Javier Bátiz bautizó a “Rockdrigo”

QUERÉTARO, Qro., (apro).- El músico tijuanense Javier Bátiz, leyenda viva del rock mexicano, llenó en su totalidad la Plaza de Armas de esta capital, donde dio un concierto de casi tres horas junto con su hermana ‘Baby’ Bátiz y una banda conformada por varios alumnos suyos, como Mónica Eguía Serrano, Paola Lozano, Carlos Martínez, Marcos Salas y Fernando García.

‘El brujo fronterizo’ Bátiz tocó grandes éxitos de antaño y celebró con el público que en próximas fechas se le rendirá un reconocimiento en Estados Unidos, según comentó en una charla al concluir el recital, el pasado 20 de julio. Un día después ofreció lecciones de guitarra en el CEART local, donde reunió a varios de sus seguidores, que iban desde niños a adultos, todos felices de tocar al menos dos horas con el singular maestro de Carlos Santana.

En esta entrevista con el famoso músico tijuanense, Bátiz afirmó que fue él quien en la Ciudad de México le puso su curioso nombre artístico “Rockdrigo” al músico tampiqueño Rodrigo González, quien el próximo 19 de septiembre cumplirá tres décadas de haber fallecido en los sismos.

Inventando que sueño

–¿Cómo se ha sentido en este Festival de Jazz de Verano en Querétaro?

–Me he sentido increíble, es una grata sorpresa compartir con este maravilloso público…

–¿Cuál es la marca de su guitarra eléctrica?

–Tijuana Sound y el modelo es “La tijuanera”, este modelo lo diseñé yo, lo que pasa es que tengo una fábrica de guitarras junto con un socio y la semana pasada aproveché para presentarla en la inauguración de la calle que lleva mi nombre allá en Tijuana. ¡Fue el mismo día que me casé!

–¿Cuáles son los mejores requintistas mexicanos para usted?

–Hay mucho guitarrista muy bueno, aunque no por famoso quiere decir que sean buenos, pero está Ricardo Ochoa…

–Sabemos que es buen amigo de José Agustín, ¿cómo lo conoció?

–Como yo recuerdo, lo conocí por medio de Parménides García Saldaña, ya que era amigo de José, y me llevó con él algún día por la colonia Juárez o la Cuauhtémoc. Nos hicimos amigos, teníamos los mismos gustos en el rock, él tenía interés en el blues, quería aprender a tocar guitarra, y yo me ofrecí a darle algunas lecciones.

“José Agustín avanzó, pero no quiso seguirle.”

–¿Cómo compusieron la canción “Inventando que sueño”?

–Él me dijo que tenía unas letras… Y es que él escribe muy feliz, muy ágil, muy suave, ¿cómo te diré? Escribe sus pensamientos sin censura, va escribiendo lo que va pensando, José Agustín es un agasajo leerlo, aparte de que como persona es increíble.

–Justo acaba de cumplir 70 años.

–¿Cómo crees? ¡Ya está ruco, mano, debe de parecerse a mí que acabo de cumplir 70! Somos del año 44, también el Mick Jagger; siempre decíamos que éramos de la misma camada, de la misma generación; entonces, José me enseñó unas letras y tú sabes que yo compongo también… Yo agarré la letra de su “Inventando que sueño” y le puse lo mío a lo de él, por eso tiene crédito Javier Bátiz y José Agustín en la música.

“Somos muy amigos, ya casi no lo he visto desde que me vine a Tijuana, nos hemos acercado por medio de su hijo en eventos culturales, pero no como antes, que hasta íbamos a comer juntos, al cine, a los conciertos”.

–¿Alguna anécdota con José Agustín?

–Pues son muchas… Cuando estaba haciendo la película de “Ya sé quién eres, te he estado observando”, y la de “Alguien nos quiere matar”, pues recuerdo que también me llevaba bien con Augusto (el hermano de José Agustín), y como era igual de simple que yo, porque José es así, pero yo más, desde temprano hasta que se iba nos la pasábamos oyendo música, contando chistes, platicando, y yo aprendiendo de ellos. Augusto era un gran pintor y José un gran escritor, yo fui aprendiendo del mundo de ellos, tú sabes que una persona con mundo es muy importante porque habla la experiencia, y me encantaba estar con ellos. Lo malo es que Augusto se nos fue y José Agustín vive muy lejos de aquí, en Cuautla.

“Tengo unas enormes ganas de estar platicando con él en su patio enorme de Cuautla, viendo el día pasar, ver el atardecer, platicar todo lo que nos hemos perdido al no estar juntos, aún nos quedan muchas cosas por hacer.”

Bautizó al Rockdrigo

–Otra persona ligada a José Agustín es Rockdrigo González, quien cumple el 19 de septiembre 30 años de fallecido en los sismos. ¿Cómo se conocieron?

