Emite Amnistía alerta sobre riesgos que corre militar en prisión de Veracruz

BERLIN (apro).- La sección alemana de Amnistía Internacional (AI) denunció el caso del teniente del Ejército mexicano Julián Castilla Flores, quien a decir de la ONG se encuentra incomunicado desde el pasado 16 de octubre luego de ser trasladado de una prisión militar a una civil en el estado de Veracruz.

En una Acción Urgente en favor de Castilla, lanzada el pasado 19 de octubre, la organización alerta a la comunidad internacional sobre el riesgo que corre la seguridad del militar ante posibles ataques o intimidación tanto de presos como de autoridades y pide al gobierno mexicano garantizar su integridad personal y brindarle un juicio justo con todas las garantías del debido proceso.

Y es que, de acuerdo con Amnistía Internacional, en México la tortura es una práctica común que no sólo se ejecuta de autoridades -policías y militares- hacia civiles sino también dentro del mismo Ejército en contra de sus propios miembros.

“Con frecuencia la tortura en México sucede de miembros del ejército contra civiles, pero también en contra de sus propios miembros. En junio de 2014 el Código de justicia militar excluyó del sistema de justicia militar a los crímenes cometidos por sus miembros en contra de civiles. Sin embargo, las reformas no excluyeron de la jurisdicción militar aquellas violaciones de derechos humanos en contra de los miembros de las fuerzas armadas”, argumenta la ONG.

De acuerdo con la información proporcionada por AI, Castilla Flores fue detenido arbitrariamente el pasado 14 de marzo de 2011 por la policía militar en Chiapas, en donde servía como teniente del Ejército mexicano.

El mismo día de su detención fue trasladado a la ciudad de México e interrogado en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la PGR acusado de ser informante del crimen organizado.

Sin embargo, en su interrogatorio, de acuerdo con AI, se utilizaron métodos de tortura incluyendo la asfixia, inmersión en agua y toques eléctricos.

Desde entonces permanecía recluido en una prisión militar en la Ciudad de México, enfrentando durante los últimos meses actos de intimidación de parte del personal militar, como la amenaza latente de un traslado a una prisión civil en donde estaría expuesto a ataques de otros pesos tan sólo por su calidad de militar.

La amenaza se cumplió y el pasado 16 de octubre Castilla Flores fue trasladado a una prisión civil en Veracruz sin que sobre ello tuvieran conocimiento ni sus representantes legales ni su familia.

La acción urgente de AI, que es un instrumento de la ONG para alertar de manera global sobre posibles violaciones a los derechos humanos en determinados casos, estará vigente hasta el 30 de noviembre.

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