Violencia en México y Egipto, similares; “estamos en el mismo barco” dice Shoukry

MÉXICO, D.F. (apro).- Mientras se multiplican los cuestionamientos a escala internacional sobre el ataque aéreo que perpetraron las autoridades egipcias el domingo pasado y en el que fallecieron ocho turistas mexicanos y cuatro de sus guías, el canciller de Egipto, Sameh Shoukry, defendió hoy a los “agentes de la ley” de su país.

En una carta abierta dirigida al pueblo mexicano, afirmó que “la cadena de acontecimientos sigue siendo confusa y poco clara”, pero planteó de manera firme que las autoridades egipcias “son los más cautos y cuidadosos cuando se trata de preservar la vida de otros”.

Además, dijo que los niveles de violencia en México resultan similares a los de Egipto, “aunque por diferentes motivos”.

Como forma de justificar lo que parece un error del ejército egipcio, afirmó que ese país y México “enfrentan retos similares; estamos todos juntos en el mismo barco”. Añadió: “Esperamos que esto nos encamine a mantener el reconocimiento mutuo, la solidaridad, el afecto y la amistad que siempre han existido entre nuestras dos naciones”.

De acuerdo con la versión oficial egipcia, las fuerzas de seguridad realizaban operaciones antiterroristas en la zona donde se estacionó la caravana, en el Desierto Occidental, cuando confundieron a los vehículos todo terreno que suelen utilizar los insurgentes y atacaron el campamento donde los civiles preparaban el almuerzo.

En su misiva, el canciller Sameh Shoukry mantuvo la postura que adoptó desde el primer momento del gobierno de su país: insinuó que los responsables de la tragedia podrían ser las mismas víctimas.

El diplomático aseguró que existen “informes, muchos de ellos contradictorios, con respecto a si el convoy turístico tenía los permisos necesarios, si se habrían desviado hacia una zona restringida o si utilizaron vehículos todo terreno en lugar de un autobús de turistas”.

Y concluyó: “Aún no se sabe si el convoy estaba simplemente en el lugar equivocado en el momento equivocado o si hubo algún error”.

Horas antes, el mariscal Abdel Fattah Al-Sisi llamó al presidente  Enrique Peña Nieto para expresarle sus condolencias y afirmar que la relación entre México y Egipto “estaba pasando por un episodio de luto y dolor”.

Si bien afirmó que las autoridades egipcias llevarán a cabo una “investigación pormenorizada”, no presentó disculpas formales por el incidente que involucró a agentes del Estado.

Es más, en su carta abierta, el canciller denunció que algunas personas explotan el incidente “para alegar que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley egipcia no cuentan con un estricto protocolo de acción y que actuaron de manera indiscriminada”.

Insistió: “Dichas personas han dado a entender que se han perdido más vidas a manos de agentes de las fuerzas de seguridad de Egipto que a manos de terroristas; esto no podría estar más alejado de la verdad”.

Desde el domingo pasado, el gobierno egipcio insinuó que los guías habían llevado al grupo de turistas por una zona “restringida a los civiles” y sin permiso. En la primera versión, las autoridades de ese país también plantearon que el ataque aéreo se llevó a cabo de noche.

Pero ayer, los sobrevivientes afirmaron que fue a plena luz del día, pues la caravana se había detenido para almorzar. Además, los guías sostuvieron que la agencia de viajes sí tenía permiso y que, incluso, llevaba a un integrante de la Policía de Turismo y Antigüedades de escolta.

Llega Ruiz Massieu a Egipto

Este martes la canciller mexicana, Claudia Ruiz Massieu, arribó hoy a la capital egipcia, El Cairo, donde supuestamente se entrevistará con el presidente Al Sisi y otras autoridades. Entre sus acompañantes destacan familiares de víctimas, miembros de la Secretaría de Salud y peritos de la división científica de la Policía Federal.

Anoche, la funcionaria informó que estos especialistas revisarán los avances de la investigación que supuestamente iniciaron las autoridades egipcias para esclarecer lo ocurrido y, en su caso, castigar a los responsables. El gobierno egipcio afirmó que el propio Primer Ministro encabezará una comisión especial que seguirá el caso.

Al lamentar la “pérdida de vidas inocentes así como por las heridas sufridas por otros turistas mexicanos en territorio egipcio”, el canciller Shoukry reconoció que “en los últimos años hemos perdido numerosas vidas de civiles inocentes a causa de la violencia del terrorismo”.

Desde el golpe de Estado que fomentó en 2013 el mariscal Al-Sisi contra el entonces presidente electo Mohamed Morsi –quien formaba parte del grupo de los Hermanos Musulmanes–se originó una insurrección armada, parte de la cual enarboló la bandera del Estado Islámico (EI) y disputa zonas enteras del país al gobierno militar.

Más: desde que los militares retomaron el poder, las organizaciones internacionales denunciaron varias leyes liberticidas, la detención y el procesamiento militar de activistas y periodistas –que llevaron por ejemplo a la condena a muerte masiva de militantes islamistas–, o el involucramiento del ejército en varias masacres, incluso de civiles.

Por ejemplo, Amnistía Internacional reportó una “deterioración dramática” de la situación de los derechos humanos en Egipto a raíz de la destitución de Morsi, con un disparo del número de detenciones arbitrarias y de desapariciones forzadas.

Human Rights Watch (HRW) afirmó en junio pasado que la violencia por parte de grupos armados y del gobierno se incrementó durante la presidencia del mariscal Al-Sisi, hasta constituir probables “crímenes contra la humanidad”.

La organización recordó entonces que “durante (2014), Al-Sisi y su gabinete, al gobernar por decretos en ausencia de un Parlamento electo, proveyó una impunidad casi absoluta a los abusos perpetrados por las fuerzas de seguridad e impulsó una serie de leyes que redujeron de manera severa los derechos civiles y políticos”.

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