La situación del estado, una incógnita: Fernando Elizondo

MONTERREY, NL.- Para su propósito “revolucionario” en Nuevo León, como él dice, El Bronco cuenta con Fernando Elizondo Barragán, un veterano especialista en finanzas que será el coordinador ejecutivo de gabinete en la administración que entra en funciones el próximo 4 de octubre.

En ese puesto de nueva creación, Elizondo Barragán necesita tener certeza jurídica para no repetir una experiencia que fracasó en el sexenio de Vicente Fox, cuando él fue secretario de Energía. Fox nombró supercoordinadores para supervisar a los secretarios de Estado, que fueron desdeñados por los responsables directos de las dependencias.

Por lo pronto, el excandidato de Movimiento Ciudadano (MC), que declinó en favor del Bronco semanas antes de la jornada electoral, ya hizo un diagnóstico del gobierno que encabeza el priista Rodrigo Medina de la Cruz. Detectó que la entidad está en crisis, sobreendeudada y con una marcada ineficiencia operativa.

El proceso de transición entre el gobierno de Medina y el equipo de Rodríguez inició el miércoles 17. El encargado de recibir la administración es Elizondo Barragán, que ya fue gobernador sustituto del estado entre enero y octubre de 2003. También fue tesorero estatal, coordinador de la Comisión Hacendaria y senador.

Hijo del exgobernador priista nuevoleonés Eduardo Elizondo Lozano, con una fortuna amasada en sus actividades empresariales, tiene la vida resuelta. En su trabajo como coordinador del gabinete del mandato del Bronco, Elizondo Barragán no tendrá sueldo.

Cuando el nuevo gobierno entre en funciones, Rodríguez Calderón se encargará del aspecto político y Elizondo Barragán del financiero.

El tecnócrata y el político

El presente tránsito gubernamental parece más complejo que los anteriores. El gobierno de Medina ha sido extremadamente opaco. Su página de Transparencia es un laberinto indescifrable que más bien oculta los datos esenciales de la administración. Por ejemplo, ahí no se especifica a cuánto asciende la deuda de Nuevo León, dato que nunca se ha revelado con precisión.

Pero además, el nuevo gobernador ha manifestado que pretende adelgazar el aparato burocrático, desechar secretarías inútiles­ y compactar el trabajo administrativo. Para eso juzgó necesario contar con lo que en otros países se conoce como jefe de gabinete.

Elizondo Barragán explica en entrevista que crearon el nombre de coordinador ejecutivo como una manera de identificar con claridad un puesto que fue determinado antes de que él aceptara la responsabilidad. Además, fungirá como consejero en asuntos de la función pública y administración.

El 21 de mayo, cuando el entonces candidato de MC declinó en favor de Rodríguez, anunciaron que crearían la Alianza por la Grandeza de Nuevo León, basada en una serie de acuerdos. Uno de ellos era que Elizondo Barragán coordinara la formación y funcionamiento del gabinete.

Recuerda que el presidente Fox integró un equipo heterogéneo. “¿Qué sucede en un gabinete así? Si no se hace un trabajo especial de integración y coordinación, se empiezan a dispersar, cada uno agarra por su cuenta”.

Fox impuso tres “coordinaciones”. En el gabinete social, José Sarukhán fue removido porque no entendió la posición. A Adolfo Aguilar Zinser lo retiraron porque los secretarios de Marina, de la Defensa, de Seguridad Pública y el procurador lo ignoraron. El económico continuó con Eduardo Sojo casi todo el sexenio.

Estima que no será necesario modificar la Constitución Política del estado para que su puesto funcione, aunque se debe incluir el puesto en la Ley Orgánica de la Administración Pública.

Hasta ahora, el equipo de transición no ha hecho propuestas en ese sentido. Sin embargo, se adelantó el abogado Samuel García Sepúlveda, quien será legislador local de MC por representación proporcional, quien dos días después del triunfo de El Bronco, presentó en el Congreso local una iniciativa para reformar la Ley Orgánica con ese propósito.

