Padres de los 43 instalan plantón indefinido a unos metros de Los Pinos

MÉXICO, DF (apro).- A 14 meses de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, sus padres y familiares instalaron un plantón en el Paseo de la Reforma, a unos metros de la residencia oficial de Los Pinos, y advirtieron que no lo levantarán hasta que las autoridades les presenten al nuevo equipo de investigación del caso.

El llamado “Plantón por la Dignidad y la Resistencia” quedó instalado en la banqueta del cruce entre Reforma y la calle Chivatito, que desemboca a la residencia presidencial, al término de la marcha para recordar la agresión y desaparición de los estudiantes en Iguala, Guerrero el 26 de septiembre de 2014.

Vidulfo Rosales, abogado de los padres, aclaró que no se irán hasta que el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong y la procuradora general de la República Arely Gómez conformen al equipo técnico y nombren al nuevo fiscal para reanudar la investigación y tratar de dar con el paradero de los jóvenes.

También exigió que este equipo “profundice las nuevas líneas de investigación” e informe a los padres de los avances de la misma.

“Vamos a estar varios días en plantón, vamos despacio porque vamos lejos”, dijo. Además, informó que abrirán centros de acopio en solidaridad con los padres de familia para mantener el plantón de resistencia.

“No vamos a permitir que desplieguen una campaña de desprestigio contra el movimiento y la normal de Ayotzinapa”, advirtió.

“Que se abran los cuarteles”

Durante el mitin que siguió a la marcha, los padres de los 43 denunciaron el asesinato de cuatro integrantes de la policía comunitaria esta mañana en Tixtla, Guerrero, por hombres armados.

María de Jesús expresó su enojo contra el gobierno quien, a pesar de sus promesas, “no nos ha ayudado, por eso seguiremos en pie de lucha, una lucha justa… Recordamos a nuestros hijos siempre, todo el día”.

Luego, le mandó un mensaje al presidente Peña Nieto: “No te creemos. No te tenemos confianza. Respeta a nuestros expertos”.

Felipe de la Cruz, vocero de los padres de familia de los normalistas, insistió en que tras el derrumbe de la “verdad histórica”, desapareció la confianza en el gobierno.

La marcha estuvo encabezada por una comitiva de padres de los 43 que, como desde la primera manifestación, llevaban fotografías de sus hijos. A las cinco de la tarde arrancó desde la glorieta del Ángel de la Independencia y recorrió el carril derecho del Paseo de la Reforma, rumbo a Los Pinos.

Detrás de los padres caminó la generación de recién ingresados de la normal rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa, seguida de integrantes de organizaciones sociales, maestros de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) y miembros de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata, así como un contingente de pobladores de Atenco que, con machetes en alto, gritó consignas de repudio a Enrique Peña Nieto y de solidaridad con los normalistas desaparecidos.

Organizaciones sociales y políticas, así como grupos de ciudadanos sin bandera cerraron la marcha. Esta vez la comunidad estudiantil prácticamente no acudió a la manifestación.

Mientras caminaban, los padres de los 43 resaltaron los mensajes de dolor y enojo contra el gobierno, pero también reafirmaron su determinación a continuar sus movilizaciones, tal como lo repiten de manera incansable desde hace 14 meses.

“Ya basta de impunidad, queremos volver a casa con nuestros hijos”, dijo con la voz quebrada la madre de José Eduardo Bartolo Tlatempa, quien tenía 19 años al momento de su desaparición forzada.

“No somos narcotraficantes, como lo dice el gobierno”, aseveró por su parte un normalista.

En la marcha también hubo espacio para rechazar la represión contra los profesores de la CNTE que se oponen a la evaluación.

A las 18:20 horas la manifestación penetró en los primeros 100 metros de la calle Chivatito hasta que se topó con rejas de hierro flanqueadas por decenas de granaderos.

Mientras el mitin se desarrollaba, un pequeño grupo de encapuchados se acercó a las rejas y, debajo de una bandera negra marcada con el símbolo anarquista, gritó mensajes de repudio al Estado.

Ante la escasa participación de manifestantes –a diferencia de las marchas que iniciaron el movimiento el año pasado–, un normalista dijo que “sabemos que muchos no nos pudieron acompañar hoy”, pero aclaró que durante los recorridos en los estados acude mucha gente a mostrarles su apoyo.

Todavía el pasado 26 de septiembre, decenas de miles marcharon del Ángel al Zócalo capitalino y llenaron la Plaza de la Constitución para protestar contra las inconsistencias y la ausencia de resultados de la investigación oficial, a un año de los hechos.

Tres semanas antes, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) dio a conocer su informe que exhibió las múltiples fallas en la “verdad histórica” que presentó el gobierno federal a finales del año pasado en voz de del exprocurador Jesús Murillo Karam.

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