Promesas políticas para un Michoacán imposible

El gobernador electo de Michoacán, Silvano Aureoles, dijo que en el plazo de un año logrará que las principales ciudades de la entidad estén seguras, y que al culminar su sexenio entregará un estado en paz. Destacadas figuras políticas de la entidad afirman que eso es imposible, sobre todo cuando grupos de narcotraficantes se empiezan a asociar con el Cártel de Jalisco Nueva Generación y resurgen Los Caballeros Templarios. Recuerdan además que el perredista ha sido acusado de desvíos de recursos públicos, enriquecimiento ilícito y derroche, así como de nexos con el crimen organizado. Por lo pronto, le atribuyen haber gastado en su campaña ocho veces más que el tope establecido…

MORELIA, MICH.- Silvano Aureoles Conejo sostiene que en un año conseguirá que sean seguras las principales ciudades de Michoacán, y para lograr lo mismo en todo el estado, dice que no tolerará la complicidad de funcionarios con el crimen organizado ni la permanencia de las autodefensas o de cualquier otro grupo civil armado que pretenda establecer el orden.

“Sí, es un reto muy alto, pero lo he consultado con expertos y la respuesta es que sí se puede, que sí es posible. Ese será el mayor desafío del gobierno que voy a encabezar a partir del primero de octubre: entregar una entidad estable, segura, con condiciones para el desarrollo”, sostiene en entrevista con Proceso el gobernador electo.

El perredista estará al frente de la administración de Michoacán los próximos tres años en medio de una crisis financiera que se ha acentuado en los últimos años por la deuda pública de 32 mil millones de pesos y un déficit de 6 mil millones por pago a proveedores.

Además, tendrá que afrontar la espiral de violencia que en el último trienio ha costado la vida de miles de michoacanos y, de acuerdo con evaluaciones de equipos especializados en inteligencia política y seguridad, deberá encarar el resurgimiento de Los Caballeros Templarios, así como las acciones de los nuevos grupos del crimen organizado que ya se están reorganizando para reposicionarse en las zonas de Tierra Caliente y la costa, como el H3, Los Viagras, El Micheladas y La Nueva Línea, entre otros.

Según el informe de dichos investigadores, al que accedió Proceso, a este panorama se suman los grupos de autodefensas de la costa comandados por Semei Verdía –quien se ha convertido en la figura más importante de este movimiento armado, tras la detención del doctor José Manuel Mireles– y el arribo del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado el más fuerte en el país.

La violencia cotidiana en la entidad se manifestó en plena campaña electoral, cuando, el 22 de mayo, fue consumada la matanza de 42 presuntos miembros del crimen organizado y de un policía en un rancho de Ecuandureo. Días antes, el 14 de mayo, fue ejecutado el candidato de Morena a presidente municipal de Yurécuaro, Enrique Hernández Salcedo.

Asimismo, el 6 de enero murieron baleadas otras nueve personas en Apatzingán, y el 16 de diciembre hubo 11 muertos por un enfrentamiento en La Ruana entre el grupo de Hipólito Mora y el de Luis Antonio Torres, El Americano.

El martes 16 de junio, un día después de la entrevista con Aureoles, se registró un nuevo hecho de violencia en Tierra Caliente. En medio de una emboscada que organizaron los remanentes de Los Caballeros Templarios en Apatzingán, fueron abatidas siete personas –dos policías estatales, cinco civiles– y cinco más resultaron heridas. En el ataque, los delincuentes usaron granadas y armas largas.

Silvano Aureoles afirma que como gobernador actuará de la mano del gobierno federal en el combate al crimen organizado, y estima que en un año dará completa seguridad a las ciudades de Morelia, Uruapan y Lázaro Cárdenas, y, al final de su administración, a todo el estado.

Bomba grande, mecha corta

Guillermo Valencia, expresidente municipal de Tepalcatepec que se ha ido de su domicilio por amenazas de muerte del crimen organizado, duda de que Aureoles pueda cumplir su meta.

“Michoacán es un coctel de intereses delictivos mimetizados de intereses sociales y legítimos que pueden explotar en cualquier momento, enviando al pueblo por delante. Así que la bomba es grande y la mecha corta. No hay tiempo. Se requiere de manera imperiosa restablecer el estado de derecho en toda la zona de conflicto”, advierte.

Por su parte, Miguel Ángel Chávez, presidente del PAN en Michoacán, expresa su desconfianza ante las promesas de Aureoles, sobre todo por la amenaza de la presencia del CJNG.

