El exjuez García, con posibilidades de ser asilado en Estados Unidos

Desde el 20 de abril pasado, Ulises Bernabé García se encuentra en el centro de detención migratoria Florence, en Arizona, esperando que el gobierno estadunidense resuelva favorablemente su solicitud de asilo político, aunque en México hay una orden de arresto en su contra relacionada con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

García, quien la noche del 26 de septiembre fungía como juez de barandilla en la base de la Policía Municipal de Iguala y es testigo clave de lo que pasó esa noche, no ha sido extraditado a México porque el gobierno de Estados Unidos consideró que su petición tiene suficientes méritos para ser evaluada, y le permitió permanecer en aquel país mientras una Corte migratoria de Arizona resuelve su caso.

Su abogada es Margo Cowan, quien tiene su despacho en el condado de Pima, Tucson (Arizona) desde 2004 y es una reconocida defensora de los derechos humanos: ha llevado decenas de casos de asilo político y supervisa la clínica Legal, institución que es sostenida por la Iglesia Presbiteriana del Sur para apoyar a personas indocumentadas.

“El caso de García es bastante sólido, no tengo ninguna duda”, dice Cowan a Proceso. “Las leyes de asilo en Estados Unidos ofrecen refugio a quien está en peligro y el señor Bernabé está en mucho peligro por ser un abogado honesto”.

En México, García está acusado de ser uno de los responsables del secuestro de los estudiantes y de participar en la delincuencia organizada. Él asegura que es inocente y narra una historia muy distinta a la de la PGR.

“Está acusado de haber cometido delitos muy graves”, admite Cowan, “pero al conocer a este señor, obviamente no es capaz de haber cometido esos delitos, es un abogado que va empezando su carrera, que tiene orgullo de su papel y trabajo, y para él la verdad tiene un valor.

“Él habló de lo que vio aquella noche, aunque corría peligro al decir la verdad. Reportó lo que él vio y lo que sucedió”, explica Cowan refiriéndose a la declaración que el entonces juez de barandilla rindió ante la PGR el 21 de noviembre pasado. “Pero justo por eso su seguridad y su vida están en peligro en México”.

Para solicitar el asilo en Estados Unidos se tiene que probar que la persona es perseguida por un gobierno o que el gobierno no lo puede proteger, detalla la abogada. “Obviamente la tragedia (ocurrida en Iguala) es bastante grave para el país, el gobierno federal y el estatal, y justo porque el señor Bernabé levantó su voz y declaró lo que vio –y lo que vio es contrario a la posición formal de los gobiernos de ambos niveles, estatal y federal– se puso en una posición peligrosa”.

García, abunda, cumple con los requisitos del asilo político, “porque no es sólo que el gobierno no lo pueda proteger, sino que el gobierno lo puede dañar, lo quiere callar, no quiere que levante su voz. No hay un caso más claro en términos legales para establecer un caso de asilo”.

Para Cowen, este proceso es clave para el sistema de asilo político en su país, pero también para México. “El caso es muy importante porque parte de lo que hemos visto (en Guerrero) es que, cuando desaparece gente, cuando hay secuestros, cuando hay matanzas, es para aterrorizar al pueblo para que no oponga resistencia, para que no hable, para que se calle y se esconda. El ejemplo del señor Bernabé es que sintió responsabilidad de hablar con la verdad y no ser intimidado. A él no lo pudieron callar ni aterrorizar”, asienta.

Comentarios

Load More