–Yo estaba tocando en un lugar que se llamaba el “Wendy’s Pub”, a media cuadrita de la ANDA. Ahí llegaba Rodrigo a querer cantar, mano, y como lo veían humilde con su ropita, mal vestido, pelo largo y un poco descuidado o porque le valía madres que lo vieran así, la gente lo poníaabajo. Quería cantar y le decían: ‘¿Quieres cantar?’ y él respondía: ‘Sí’, pero para eso lo ponían a lavar los baños, a traer los mandados, la comida; lo trataban muy mal, casi como se dice, a patadas.

“Yo veía cómo lo traía todo mundo de ‘a ver, pendejo, ven para acá’, y él les contestaba: ‘¡Chinga tu madre!’. Tenía mucho odio con la gente. Un día en una fiesta de los dueños del lugar, alguien lo invitó y fue. Le dijeron: ‘Canta algo, huevón’, y les dijo: ‘Chinguen a su madre, yo ya me voy.’ Yo salí y le dije: ‘Canta algo suave’, y también me la mentó, que hasta le dije: ‘No, no la agarres conmigo, yo no tengo ningún pedo, a ver, cántame una de tus canciones’.

“Y cantó la de ‘Oh yo no sé (por qué no me las prestas)’, y le comenté ‘¡Qué buena canción! Y él: ‘No me estés chingando’. Pensó que me burlaba, entonces le dije: ‘Mira cabrón, si vas mañana al Wendy’s, te doy mi show, te doy chance de que cantes, yo te presento y yo te pago. Rodrigo me dijo: ‘No me estés choreando, cabrón’. No me creyó y se fue muy enojado porque además lo habían corrido de la fiesta, pero al día siguiente sí se presentó y es cuando anuncié: ‘Señoras y señores, aquí está mi amigo Rodrigo que les va a cantar unas canciones…’

“El bato empezó a cantar y prendió a la gente, incluso a las chavas les gustó lo que cantó Rodrigo y el pinche dueño del lugar dijo: ‘Está pesado el mugroso’. Le advertí que si él iba a cantar diario ahí, ya no iba a lavar baños.

“Total que se las puse muy cansada a los pinches dueños del Wendy’s Pub que eran unos gachos y yo le di todos los intermedios que tenía a Rodrigo, y eran tres shows diarios los míos. Una vez llegó un bato que se llamaba Arturo Valtierra, creo, entonces me invitó a grabar para discos Fotón y llamé a Rodrigo para que tocara guitarra y armónica conmigo. Ya cuando iba a salir el disco, le pregunté cómo se iba a llamar profesionalmente; como él traía sus ondas y todavía no crecía como artista, me dijo: ‘Ponme Redrogo’ (ríe), yo le dije: ‘¡Estás loco, te voy a poner Rockdrigo!, yo lo bauticé así, ¡Rockdrigo!, y se fue para arriba. Eso fue en el 83 y se murió en 1985.”

–¿Lo dejó de frecuentar o se siguieron viendo después del disco?

–Un día estaba en el Café Hidalgo, algo le había pasado a Mireya o a la hija Amandititita, y el bato necesitaba mil 500 pesos. Se los presté, eso fue en el 84, cuando él había entrado a trabajar en la Delegación Cuauhtémoc en el área de “Arte en las calles”, pintaba bardas para que se vieran bonitas. Fue a las de mi casa, en calles de Quintana Roo, y pintó unas guitarras, luego fue a mi casa y me dijo: ‘¡Para que veas lo que te pinté, cabrón!’, porque él era jefe de la cuadrilla de pintores que estaban haciendo guitarras. ‘Y aparte te traje esto…’, ¡Rockdrigo me había llevado los mil 500 pesos! Yo no lo podía creer.

“La amistad se había forjado, y qué suave nos hubiéramos llevado hasta ahorita, ¿no? Nos hicimos muy amigos, todo mundo me alucina cuando digo que yo lo bauticé, pero no sólo fue eso: lo ayudé a salir adelante, a tocar la guitarra, a grabar, hasta ya le iban a hacer su disco en Fotón, y para esto ya empezó a peinarse, a cambiarse de ropa, se convirtió en la gente productiva que iba a ser y que terminó siendo.”

‘El brujo’ Javier Bátiz respira hondamente y agrega:

“La gente no se imagina las cosas que he hecho por mis amigos. Alex Lora salió de mi grupo; Fito de la Parra, de Canned Heat, los Laboriel, son muchos, unos famosos y otros no tanto. Guillermo Briseño aprendió a tocar blues conmigo. Yo estoy agradecido con Dios porque lo hice sin saber, sin buscar nada, lo hago porque veo que los batos tienen talento…

“He sido como el guardián de la música blues, el Rhythm and Blues de Estados Unidos, donde pronto me harán un homenaje y ahora tendré chance de demostrarlo en el festival Puerto Peñasco, son cinco días de puros grupos de los sesenta y los setenta, vienen los de Janis Joplin Big Brothers & The Holding Company, de Janis Joplin; John Kay de Steppenwolf, Edgar Winter, Christopher Cross, Jefferson Airplane y Canned Heat al Boomer Fest Day. Seré el único mexicano tocando allá.”

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