“No estamos preparados en Michoacán para contener el embate de un nuevo cártel, ya que desde hace cuatro años ha estado uno aquí con centro de operaciones, de adiestramiento y capacitación, y no lo pudieron detectar. No hay inteligencia, no hay investigación policial, no hay trabajo de seguridad. Es una enorme debilidad la que tenemos en Michoacán y en el ámbito nacional.

“Y por supuesto que seremos presa fácil, porque los criminales no van a dejar el interés de apoderarse de Michoacán, por lo que representa nuestro estado, por Lázaro Cárdenas, por las minas, por las metanfetaminas; o sea, difícilmente van a renunciar a todo esto. Entonces, estaremos en un eminente riesgo al no tener policías y cuerpos de procuración de justicia profesionales.”

–Aureoles dijo que resolverá el problema de la inseguridad.

–Ojalá, ojalá. No puedo desear que le vaya mal, pero así como están las cosas, y siendo verdaderamente objetivos, no debería crear falsas expectativas. Yo creo que lo que esperamos los michoacanos es que el nuevo gobernador nos diga el tamaño de los retos y el tamaño de los desafíos, que nos diga con toda claridad en qué podemos ayudar. Si nos quieren vender otra vez el plan de falsas esperanzas, si nos quieren decir que por obra del Espíritu Santo se van a acabar los problemas de Michoacán, se estaría cometiendo un grave error.

Funcionarios, cómplices

Silvano Aureoles reconoce que, al igual que otros estados, Michoacán ha sufrido un debilitamiento de las instituciones por el narcotráfico, problema que no se ha podido erradicar durante muchos años.

“Estoy consciente de que el tema del narcotráfico es viejo. Somos una entidad donde desde hace décadas se cultivan muchos enervantes, sobre todo en la sierra y en la costa, y por la posición estratégica de la costa, ahí proliferan los laboratorios en materia de drogas sintéticas”, acepta.

Asevera que Los Caballeros Templarios llegaron a tener secuestrada una buena parte del territorio michoacano, principalmente Tierra Caliente. Por eso, indica, hay que ir al fondo del problema y generar oportunidades de empleo en esa región, reestructurar el área de procuración de justicia y renovar los cuerpos de seguridad unificando los tres que ahora actúan: la policía, la fuerza rural y la fuerza ciudadana.

“Con eso voy a cumplir esta necesidad de cambiar la percepción de que somos un estado vulnerable en materia de seguridad. Me voy a hacer cargo del tema, y para que no haya confusión en esta tarea tendré una coordinación estrecha con el gobierno federal”, explica.

Admite que una de las causas de la permanencia de los grupos criminales en Michoacán es la complicidad que tienen con ellos diversos funcionarios del gobierno estatal, y por ello adelanta que dará un seguimiento estricto a las tareas de los integrantes de su administración:

“Cero tolerancia a la corrupción y a la impunidad, porque si estos grupos tienen éxito es porque tienen venas adentro que les proveen de información y les facilitan las cosas. Eso va a ser penado severamente. Voy a revisar las reglas y la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, para endurecerlas.”

Por otra parte, considera que si se generan oportunidades de empleo habrá mejores resultados.

“No cantamos victoria por adelantado, porque sé de la complejidad del tema, pero estoy convencido de que no tenemos otro camino que aplicar la ley y establecer el orden, la paz y la legalidad. Somos una de las entidades que ya tocó fondo, sobre todo en materia de procuración de justicia y seguridad pública”, dice el perredista, y manifiesta que esa será la principal prioridad de su gobierno, pues si no se logra dar un mensaje de que Michoacán es un estado seguro, donde prevalece el estado de derecho y se cumple la ley, no habrá desarrollo ni inversiones.

Aureoles confía en que Enrique Peña Nieto lo apoyará para reactivar la economía y el desarrollo social de la entidad.

El 4 de febrero de 2014 el presidente prometió dedicar a Michoacán 44 mil 550 millones de pesos para reactivar la economía. Sin embargo, estos recursos que se suponía eran frescos no llegaron porque en realidad ya estaban etiquetados en el presupuesto aprobado para ese año.

Al respecto, el líder del PAN en el estado, Miguel Ángel Chávez, declara en entrevista: “Solamente fue la esperanza que nos vino a vender el presidente. Solamente el discurso político. Solamente la promesa. Estábamos sumidos en la crisis y éramos noticia internacional. Por eso prometió eso. Pero lamentablemente Peña fue fantasioso y anunció que en Michoacán las cosas se iban a resolver. Desafortunadamente no fue así”.

