En Los Mochis, crudas historias de adicción y terror

A partir de 2009, Los Mochis –la ciudad donde fue recapturado Joaquín El Chapo Guzmán el viernes 8– perdió su tranquilidad. Desde entonces, la disputa entre los seguidores del capo y los sicarios de los hermanos Beltrán por el control de la plaza tiñeron de rojo las calles, corrompieron a la policía y crearon una población de menores adictos. Proceso visitó esa centenaria ciudad donde muchos mochitenses –hombres y mujeres– ven con respeto a Guzmán Loera, El Señor, como le dicen.

LOS MOCHIS, SIN. (Proceso).- Habitantes de barrios populares de esta centenaria y próspera ciudad del municipio de Ahome no ocultan su simpatía por Joaquín Guzmán Loera Guzmán, El Chapo, detenido aquí el vienes 8.

En las calles se escuchan los acordes de los corridos inspirados en el encuentro de los actores Sean Penn y Kate del Castillo con el capo, “El Señor”, dicen los lugareños cuando se refieren a él.

En las redes sociales locales se multiplican los mensajes sobre el jefe del Cártel de Sinaloa. Algunos aluden a la ayuda que le proporcionaron sus paisanos durante su huida, sobre todo la gente humilde; otros mencionan la “calma chicha” que se vive hace tres semanas.

Aquí, las simpatías por “El Señor” –quien se encuentra de nueva cuenta en el penal federal del Altiplano, de donde se fugó el 11 de julio del año pasado– crecen cada día. Hoy, Guzmán Loera es el preso número 3870 y lo vigilan todo el tiempo 35 personas y un perro.

Esta ciudad ha estado inmersa en la violencia durante los últimos cuatro años, pues los cárteles de los Beltrán Leyva y de El Chapo Guzmán se la disputan desde entonces. Larga es la estela de muertes y desapariciones que ha dejado la guerra criminal que El Chapo iba ganando. En ese periodo se presentaron 150 denuncias por las desapariciones, en 90% de las cuales presuntamente participaron policías municipales de la zona norte de la entidad.(Las Rastreadoras)

A unas horas de la zona serrana de Sinaloa, productora de mariguana y amapola, Los Mochis fue identificada en 2007 por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como sede de empresas vinculadas a la familia de Ismael Zambada García, El Mayo, entre ellas Leche Santa Mónica –de la firma Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán–, e Inmobiliaria Nieblas, según informó El Universal el 6 junio de aquel año.

La ciudad cuenta, asimismo, con agroindustrias de maíz, frijol, sorgo y hortalizas, y con las maquiladoras Calibro y Delphi. En ella residen también miembros connotados de la clase gobernante de Sinaloa.

Ahome es gobernado por el priista Arturo Duarte García –hijo del notario público 165 del mismo nombre, cercano al gobernador Mario Valdez López–, quien vive en San Diego, California. De Los Mochis es oriundo el secretario de Gobierno, Gerardo Vargas Landeros, cuya residencia se encuentra en la colonia Las Palmas, donde también vive la madre del mandatario, Eva López.

Esa zona y las colonias aledañas fueron patrulladas por efectivos de la Marina en noviembre pasado, días después de que en la colonia Sally –donde está la alcantarilla por la que Guzmán Loera y su jefe de sicarios Iván Gastélum, El Cholo, salieron a la calle el viernes 8, poco antes de que los capturaran– fue secuestrada la señora Martha Cañedo Senes, cercana a Sofía Carlón, la esposa del gobernador…

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2047 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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