parametría hechas a solicitud de tomadores de decisiones y a ejercicios de extrapolación, los temas clave de EPN están lejos de generar consensos en lo fundamental. Veamos.

Primero. El presidente Enrique Peña Nieto no deja de caer en los estados de ánimo de la opinión pública. En efecto, EPN a pesar de sus promocionales con cargo al erario y en plena violación al artículo 134 constitucional ha logrado que el 96 por ciento de los mexicanos hayan escuchado hablar de él. De sus más bajos niveles en noviembre del año pasado con un 49 por ciento de opinión positiva y un 44 por ciento de opinión negativa dando una opinión efectiva de más 5. La opinión efectiva resulta de restarle a la opinión positiva la opinión negativa. Hace un mes, en abril, la opinión positiva bajó del 49 por ciento al 44 por ciento y la opinión negativa creció del 44 al 49 por ciento, lo que significa que EPN sigue teniendo una opinión efectiva de 5, pero bajo cero, caso único en el país. Difícilmente en el mundo democrático un gobernante hubiera podido mantenerse en el poder con ese nivel de desaprobación. Esto ha hecho que el propio presidente de la República se convierta en un pasivo para los candidatos a cargos de elección popular de su partido que preferirán verlo de lejos para evitar el contagio negativo que es de vida o muerte en una elección. Pero no sólo EPN va mal, sus principales programas de gobierno hacen agua por todos lados.

Segundo. Así, por ejemplo, a la pregunta sobre si el país va por el rumbo correcto, el 65 por ciento de los mexicanos afirma que no y sólo el 32 por ciento sostiene lo contrario. A la interrogante sobre si la economía del país ha mejorado en los últimos 12 meses, el 61 por ciento de los mexicanos dice que no y sólo el 16 por ciento afirma que sí. A la pregunta sobre si cree que en los próximos 12 meses la economía del país mejorará, el 40 por ciento de los mexicanos dice que no y el 24 por ciento cree que sí. Sobre el programa de combate a la pobreza de EPN la gente tampoco tiene una buena impresión. A la pregunta sobre si los programas del gobierno federal han ayudado a reducir la pobreza o las cosas se mantienen igual, el 62 por ciento de los mexicanos no advierte ninguna mejora y el 35 por ciento dice que sí. A la pregunta sobre si considera que el país es seguro, el 90 por ciento de los mexicanos cree que no y sólo el 10 por ciento afirmó lo contrario, lo que pone de relieve que la inseguridad no es un mito, sino una realidad. Y sobra decir que en política lo que se percibe es lo que es.

Tercero. Hay un tema que se ha debatido desde tiempo atrás: narco o violencia como si fueran plata o plomo en el lenguaje del crimen organizado. El hartazgo de la sociedad ha llegado a sus umbrales de tolerancia a lo largo y a lo ancho del país. La reciente y fallida incursión del ejército en la segunda ciudad más poblada del país, Guadalajara, sólo arrojó miedo, muertes, pérdidas económicas y ningún presunto responsable capturado. A la pregunta sobre si considera que se debe combatir el narcotráfico aunque haya violencia o que se permita el narcotráfico y no haya violencia, el 47 por ciento de los mexicanos dijo estar de acuerdo en que haya narcotráfico pero que no haya violencia, el 40 por ciento opina lo contrario. El descrédito de las autoridades ha hecho mella en casi todos los rubros. Por ejemplo, a la pregunta sobre si cree que si hubiera un acuerdo entre autoridades y partidos políticos la seguridad del país estaría mejor o igual, el 44 por ciento de los mexicanos cree que las cosas seguirían igual y el 40 por ciento considera que estaría mejor. Sobre el caso de los estudiantes desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa, el 54 por ciento de los mexicanos considera que el gobierno federal es el principal encargado de resolverlo, 22 por ciento el gobierno estatal y sólo el 16 por ciento el gobierno municipal. Por lo que concierne a qué partido le afecta más el caso de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, el 27 por ciento considera que al PRI y el 26 por ciento piensa que al PRD. A la pregunta sobre si considera que está de acuerdo o no que se evalúe y certifique a las personas que ocupan un cargo público, el 78 por ciento de los mexicanos dijo estar de acuerdo y sólo el 9 por ciento se manifestó en contra. Al preguntar si la creación del Sistema Nacional Anticorrupción ayudará a combatir la corrupción, el 73 por ciento de los mexicanos dijo que no ayudará, sólo el 22 por ciento afirmó lo contrario. Como se puede advertir con los datos comentados a medio sexenio no hay nada que celebrar y sí mucho que reprochar a EPN y su grupo político, que no guardan forma alguna y se presentan como lo que son: los depredadores de las riquezas de la nación.

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