La actual izquierda no es garantía de triunfo en el DF, alerta Mancera

MÉXICO, D.F. (apro).- Iniciada la segunda mitad de su administración con un 50% de aprobación, según encuestas recientes, el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Miguel Ángel Mancera, confirmó que buscará la candidatura presidencial del 2018 aunque aún no sabe si lo hará de la mano de algún partido de izquierda o como independiente.

Con una Asamblea Legislativa en la que las fuerzas de izquierda están divididas, afirmó que ya dio instrucciones para mantener una relación “respetuosa” con los legisladores del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), mientras que en el caso del gobierno federal mantendrá “la misma idea de coordinación”.

Mancera Espinosa admitió que hay descontento y la gente de la ciudad no es feliz y atribuyó el declive de su imagen al plantón de maestros disidentes en el Zócalo y después en el Monumento a la Revolución, y al cierre parcial de la Línea 12 del Metro. También insistió en que el DF no es asiento de cárteles del narcotráfico y que lo que hay es una presión de la delincuencia que no es propia del DF.

De todo ello habló en entrevistas concedidas a los diarios “El Universal”, “Excélsior” y “Milenio” a un día de presentar su tercer informe de gobierno ante la Asamblea Legislativa.

Sobre sus aspiraciones políticas dijo estar concentrado en la ciudad pero “si de ahí viene algo por añadidura, qué bueno”.

No obstante, dijo no tener claro aún si buscará la candidatura de forma independiente o a través de las fuerzas de izquierda.

Aún no está claro, abundó, qué acuerdos se pueden generar y quién será el que encabece a la izquierda mientras que el tema de los candidatos independientes no se ha detenido y por el contrario, puede ser que crezca o tenga un nuevo relanzamiento.

–¿Le anima ir con la izquierda en estas condiciones?—preguntó el periodista Joel Ruiz en la entrevista concedida a El Universal.

–Me anima ir por la izquierda por los temas, por la ideología, la temática…

–¿Pero la conformación política?

–No es la más afortunada. Yo creo que se tiene que repensar.

Como está, subrayó el mandatario capitalino, la izquierda no es garantía de triunfo e insistió en que se tiene que repensar la estrategia para poder ganar. “Siempre es bueno competir, pero es mejor ganar”, apuntó.

Mancera se mostró parco al responder sobre su relación con Morena y su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, que en la ALDF superó al PRD al hacerse de 19 diputaciones, tres más que aquel. La relación, dijo, será respetuosa.

“Yo he dado instrucciones para que haya una relación de comunicación, una relación de contacto. Nosotros estamos preparados para todo, pero debe de haber una relación como una fuerza política”, subrayó.

–¿Estaría dispuesto a escuchar las posiciones de los partidos de oposición en la Asamblea?—le preguntaron.

–El formato que determine la Asamblea a ese formato voy a acudir.

–¿No hay temor?

–No, ninguno.

–¿Ya habló con Andrés Manuel López Obrador?

–No, no he hablado.

–¿No lo ha buscado como un elemento de negociación para establecer vínculos con Morena?

–No, no hemos tenido contacto—atajó el mandatario.

Respecto de su relación con el gobierno federal desechó un distanciamiento y aseguró que seguirá “trabajando con la misma idea de coordinación” por lo que confió en tener una respuesta positiva de la federación en el siguiente ejercicio presupuestal.

Mancera Espinosa admitió que su cercanía con el gobierno federal le ha acarreado críticas en algún sector, “pero cuando es necesaria la coordinación y la cercanía, hay que hacerlo sin miedo”.

Habló también del tema de la inseguridad y reiteró que el DF no está acosado por el crimen organizado. “Lo que tenemos es una presión de la delincuencia que no es propia del DF, es externa”, afirmó.

Según Mancera, hechos como el multihomicidio de la colonia Narvarte incrementan la sensación de inseguridad, “es cuando se prenden los focos rojos y la percepción supera las estadísticas” sostuvo.

Esas alertas, abundó, no indican que la delincuencia tenga acosada a la ciudad. Incluso afirmó que han disminuido los delitos de alto impacto y el robo de vehículos ha tenido “la cifra histórica más baja de los últimos tres años”.

Al referirse a los mayores retos que ha enfrentado al frente de la capital y que según él fueron los que más afectaron su imagen, se refirió al plantón magisterial, la suspensión parcial de la Línea 12 del STC Metro y el aumento en la tarifa del ese medio de transporte.

Ambos casos, dijo, costaron la salida de funcionarios, imagen y tuvo costo político “pero la ciudad de México (en el caso del plantón) al final no quedó manchada de sangre, no quedó señalada y al final del día (en el caso del Metro) vamos a tener una línea segura también que será la Línea 12”, aunque admitió que va a ser la más cara en cuanto a mantenimiento.

El incremento del boleto también disminuyó sus bonos y aunque en los hechos aún no se ven reflejados los beneficios, insistió en que el alza “optimizará el servicio”.

En su entrevista con Excélsior, el jefe del gobierno capitalino admitió que hay descontento entre la ciudadanía respecto de la clase política.

“Los gobernantes tenemos que asumir que la gente no está contenta. Mentiría si dijera que la gente está feliz en la ciudad, yo sé que hay temas que han dolido, hay que aceptarlo, hay temas que han sido complicados en la ciudad, decisiones difíciles al final del día que se tenían que tomar, pero sabemos que no son aplaudidas”, apuntó.

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