Mancera va otra vez contra “toreros” en el Centro Histórico

MÉXICO, D.F. (apro).- Por enésima vez, el Gobierno del Distrito Federal anunció el reordenamiento del comercio ambulante en el Centro Histórico de esta capital, con la liberación de calles y la construcción de nueve plazas comerciales, pese a que este tipo de respuestas no han solucionado el problema.

Por ejemplo, de las 45 plazas construidas en el sexenio de Marcelo Ebrard no todas operan al 100% de su capacidad. Los ambulantes prefieren la calle.

Patricia Mercado, secretaria de Gobierno, informó en conferencia de prensa que mil policías de la Secretaría de Seguridad Pública local iniciaron un operativo para inhibir la actividad de alrededor de 800 “toreros” que trabajan en una docena de calles del Perímetro A del Centro Histórico.

La funcionaria detalló que esta acción se suma al retiro de 286 comerciantes ambulantes de la avenida Izazaga –en el tramo de Pino Suárez a Eje Central–, y el del cruce de las calles Jalapa y Puebla, en la colonia Roma Norte.

A los “toreros”, explicó la secretaria de Gobierno, se les dará la posibilidad de incorporarse a alguna de las 45 plazas comerciales que existen en esa zona, mismas que serán reactivadas. Incluso, les ofreció “las paredes” exteriores de estos lugares.

La actividad de estos vendedores informales se caracteriza por el tendido que hacen sobre mantas en el piso, donde ofrecen sus mercancías entre los clientes que acuden a los comercios establecidos de la zona. Como parte de su organización, existen sujetos que con radiocomunicadores en mano, se ubican en ciertos puntos –encima de jardineras, bardas, en las esquinas y en la entrada de negocios– y a base de silbidos u otras señales avisan a sus compañeros de la presencia de las camionetas de la policía capitalina. Es en ese momento cuando los “toreros” toman las cuatro esquinas de su manta, se la echan a cuestas y corren para burlar el operativo.

A sabiendas de que cada plaza es controlada por líderes, Mercado Castro aseguró:

“Vamos a entrar también a dialogar con las organizaciones representativas, los dirigentes representativos de esas organizaciones para ver en estas 45 plazas qué más tenemos que hacer, qué tenemos que invertir para que sean plazas donde puedan desarrollar legalmente su trabajo de venta de artículos”.

Se trata de lugares que desde 2007, en la administración de Marcelo Ebrard, se entregaron a líderes de ambulantes para que sus agremiados dejaran las calles y ofrecieran ahí sus productos. No obstante, debido a su mala ubicación, la falta de clientes o de servicios, pronto esas plazas se convirtieron en bodegas para guardar la mercancía, la mayor parte “pirata”. Y los ambulantes salieron de nuevo a las calles.

La nueva secretaria de Gobierno reconoció que estos 45 inmuebles requieren de una inversión de por lo menos 100 millones de pesos para su mantenimiento y rehabilitación, así como de una campaña de difusión para que los compradores las conozcan.

Además, anunció que la administración capitalina tiene proyectada la construcción de nueve plazas más distribuidas en el perímetro A del Centro Histórico.

En algunos casos, adelantó, el gobierno tendrá que realizar expropiaciones de predios e invertir entre 50 y 70 millones de pesos. Su construcción, adelantó, iniciaría en el 2016.

El reto, concluyó, es “compaginar el ejercicio de los derechos de la ciudadanía, como el de libre tránsito, con el derecho al trabajo”.

Los líderes

El comercio ambulante en el Centro Histórico de la ciudad está en manos de distintos líderes que, a través de cuotas, espacios y a veces hasta violencia, controlan la venta en las calles de la ciudad. El PRI, el PAN y el PRD controlan a la mayoría de los grupos.

Una de las más poderosas es Alejandra Barrios Richard, dirigente de la Asociación Legítima Cívica Comercial y actual diputada electa del PRI, que agrupa a miles de ambulantes en el centro de la ciudad.

Con el programa de reordenamiento del 2007, la lideresa estrechó relaciones con el exsecretario de Gobierno, Héctor Serrano, y gracias también a ese poder y relaciones obtuvo una curul en la actual Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).

Su acérrima enemiga es María Rosete, presidenta del Frente Metropolitano de Organizaciones Populares (Fremop) –con más de 30 organizaciones de ambulantes en el DF–, aunque su territorio de dominio es el barrio de Tepito, pegado al perímetro A del Centro Histórico.

Teresa López es dirigente de la Unión Nacional de Comerciantes Fijos y Semifijos Teresa López Salas, aunque actualmente existen algunos conflictos con sus hijas por el dominio de plazas como la ubicada en la calle República de Uruguay número 26.

Otros líderes de ambulantes que desde ataño han tenido el control del ambulantaje en el Centro Histórico de la capital son Silvia Sánchez Rico y Julio Sánchez Rico, –hija y nieto, respectivamente, de Guillermina Sánchez Rico ya fallecida– de la Unión Cívica Comercial de la Antigua Merced; Rosalía Hernández de la Asociación Independiente de la calle Jesús Carranza y Magdalena Acuña de la Unión Cívica de Comerciantes Ambulantes del Centro Histórico y Chapultepec.

Más: David Arévalo Martínez, del Frente Nacional del Comercio Informal; Miguel Ángel Huerta, de la Asociación Comercial Deportiva y Cultural para Débiles Visuales; Benita Chavarría, de la Asociación de Comerciantes en Pequeño, Semifijos, no Asalariados Benito Juárez; Raymundo Pérez y Miguel Galán, de la Unión de Comerciantes en Objetos Varios de Tepito, y Guadalupe Duarte, de la Organización Frente Unificador del Comercio en la República Mexicana, entre otros muchas otras.

 

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