Solalinde acusa a la Gendarmería de hostigar a miembros de la CVO

El sacerdote Alejandro Solalinde. Foto: Octavio Gómez El sacerdote Alejandro Solalinde. Foto: Octavio Gómez

OAXACA, Oax., (apro).- La Comisión de la Verdad (CVO) denunció actos de intimidación contra su personal por parte de elementos de la Gendarmería Nacional, por lo que exhortó a las autoridades federales apegarse a los protocolos de seguridad y derechos humanos.

“Exhortamos a la Secretaría de Gobernación y a la Comisión Nacional de Seguridad (responsable de la Policía Federal) a rendir cuentas de su presencia aquí y a exigir a los mandos que realizan los operativos. Que su estancia se apegue a los protocolos de seguridad y respeto a los derechos humanos de la ciudadanía oaxaqueña”, precisó en un comunicado.

De acuerdo con el padre Alejandro Solalinde, integrante de la CVO, el caso ya fue denunciado ante las instancias judiciales y se presentó una queja en la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).

El sacerdote católico detalló que la semana pasada, elementos de la Gendarmería Nacional hostigaron a personal de la CVO e intentaron ingresar de manera ilegal a la oficina que ocupa ese organismo.

De esos hechos, agregó, ya tiene conocimiento la DDHPO y se ha abierto la queja y el cuaderno de antecedentes correspondientes.

Según el comunicado, el pasado lunes 13 elementos de la Gendarmería Nacional retuvieron de manera ilegal un integrante del área jurídica de la Comisión de la Verdad y lo obligaron a identificarse.

Mientras atendía un desperfecto de su automóvil, el abogado fue sometido violentamente por gendarmes armados, quienes lo obligaron a colocarse contra la pared, y a pesar de se identificó lo fustigaron y minutos después lo dejaron retirarse.

Días después personal de la misma corporación federal intentó ingresar en dos ocasiones a las instalaciones de la CVO burlando la seguridad interna.

Los miembros del organismo consideran que esos hechos ubican en situación de riesgo al personal y a quienes acuden a las oficinas.

“La presencia de la Gendarmería, lejos de salvaguardar los derechos humanos, está propiciando un clima intimidante en diversos sectores de la población, porque para muchos sectores está aún fresca la memoria de los años 2006 y 2007 en Oaxaca, en los que efectivos de la Policía Federal Preventiva incurrieron en faltas graves y cometieron violaciones a los derechos humanos, hechos que esta Comisión actualmente investiga”, apuntaron.

Ese periodo dejó un saldo de 30 asesinatos, más de una decena de desaparecidos e incuantificables detenciones arbitrarias realizadas por policías y paramilitares bajo las órdenes del gobierno estatal del priista Ulises Ruiz.

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