Recaudan $206 mil en subasta de fotografías para apoyar a familia de Rubén Espinosa

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- La subasta de 139 fotografías que se llevó a cabo esta tarde para apoyar a la familia de Rubén Espinosa Becerril, fotorreportero y colaborador de Proceso, asesinado el pasado 31 de julio en la Ciudad de México, sumó 206 mil pesos.

Una de las imágenes impresas y enmarcadas que decenas de fotorreporteros solidarios -de muchos medios, entre ellos Proceso– donaron para el evento, permaneció durante las más de tres horas que duró la subasta.

En la imagen -impresa en blanco y negro- se puede ver a un niño vestido con una camisa a cuadros correr con los brazos abiertos para espantar a unas palomas en una plaza pública.

El lente captó el momento preciso en que los pájaros despegan, lo que ilumina la cara del niño, cuyos labios se estiran en una sonrisa de alegría pura.

La tomó Espinosa. De todo el material del reportero fallecido, sus padres eligieron esta fotografía para presentarla a la subasta. Según ellos, representa lo que era Rubén.

Se vendió en 6 mil 600 pesos después de una tremenda competición, que terminó con aplausos.

Tras recibir repetidas amenazas, Rubén Espinosa huyó de Veracruz y se refugió en el Distrito Federal, donde pensaba que gozaría de mejores condiciones de seguridad.

El fotorreportero, colaborador de la revista Proceso y de la agencia veracruzana AVC Noticias, fue asesinado el pasado 31 de julio en un departamento de la colonia Narvarte, junto con cuatro mujeres.

Los asistentes –entre los cuales había reporteros y fotógrafos– apenas cupieron debajo de la carpa instalada en la terraza del Museo de la Memoria y la Tolerancia, donde se realizó la subasta. Alrededor de las filas de asientos, decenas de personas permanecían de pie para participar.

En un ambiente relajado –y alivianado por las bebidas y los bocadillos–, las batallas entre compradores provocaron carcajadas y aplausos del resto de la asistencia, sobre todo cuando los precios rebasaban los mil pesos.

Se trataba, según los organizadores, de una fiesta, pues así concebía la vida Rubén.

Miguel Dimayuga, reportero gráfico de esta casa editorial, ofreció la fotografía del niño michoacano reclutado en las autodefensas, ganadora del Premio Nacional de Periodismo.

“Tres quinientos a las… Tres!”, sentenció Juan Carlos Olmos, el tasador, al pegar el atril con el caballito que utilizó como martillo.

Eduardo Miranda, Germán Canseco y Alejandro Saldívar también donaron sus trabajos.

En la competencia para llevarse las fotografías más peleadas, se elevaron de manera frenética las paletas -elaboradas con un platillo de poliéster amarrado sobre una varilla de plástico-.

La subasta empezó fuerte: la primera de las fotos vendidas, tomada por Adolfo Valtierra durante una de las protestas en solidaridad con Ayotzinapa que sacudieron a la Ciudad de México a finales de 2014, se vendió en 2 mil 100 pesos tras una aferrada lucha de paletas.

El fotógrafo capturó desde arriba la plancha del Zócalo de noche, repleta de gente y con una pinta gigante en la explanada que figuró un “Fue el Estado” de blanco.

La fotografía conocida como “Los cuernos de Fox”, en la que se puede observar al expresidente panista posando de manera solemne sin percatarse que un adolescente le hacía una broma -con sus dedos le puso cuernos detrás de la cabeza-, se presentó en medio de un estallido de risas.

El retrato del escritor Gabriel García Márquez, capturado por Nicolás Tabira con una sonrisa cómplice mientras levanta el dedo gordo, también obtuvo una excelente recepción.

Después de la fotografía de Espinosa, la célebre imagen de la mujer indígena que empuja un militar en Chiapas, obra de Pedro Valtierra, fue sujeta de una larga e intensa lucha que terminó con una adjudicación de 10 mil pesos.

En mayo de 2014, un evento similar fue organizado para recolectar fondos y apoyar a la familia de Gregorio Jiménez, periodista veracruzano también conocido como Goyo, asesinado el 11 de febrero de ese año. En esa ocasión las ventas sumaron cerca de 130 mil pesos.

Hasta la fecha, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) ha encarcelado a tres personas presuntamente vinculadas con el multihomicidio de la Narvarte, pero ha sido incapaz de determinar el motivo del crimen.

La defensa de las víctimas denunció en múltiples ocasiones que las autoridades capitalinas se negaron en acotar de manera seria la línea de investigación que apunta hacia motivaciones políticas, y más particularmente sobre la posible responsabilidad de funcionarios del estado de Veracruz.

“No pensaba que tanta gente me quería”, leyó la hermana de Rubén en una carta que redactó en primera persona, a nombre del fotógrafo.

“La vida es polvo, puede esparcirse en un momento”, añadió al recibir aplausos.

Comentarios

Load More