Biblioteca Central de la UNAM, símbolo de modernidad y mexicanidad: Graue

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers, presumió la “inacabada e inacabable” misión de la Biblioteca Central (BC), un orgullo que, dijo, guarda lo más preciado de una Universidad: “el conocimiento y sus saberes”.

Y sin duda, expuso, Juan O’Gorman la concibió como algo monumental que diera luz, color y matices al campus universitario; que integrara lo que fuimos y lo que queremos ser; que diera unidad en la diversidad y sirviera de símbolo de modernidad y mexicanidad.

“Si se caminara por vez primera por Ciudad Universitaria, uno se sentiría atraído por este edificio y a nadie le sorprendería descubrir que guarda lo más preciado de una Universidad: el conocimiento y sus saberes”, dijo el rector al presidir la ceremonia inaugural por el 60 aniversario de la BC y la conmemoración del medio siglo de la Dirección General de Bibliotecas (DGB), en el auditorio Alfonso Caso de Ciudad Universitaria.

El mural de la BC, agregó, es como un inmenso códice con pictogramas que relatan nuestra cosmogonía e historia; nuestras dualidades culturales: el Sol y la Luna; la guerra y la naturaleza; la ciudad y el campo; las ciencias viejas y las ciencias nuevas; las barbaries de la conquista y el sincretismo cultural, y nuestras revoluciones que dan fruto a nuevos pactos sociales de donde surge una universidad que busca, en sus orígenes, la certeza de su futuro.

La BC, subrayó, es una de las construcciones más emblemáticas del arte y la arquitectura mexicana, un edificio paradigmático y crucial para que la UNESCO designara al campus de Ciudad Universitaria Patrimonio de la Humanidad.

Pero a la Biblioteca no sólo la hacen sus murales, sino también su amplia colección de libros y revistas, herramientas para que la memoria no se pierda y pueda ser compartida y multiplicada con el paso de las generaciones, apuntó el rector.

De acuerdo con un comunicado difundido por la UNAM, desde hace 50 años el edificio alberga a la DGB, columna vertebral de todo el sistema bibliotecario universitario, que se ha conformado como uno de los más importantes de América Latina.

Desde el 23 de abril de 1956, durante el rectorado de Nabor Carrillo Flores, la Biblioteca abrió sus puertas a los estudiantes y al público en general, y actualmente recibe entre seis mil y 10 mil lectores al día.

Ha sido un lugar no sólo para viajar a otros mundos, sino para adentrarse en las investigaciones de las ciencias, las artes y las humanidades, sostuvo Graue.

“Nuestra Biblioteca Central es un espacio para el estudio y el aprendizaje. Es un punto de encuentro interdisciplinario entre todas las áreas del saber y es el laboratorio en el que se ha experimentado la mayor parte de los adelantos tecnológicos del ámbito bibliotecario de las últimas décadas”, añadió.

Durante la ceremonia se entregaron reconocimientos a los exdirectores de la BC, Margarita Almada Navarro y Rodolfo Jiménez Guzmán, así como a los trabajadores Francisco Guerrero Langarica y Margarita Morales, por sus 40 años de servicio. Además, se develó una placa conmemorativa por el 60 aniversario de la BC y el 50 aniversario de la DGB.

Acudieron el presidente en turno de la Junta de Gobierno, José de Jesús Orozco; la abogada General de la UNAM, Mónica González Contró; el coordinador de Humanidades, Alberto Vital Díaz, y directores de diversas escuelas y facultades.

Comentarios