El derroche

Silvano Aureoles, apoyado por la corriente Nueva Izquierda, mejor conocida como Los Chuchos, ganó la elección en medio de denuncias de que rebasó los topes de campaña ocho veces más de lo establecido. El dirigente estatal del PAN expresa que la campaña del perredista tuvo un costo aproximado de 400 millones de pesos, cuando el tope decretado era de 47 millones.

“Esta campaña no costó menos de 400 millones de pesos, por el derroche y la estructura estatal pagada, pero es muy difícil acreditarlo. Tenía colaboradores en todo el estado, que no creo que eran voluntarios, a quienes pagó de contado con recursos que es muy complicado fiscalizar en la campaña, porque no entran en la contabilidad. Silvano hizo un enorme despilfarro y un enorme dispendio, igual que Chon Orihuela. Eso hay que decirlo con toda claridad”, enfatiza.

Silvano Aureoles, expresidente municipal de Zitácuaro, niega haber gastado tanto, y desde que supo que había ganado pidió a sus adversarios darle la vuelta a la historia de la campaña, diciendo: “Soy hombre de paz, no soy rencoroso. Tiendo mi mano para que haya paz en Michoacán”.

No obstante, en su trayectoria se le ha acusado de presuntos actos de corrupción. Durante los dos años en que fue alcalde de Zitácuaro (2002-2003), afirman, el perredista hizo negocios millonarios, como la compra de propiedades y la firma de contratos con constructoras que presuntamente creó junto con un grupo de cómplices y socios, entre los que destacan Pascual Cigala Páez, Donaldo Ortiz, Carlos Herrera Tello, Saúl Rodríguez y Carlos Maldonado.

De acuerdo con testimonios recogidos en Zitácuaro, a Pascual Cigala, quien participó en la campaña de Aureoles como principal operador político, se le atribuye ser gente cercana a Ricardo Osorio, El Tapa, jefe de plaza de Los Caballeros Templarios en ese municipio.

Con Donaldo Ortiz –expresidente municipal de Susupuato y suplente del perredista cuando era diputado federal–, Aureoles presuntamente compró propiedades y edificios que rentan al propio gobierno estatal, mientras que con Carlos Herrera Tello se le atribuye la propiedad de seis constructoras que hacen obras en Tabasco, Distrito Federal y Michoacán.

Según los testimonios recopilados en Zitácuaro, con el papá de Herrera, Roberto Herrera, Silvano Aureoles presuntamente desvió cerca de 60 millones de pesos de la construcción de un teatro municipal, dinero que habría sido utilizado en su campaña para gobernador de hace cuatro años (Proceso 2013).

Gobernador “blindado”

Un día después de los comicios, Aureoles fue trasladado al Distrito Federal para operarse de lesiones en una rodilla ocasionadas por la supuesta caída de un caballo.

“¿Sabe de quién era el caballo? Era de Kike Plancarte”, asegura un exautofedensa de Tierra Caliente para identificar al dueño, quien fue detenido el año pasado bajo la acusación de ser fundador de La Familia Michoacana y operador financiero de Los Caballeros Templarios.

Aureoles suelta la carcajada cuando se le pregunta sobre esta versión, y niega que él o su familia tengan un pasado oculto y de complicidades con grupos del crimen organizado.

“Lo que vimos fueron infundios, parte de la guerra sucia. Es falso absolutamente todo eso que se dijo. Son hasta ridículos los temas que manejaron intentando hacer parecer que yo tenía algún vínculo… o alguna cuestión familiar… Se estrellan. Eso está absolutamente blindado. Soy gente honesta, proba, en ese terreno. El león piensa que todos son de su condición. Por ese lado, conmigo se equivocan. Lo que dijeron como un gran descubrimiento fue parte de la construcción de historias fantasiosas. Estoy a prueba de todo en esa parte.”

–Incluso dicen que usted se cayó de un caballo de Plancarte y que por eso se lastimó el pie que le operaron.

–Sí me gustan los caballos, no lo niego; me encantan desde niño, pero me lastimé en un torneo de basquetbol con miembros de la prensa. Por eso no pueden decir otra cosa. Me da risa eso que propalan. Así es la creatividad colectiva. Absolutamente lo niego. De eso pueden estar seguros.

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