Aparece cuerpo calcinado de sacerdote en Nopalucan, Puebla

PUEBLA, Pue. (apro).- El cuerpo del sacerdote Erasto Pliego de Jesús, quien fue reportado como desaparecido desde el jueves 12, fue encontrado calcinado en el ejido El Silbato, del municipio de Nopalucan.

Aunque familiares confirmaron que el cadáver localizado en terrenos de cultivo desde la tarde del lunes corresponde al sacerdote desaparecido, la Procuraduría estatal anunció que harán pruebas genéticas para tener la certeza de que se trata de Pliego de Jesús, encargado de la parroquia de Santa María de la Natividad, en Cuyoaco.

La dependencia precisó que el cuerpo exhibe lesiones en cráneo y diversas quemaduras, y descartó que la desaparición del sacerdote derivara de un secuestro, ya que no hubo una comunicación para pedir un rescate.

“Se llevaron a cabo la diligencias necesarias para la identificación por parte de los familiares, quieres refieren que sí podría tratarse de Erasto Pliego de Jesús, sin embargo, ante las condiciones del hallazgo, la PGJ Puebla realiza pruebas de genética para la plena identificación pericial”, informó.

Según fuentes policiacas, en Nopalucan sólo fue localizado el cuerpo, pero hasta ahora se no se ha encontrado el vehículo del sacerdote, una camioneta Trax modelo 2015.

Desde el sábado 14, los pobladores de Cuyoaco emprendieron la búsqueda del párroco con distintos carteles que distribuyeron en las redes sociales y en los medios de comunicación, además de que organizaron brigadas de búsqueda para recorrer las comunidades aledañas.

Según sus familiares, el sacerdote ya no fue visto desde la tarde del jueves, cuando dos sujetos a los que identificó como exseminaristas llegaron a buscarlo a su casa cuando sostenía una reunión con integrantes del comité parroquial para organizar las posadas.

El viernes 13, cuando Pliego no se presentó a oficiar las tres misas de ese día, los feligreses y trabajadores de la parroquia acudieron a buscarlo a su casa, y se alarmaron cuando encontraron que el lugar estaba en desorden y había rastros de sangre.

Los cajones de los muebles de las recámaras fueron saqueados, un sillón estaba boca abajo, y había gotas de sangre en otro de los sillones y en la alfombra, por lo que asumen que el clérigo fue víctima de un asalto.

El arzobispo Víctor Sánchez Espinosa informó el domingo 15 que presentó una denuncia por la desaparición del sacerdote ante la PGJE, luego de que los pobladores denunciaron lo que pasaba en esa comunidad.

“Ya se hizo la denuncia, tanto la persona que lo atendía como la secretaria hicieron declaraciones y yo espero en Dios que nos ayuden. Tanto ellos como nosotros estamos en la misma situación, quisiéramos tener noticias favorables, esperamos que no sean noticias tristes”.

Por ello la dependencia inició la carpeta de investigación 068/2015/TEZIU/LIBRES/AEHDP sobre este caso.

Pliego de Jesús era originario del estado de Morelos, pero ya llevaba casi tres años ejerciendo su ministerio en la arquidiócesis de Puebla.

Su muerte se suma a la serie de asesinatos cometidos contra religiosos católicos en México, considerado como el país más peligroso del mundo para ejercer el ministerio sacerdotal.

En su reporte de 2014, titulado “El riesgo de ser sacerdote en México”, el Centro Católico Multimedial –que lleva el registro de los religiosos caídos— asegura que en el país “la tendencia de atentados contra sacerdotes sigue al alza”.

Y agrega que tan sólo en los dos primeros años del sexenio de Enrique Peña Nieto los ataques contra sacerdotes aumentaron en 100% respecto del mismo periodo del sexenio anterior.

Según este informe, Guerrero es el estado donde más curas han sido asesinados. El último de ellos fue Gregorio López Gorostieta, quien en diciembre del año pasado fue levantado y luego ejecutado de un balazo en la cabeza.

En situaciones similares murieron los sacerdotes Habacuc Hernández, Joel Román Salazar y Ascención Acuña. Todos ellos trabajaban en las diócesis del estado de Guerrero.

Ahora se les suma el padre Pliego, de la arquidiócesis de Puebla.

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