Comuneros de la Lacandona riñen con soldados por el traslado de ganado

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Comuneros del poblado Nueva Palestina en la Selva Lacandona se enfrentaron a golpes con miembros del Ejército Mexicano, luego de que en un retén militar éstos intentaron detener a uno de sus compañeros que llevaba 65 cabezas de ganado pero no tenía todos los documentos necesarios para su traslado.

La trifulca ocurrió ayer alrededor de las 17 horas, cuando el comunero llevaba a los animales a bordo de varios camiones hacia un potrero donde había nueva pastura en la comunidad Ricardo Flores Magón.

El dueño de las reses se identificó como Martín Martínez González y exhibió a los militares los documentos que lo acreditaban como propietario del lote animal. Sin embargo, le faltó la guía fitozoosanitaria –documento relacionado con el control de plagas y enfermedades agropecuarias–, por lo que fue detenido. Los soldados le advirtieron que podría ser acusado de abigeato o robo de ganado.

El ganadero expuso que el transporte de los animales era porque en el potrero donde estaban se acabó la pastura. Incluso, les ofreció seguirlo para confirmar el movimiento y comprobar que los animales no eran robados ni significaban riesgo alguno.

Durante la discusión, el comunero les dijo que estaba dispuesto a ir por las autoridades para que avalaran su dicho. Así, envió a uno de sus trabajadores, quien regresó de inmediato acompañado de autoridades de la localidad. No obstante, éstas fueron recibidas por más militares que salieron de sus trincheras y apuntaron con sus fusiles a los campesinos.

Emilio Bolóm, uno de los líderes de los miembros de la Comunidad Lacandona, narró:

“Empezó con la mejor intención de dialogar con ellos y se pidió que dejaran pasar a los animales. Entonces los uniformados comenzaron a decir que a nadie más los va mandar y que nadie más puede decidir con las leyes, que son los únicos que se les faculta para actuar así ante tal situación. Apuntaban sus cañones”.

El testigo dijo que la discusión continuó hasta que pasaron a los empujones, agresiones físicas y verbales, mientras que los soldados dispararon balas al aire. “Señalamos que nuestra gente todos andábamos desarmados”, agregó.

Según Bolóm, “los uniformados señalaron que nadie más puede mandar en ese terreno donde están. Que además están pagando la renta del terreno, cosa que a la fecha la autoridad comunal no sabemos a quién le están pagando la renta. Dijeron que les valía madre la gente indígena, incluso que les daba asco la gente pobre de Nueva Palestina”.

Después de dos horas de discusión, el ganadero fue liberado. Él y los comuneros que acudieron en su ayuda se retiraron de la zona, algunos de ellos con moretones por los golpes y forcejeos con los militares.

Este martes, un mando militar llegó a la comunidad de Nueva Palestina para expresar una disculpa a las autoridades del poblado, pero también les envió una amenaza velada:

“Mencionó que tiene un grupo de 60 militares armados y que no tenía caso acercarnos de nuevo a ellos porque nos ganaban en números. Claramente entendemos que están provocando a los compañeros”, dijo Bolóm.

El representante de los comuneros pidió la intervención inmediata de la autoridad estatal que se ha dilatado en poner en orden la situación. Además, demandó la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para que recoja los testimonios de los agraviados cometidos en ese retén militar por los soldados del Ejército Mexicano.

Y es que, añadió, desde hace varios meses se han incrementado la presencia militar en la región, las detenciones arbitrarias y los insultos de parte de los soldados que instalan sus retenes para intimidar a los lugareños.

 

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