“Batman vs Supermán”: Mal comienzo para los héroes de DC

CIUDAD DE MÉXICO (apro) Dirigida por Zack Snyder, Batman vs Supermán: El origen de la justicia (Batman vs Superman: Dawn of Justice, EU-2016), es una cinta que carece de corazón; es decir, no alcanza a tocar fibras sensibles, no conmueve y sus personajes adolecen de falta de profundidad.

Batman vs Supermán es mucho look, como todas las cintas de Snyder: edición vertiginosa, tomas sorprendentes y mucho sentido de la estética; desde la vieja casa de Bruce Wayne en ruinas o la lujosa mansión de Lex Luthor (Jesse Eisenberg). O sea, es un bonito cascarón, pero está vacío por dentro.

La película comienza con la pelea de Supermán (Henry Cavill) con el general Zod, en que prácticamente destruyen la ciudad, y en donde las víctimas no se hacen esperar, entre ellas algunos empleados de Bruce Wayne (Ben Affleck), quien tiene oficinas en Metrópolis, la ciudad de Supermán.

Metrópolis comienza a creer que Supermán es un verdadero peligro: sí, salva vidas, pero sus acciones resultan igual de destructivas; por su parte, Lex Luthor desea convencer al Senado para que lo deje construir un arma capaz de defender a la Tierra de cualquier kryptoniano, incluido El hombre de acero. Y está dispuesto a todo para conseguir lo que busca.

Batman por su parte es de los que piensan que Supermán es un verdadero peligro, y a su vez, Clark Kent cree que los métodos de Batman en Ciudad Gótica son bastante reprobables.

La tensión entre ambos héroes irá creciendo, así como la ambición de Luthor y, por supuesto, la gente normal está en medio de la disputa y en un peligro latente. Como aliados, aquellos tienen a Lois Lane (Amy Adams), por el lado de Supermán, y por el lado de Batman al fiel mayordomo Alfred (Jeremy Irons). Y habrá un elemento sorpresa, aunque ya todo mundo lo vio en los avances: La Mujer Maravilla (Gal Gadot).

La película está lejos de ser emocionante, pues nunca nos dan elementos para identificarnos con los conflictos de algunos de los personajes, todo sucede muy rápido; los recursos de Snyder para generar empatía son a través de la belleza de Gal Gadot, la verborrea de Luthor, las caras de preocupación de Batman y Supermán y sus respectivos abdómenes marcados.

No hay discurso, sólo dos súper héroes peleando como niños chiquitos y un villano caprichoso que quiere dominar al mundo.

Si este es el estándar de calidad en las historias que veremos de la industria editorial estadunidense DC Comics, que alguien nos ayude. Y no puede ser Supermán, ya que está atrapado en estas historias.

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