Defensa de Nestora acusa a Fiscalía de Guerrero de dilatar su liberación

Policías comunitarios exigen la libertad de Nestora Salgado en el penal de Santa Martha. Foto: Hugo Cruz Policías comunitarios exigen la libertad de Nestora Salgado en el penal de Santa Martha. Foto: Hugo Cruz

CIUDAD DE MÉXICO (apro-cimac).- Una vez más, la Fiscalía General del estado de Guerrero, encabezada por Xavier Olea Peláez, insiste en dilatar la liberación de la excomandanta de la Policía Comunitaria (PC) de Olinalá, Nestora Salgado García, ya que, luego de que dos juzgados ordenaron su puesta en libertad, la instancia decidió ejercer tres órdenes de aprehensión más en su contra.

Con este revés judicial, la activista continuará en prisión a pesar de que anoche dos juzgados del municipio guerrerense de Tlapa ordenaron su libertad al no encontrarla responsable de tres acusaciones de secuestro.

Y es que, de último momento y de manera por demás draconiana –mientras Nestora ya alistaba su salida del penal femenil de Tepepan, al sur de esta ciudad–, la Fiscalía de Guerrero presentó tres órdenes de aprehensión contra la excomandanta para impedir su libertad.

La noche de ayer lunes 7 de marzo, los juzgados Primero y Segundo del Distrito Judicial de Morelos, con sede en Tlapa de Comonfort, notificaron a Salgado García y sus abogados el auto de libertad al no encontrar pruebas para mantenerla en prisión por los delitos de los que se le acusaba.

Sandino Rivero, abogado de Defensa Estratégica en Derechos Humanos, organización civil que litiga el caso de la activista, informó que a Nestora se le notificó del auto de libertad en la audiencia realizada en el Juzgado 67 Penal, con sede en el reclusorio capitalino de Santa Martha Acatitla.

Mientras la defensora humanitaria era llevada de nuevo a la Torre Médica del Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan para preparar su salida, la Fiscalía General de Guerrero envió un fax a este penal para informar de otras tres órdenes de aprehensión vigentes contra la excomandanta, por lo que no podría ser liberada.

Para los abogados ya estaba previsto el escenario de que la Fiscalía estatal, encabezada ahora por Xavier Olea Peláez y antes por Miguel Ángel Godínez Muñoz, guardara esas tres acusaciones y las sacara de último minuto en una forma “perversa” de administrar la justicia y mantener a Nestora en prisión.

Amanda Rivero, también abogada de la excomandanta, refirió que –a pesar de que ayer obtuvo la libertad– desde junio de 2015 sabían de tres acusaciones más: una por secuestro, otra por homicidio y una más por robo, las cuales no habían sido notificadas formalmente.

Hace ocho meses, los litigantes sólo sabían que las acusaciones las tenían tres juzgados: en Tlapa, Huamuxtitlán y Ayutla, todos en Guerrero. Así que una vez ejecutadas las órdenes de aprehensión, las autoridades deberán informar de la detención a los juzgados de aquella entidad para iniciar un nuevo litigio.

Rivero explicó que en próximas horas o días Nestora Salgado tendrá que declarar en un juzgado de esta capital por las tres acusaciones. Está acusada de robar armas de la policía municipal, secuestrar a una persona que en realidad fue retenida por la PC y de asesinar a un joven.

Escenario previsto

Desde septiembre de 2015, Defensa Estratégica en Derechos Humanos interpuso un amparo contra estas tres posibles órdenes de aprehensión y ofreció pruebas a favor de la excomandanta, entre ellas notas periodísticas de la conferencia de prensa que Nestora dio en Acapulco el día que supuestamente asesinó a un hombre en la carretera que va de Tlapa a Olinalá. El amparo aún está en trámite.

La operación orquestada por las autoridades de Guerrero contra la activista confirma su postura en torno al caso, pues desde el 21 de agosto de 2013, cuando fue detenida –sin orden de aprehensión y en un descomunal operativo policiaco-militar como si fuera una peligrosa narcotraficante–, ha hecho hasta lo imposible por mantener a Nestora en prisión, pese a las pruebas que demuestran su inocencia.

En diciembre de 2015, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU reconoció a Salgado García como una defensora de derechos humanos y exigió su liberación al gobierno mexicano.

Una vez que la mujer de 43 años rinda su declaración, que podría ser esta misma semana, comenzarán a correr los tiempos legales para que otra vez los juzgados le dicten el auto de libertad o de formal prisión.

En tanto, la activista lleva dos años y medio en prisión –en los que ha realizado huelgas de hambre en demanda de su libertad, pese a su deteriorado estado de salud– por realizar tareas como policía comunitaria, las cuales son plenamente reconocidas por la ley del estado de Guerrero.

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