Laura Bozzo, otra vez en el escándalo

MÉXICO, D.F. (apro).- “A donde voy, la gente me quiere y mientras la gente me quiera, ¿quién contra mí? Las redes sociales me hacen cosquillas”, así sentenció la conductora del talk show de Televisa, Laura Bozzo, en entrevista con ‘El Universal’, al defenderse de la andanada de críticas que ha recibido luego de anunciar que pretende “hacer justicia” en el caso del niño Cristopher, asesinado la semana pasada en Chihuahua por otros cinco menores de edad que jugaban al secuestro.

Según Bozzo, ella no le ofreció dinero a la madre de Cristopher, Tania Mora, y reiteró que no irá a Chihuahua, salvo que sea estrictamente necesario, para armar su “show”. En su emisión vespertina en Canal 2, el jueves 21, la conductora de origen peruano afirmó que será su abogado y su equipo quienes viajarán a Chihuahua para realizar una investigación especial que mostrará el próximo lunes en su programa.

Sin embargo, el ánimo justiciero y “gratuito” de Bozzo recibió un balde de agua fría. La madre del menor Tania Mora anunció que rechazaba el apoyo jurídico de la conductora de talk show y que recurriría al abogado Alonso Tadeo Solano. Según la madre, estuvo en desacuerdo con las condiciones impuestas por la conductora peruana.

Ave de tempestades, a Bozzo le vienen bien los escándalos. A eso se acostumbró en Perú. Su imagen de “justiciera mediática” le generó mucha popularidad y rating hasta que se descubrió que ella formaba parte de la red de informantes del impresentable jefe de la seguridad Vladimiro Montesinos.

Bozzo ha convertido su estilo rudo en un montaje de feminismo justiciero, que lo mismo condena a los aplausos o a los gritos de “¡Qué pase el desgraciado!” a los imberbes que participan en su programa para ventilar sus miserias personales o sus conflictos privados.

Desde su enfrentamiento con Carmen Aristegui, a raíz de su presencia en las zonas de desastre de Guerrero utilizando una aeronave del gobierno del Estado de México, Bozzo no había vuelto a generar un escándalo, su elemento natural.

Ahora, el caso de Cristopher le permite revivir su estilo polémico y sus desplantes en pantalla. El menor de seis años perdió la vida hace una semana cuando sus tres primos y dos amigos lo golpearon, le clavaron espinas, le sacaron los ojos y lo apuñalaron en 23 ocasiones. El caso ha conmocionado a Chihuahua y alcanzó cobertura internacional como un ejemplo de la degradación social en una entidad acostumbrada desde hace dos décadas a casos sanguinarios.

El pasado jueves 21 un juez especializado en adolescentes infractores en Chihuahua determinó que dos de los cinco menores que participaron en el asesinato del menor de 6 años serán recluidos en el Centro de Rehabilitación de Menores Infractores. Ellos tienen 15 años y la ley estatal establece que sólo los mayores a 14 años pueden recibir una sentencia.

En las audiencias, Tania Mora, madre de Cristopher, se presentó con el abogado que le envió Bozzo y tuvo que ser expulsada de la sala por el juez, ante sus constantes gritos a los acusados que, además, son parientes.

En su cuenta de Twitter, Laura Bozzo ha lanzado su propio juicio del caso:

-“Que pasa en Chihuahua, los políticos corruptos tienen miedo que yo vaya, qué esconden yo no les tengo miedo menos a sus amenazas bendiciones” (redacción original).

-“Un niño de 6 años asesinado brutalmente por cinco menores que ahora pretenden dejar sin castigo que mensaje les dan a los demás un ASCO”.

-“Si las leyes no sirven para hacer justicia deben cambiarlas porque, de lo contrario, la gente lo hará no vamos a permitir la impunidad BASTA”.

El alegato de Bozzo es que los menores no pueden ser juzgados como adultos y se necesitan leyes especiales para eso. Presume su carrera de abogada y ahora, colgada de la tragedia de Cristopher vuelve a la búsqueda de reflectores.

El nuevo reality criminal de Chihuahua le viene bien a Bozzo que vuelve a ser la justiciera en sintonía con el rating.

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