Otro compromiso de la alianza es enlazar el gobierno con la sociedad:

“Esas funciones tienen que ver con la naturaleza de este nuevo gobierno. Decimos que trabajará en estrecha alianza con la sociedad y con una participación ciudadana. Y no basta con desearlo. La ciudadanía se construye ejerciéndola y el gobierno necesita jalar la participación ciudadana.

“Es al revés de lo que hacen actualmente los gobiernos, que la repelen, que la ponen decorativa para que se vea como que hay participación de la ciudadanía, aunque en realidad quieren que no interfiera. Nosotros pensamos que hay una riqueza en talentos, ideas, aportaciones y potenciales que pueden ayudar al gobierno a resolver el problema”.

Al preguntarle cómo participarán las personas en la nueva administración, responde que se crearán foros de discusión virtual, presentación de propuestas, evaluación de personajes, generación de ideas y participación física en tareas concretas.

“Si logramos las fórmulas adecuadas para que la ciudadanía pueda contribuir activamente en labores de gobierno, tengo la convicción de que vamos a cumplir las expectativas y a excederlas. Vamos a dejar un precedente extraordinario, para cambiar la historia de Nuevo León y de México”, dice.

La diferencia de personalidades entre el gobernador electo y su coordinador de gabinete ha generado escepticismo. Elizondo, de 66 años, reconoce que su forma de trabajar es diferente de la de Rodríguez, pero afirma que ahora no han tenido dificultades para tomar acuerdos.

A fin de cuentas, los dos renegaron de sus partidos el año pasado. Rodríguez dejó el PRI después de más de 30 años de militancia, mientras que Elizondo renunció al PAN, al que, dijo, sus dirigentes corrompieron.

Después se postularon, uno como candidato independiente y el otro como representante de MC. Al ver que su campaña no levantaba, Elizondo se sumó al polémico proyecto de Rodríguez.

En campaña, Elizondo fue mencionado como representante de los intereses de los empresarios. Aún ahora se comenta que es el enlace de los potentados nuevoleoneses con El Bronco, pero él lo rechaza: “No represento más que los intereses de la comunidad, los míos propios, y de mis hijos”.

También afirma que, en las tres semanas que se sumó a la campaña de Rodríguez, no conoció evidencias de que Fomento Económico Mexicano (Femsa), la poderosa empresa de José Antonio González Carbajal, respaldara de cualquier forma al candidato independiente.

“Lo que hicimos fue aliarnos y dedicarnos a comunicar de qué trataba esa alianza. No nos pusimos a hacer números de las campañas y cómo íbamos a juntar recursos… Las impugnaciones de que yo estaba destinando recursos a la campaña del Bronco, fueron leyendas y falsedades. Ni un centavo, porque además no teníamos recursos”, comenta.

Nuevo León en crisis

Aun cuando, en la entrevista con el corresponsal, Elizondo aseguró que no había recibido documentación sobre el estado financiero de la entidad, el viernes 19 El Bronco se reunió con el secretario de Hacienda federal, Luis Videgaray, a quien le informó que su administración heredará una deuda de 66 mil millones de pesos contraída por el gobierno de Medina.

Pese a ese dato duro que seguramente Rodríguez ya tenía en sus manos desde antes, Elizondo insiste en que lo intranquiliza lo que “no sabe” sobre el estado financiero en que Medina dejará a la entidad: “Si están en crisis, cómo hacerle para eso”.

Añade: “Hay un sobreendeudamiento grande. Se está teniendo, aparentemente, déficit de operación, lo que quiere decir que el ingreso no alcanza para el gasto ya comprometido. Entonces, no hay margen para inversión o programas distintos.

“Creo que hay muchos síntomas de que el gobierno ha crecido de más, se ha inflado como organización y está teniendo una baja eficiencia de operación. Y por otro lado, lo que vemos todos los ciudadanos que tienen necesidad de servicios de salud, por ejemplo, no los están recibiendo con calidad y oportunidad debidas.”

Y aunque Nuevo León siempre califica en los primeros lugares de muchos indicadores nacionales, “ahora resulta que (en educación) estamos a media tabla. En calidad de salud en servicios, en médicos, en camas, estamos por debajo. No está bien”.

Por esa razón, señala, en el campo la gente muere por falta de atención médica y la zona metropolitana padece una crónica falta de capacidad para atender a la población de menos recursos.

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