Un “absurdo absoluto”, devastación en Tajamar: organización de Jean Michel Costeau

MÉXICO, DF (apro).- La organización de Jean-Michel Cousteau, Ocean Futures Society, calificó como “un absurdo absoluto” el ecocidio en Malecón Tajamar, que según el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) no es tal porque el manglar no estaba protegido por los convenios internacionales y contaba con permiso de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

La organización civil afirmó en un comunicado que la destrucción de los manglares, o cualquier hábitat costero esencial, “es absolutamente devastador” para el planeta, para las comunidades en Cancún, México y todo el mundo.

“El destruir los manglares – que apoyan la rica biodiversidad del océano, protegen las costas de huracanes y tormentas, y limpian nuestro suministro de agua – es un absurdo absoluto.

“En el pasado, no lo sabíamos. Ahora lo sabemos muy bien. Tenemos que dejar de destruir los manglares en cualquier parte del planeta, debemos dejar de socavar la salud del sistema que sostiene la vida”, señaló Rubén D. Arvizu, director General para América Latina de la organización.

La madrugada del pasado 16 de enero, recordó, con el resguardo de policías estatales y municipales, trabajadores de 22 empresas entraron con enormes excavadoras y equipos de movimiento de tierra y comenzaron a destruir “la vibrante y llena de vida ciénaga” de manglares de Tajamar, “un oasis en medio de un mar de cemento y cristal”, subrayó el directivo.

Jean-Michel, hijo de Jacques-Yves Cousteau, uno de los más reconocidos exploradores e investigadores del mundo, comparó la defensa que hicieron los habitantes de Cancún con las de la Amazonía, donde sus habitantes se han enfrentado a las excavadoras por defender el ecosistema.

Cousteau padre (fallecido en 1997) bautizó el Golfo de Cortés como “el acuario del mundo” y fue uno de los más grandes estudiosos de los ecosistemas marinos y su defensor.

De hecho su fundación es considerada una autoridad en materia de defensa del medio ambiente.

“En Cancún, las personas con sus hijos trataron en vano de detener el ecocidio. Sus armas eran sus voces y sus cuerpos, y los niños portaban carteles con la pregunta: ‘¿Qué quedará para nosotros’”, señaló Rubén D. Arvizu en el comunicado.

Gobierno e Iglesia: justificación

D. Arvizu reprochó que la devastación de Tajamar fue justificada por religiosos y autoridades como el gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo.

“Él afirma que Fonatur tiene permiso de la Semarnat para continuar con el plan de desarrollo urbano”, cuestionó.

Por si fuera poco, subrayó, el Obispo de Cancún Pedro Elizondo, quien ha promovido activamente la construcción del desarrollo inmobiliario en Tajamar, contradice la predicación del Papa Francisco sobre la protección del medio ambiente.

“Es una total contradicción a lo que predica el Papa Francisco sobre la protección del medio ambiente en su Encíclica ‘Laudatto-Si’- ‘El Cuidado de nuestra casa común’. En ella, el Papa nos dice: ‘hay una creciente sensibilidad hacia el medioambiente y la necesidad de proteger a la naturaleza, junto con una mayor preocupación, genuina y angustiante, por lo que está pasando en nuestro planeta’”, aseguró Rubén D. Arvizu.

Finalmente, el director general para América Latina de la organización se refirió a la declaración del presidente de la Nuclear Age Peace Foundation quien cuestionó severamente a los involucrados en la devastación del manglar Tajamar:

“Las imágenes de este lamentable suceso muestra un microcosmos de la forma en que los seres humanos estamos contaminando nuestro hogar y destruyendo el planeta. Es terrible y muy preocupante. Y tenemos que preguntarnos: ¿Qué pasa con nosotros? ¿Cuándo vamos a aprender? ¿Cuándo se reemplazará la codicia con el amor y la compasión?”, cuestionó.

Comentarios

Load More