El joyero Solórzano Kruker en los negocios “offshore”

Joyas. Foto: Especial Joyas. Foto: Especial

En la intrincada red de empresas, despachos jurídicos y entidades fiduciarias expuestas al escrutinio público al difundirse los documentos del despacho panameño Mossack Fonseca, aparecen los nombres de empresarios mexicanos como creadores de empresas offshore y beneficiarios de fideicomisos ajenos a la fiscalización nacional. Uno de ellos es Rafael Solórzano Kruker, amigo de Carlos Ahumada y que se dedica a la joyería y los metales preciosos.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En sus días más aciagos de prisión en México, entre 2004 y 2007, el controvertido empresario argentino Carlos Ahumada habló de la verdadera amistad:

“Con los dedos de una mano cuento a mis amigos de verdad, quienes en esos momentos tan difíciles nos procuraron a mí y a toda mi familia, estuvieron al pendiente e hicieron cuanto estaba a su alcance, de manera desinteresada, y no por ningún tipo de temor que hablara de ellos o alguna cosa así, sino para ayudarnos.

“Hoy siguen siendo mis grandes amigos: José Luis Ibarrola, Rafael Solórzano Kruker, Carlos Salomón Cámara, Carlos Reinoso y Hugo Ontiveros.”

Esa confesión fue plasmada en su libro Derecho de réplica, publicado en 2012. En el capítulo “Cárcel”, el empresario que en el sexenio de Vicente Fox fue epicentro de los videoescándalos protagonizados por funcionarios del entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, puso la atención de la opinión pública en su entrañable amigo, el empresario joyero, inmobiliario, financiero y prestamista Rafael Solórzano Kruker.

Alejado de la promoción mediática, Solórzano Kruker es otro de los mexicanos que entraron en contacto con el despacho panameño Mossasck Fonseca, dedicado a la creación de empresas offshore y objeto de la investigación periodística internacional conocida como #PanamaPapers.

Se trata de 11.5 millones de documentos de la firma panameña, cuya revelación desde el pasado 3 de abril ha tenido impacto mundial. Esa información masiva fue entregada al periódico alemán Süddeutsche Zeitung (https://www.sueddeutsche.de/) y al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés, https://www.icij.org/), además de otros 109 medios en el mundo, entre ellos Proceso.

Los nombres de Solórzano y varios de sus socios surgieron entre los datos de una entidad fiduciaria llamada Orion Trust, utilizada por Mossack Fonseca para crear fideicomisos en Nueva Zelanda,

Una diligencia interna de la firma, fechada el 23 de noviembre pasado y firmada por Valentín Ureña, dice: “Luego de las investigaciones realizadas por el departamento de cumplimiento, y la información que pudimos recabar, somos de la opinión que el señor Rafael Solórzano Kruker debería ser aprobado como cliente de nuestra firma”.

Entre esa información estaba el currículum del empresario, el cual dejó ver que, si bien mantuvo lejos de los medios su relación con Carlos Ahumada, tiene una amplia gama de negocios en México.

En la carta de aceptación de Solórzano Kruker se dice que estudió alta dirección y economía en la Universidad Dr. Reabers Höhere Handelschule, en Zúrich, Suiza. Además, informa que ha trabajado en diversas áreas, principalmente de comercialización y actividades financieras; y ha fundado varias empresas. Una de sus incursiones recientes fue en Panamá, donde solicitó los servicios de Mossack Fonseca para abrir una empresa offshore en Holanda.

Conexiones financieras

De acuerdo con los documentos, Solórzano Kruker es director y socio de Grupo Internacional de Metales Preciosos (GIMPSA) y Grupo Basilisk, que fundó junto con Armando Miguel Carrasco Zanini Rincón, Patrick René Louis Wyss y Karl Frei Buechi, banqueros los dos últimos. El Grupo Basilisk integró varios fondos para adquirir activos del Instituto para la Protección del Ahorro Bancario, además de haber creado Basilisk Imobiliaria. Todos ellos aparecen en los Panama Papers.

Patrick René Louis Wyss Rossier y Karl Frei Buechi han participado también en el fondo Möench Cooperatief, creado a través de Mossack Fonseca para adquirir el Grupo Marzam, el número dos de la distribución de medicamentos en México (Proceso 2058).

El entrañable amigo de Ahumada también tiene actividad en el sistema financiero mexicano a través de la unión de crédito CrediPyme, dedicada a financiar a las micro, pequeñas y medianas empresas en varios estados.

CrediPyme existe desde enero de 2000. Entre sus directivos se encuentra Miguel Ángel Riva Palacio Márquez, titular del despacho de abogados Riva Palacio Márquez y Asociados, quien aparece en los archivos de Mossack Fonseca como beneficiario de un fideicomiso llamado The Rover Trust, creado en marzo de 2012 por el bufete panameño en Nueva Zelanda.

Solórzano Kruker es igualmente dueño de la casa de empeño Prendal, que no se encuentra en el Registro Público de Casas de Empeño, de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), y tiene a su cargo la inmobiliaria Promotora de Proyectos Comerciales, con la cual participó en la construcción de Galerías Plaza las Torres, en León, Guanajuato. El equipo de futbol de esa ciudad fue propiedad de Ahumada.

Para Solórzano Kruker y su grupo GIMPSA el negocio es redondo: además de exportar e importar metales preciosos, cuenta con una planta de refinación y afinación de metales en Ecatepec, Estado de México, que a su vez ofrece servicios a las casas de empeño y otros clientes. Tiene asimismo dos laboratorios de metales preciosos en los principales centros joyeros de la Ciudad de México y de Guadalajara.

En 2001 creó la empresa Soluciones Ecológicas en Metales, S. A. de C. V., que entre otros negocios se dedica a destruir los convertidores catalíticos de los automóviles para evitar su reutilización y recuperar los metales que contienen.

GIMPSA también se dedica al traslado y custodia de valores a través de una flota de vehículos y opera Integrated Solutions Bureau, empresa que provee estrategias comerciales a través de varias tecnologías, que van desde las telefónicas hasta robots en redes sociales.

De acuerdo con los documentos, Mossack Fonseca creó en junio de 2009 Orion Trust Limited en Nueva Zelanda a fin de incorporar fideicomisos en los cuales aparecen como beneficiarios otros mexicanos; una de esas entidades es Tabulet Trust, en la cual Rafael Solórzano Kruker es el principal beneficiario y sus hijos los fideicomitentes.

A partir de este fideicomiso creado el 17 de abril de 2013 y constituido con 100 dólares, se creó la empresa Tabulet C. V., con sede en Holanda.

Según información de Mossack Fonseca, Solórzano Kruker llegó a esa agencia a través de Ricardo Quibrera Saldaña, representante de la consultora Ecovis México y que mantiene relación con el despacho panameño desde 2012. Ecovis México es la representación de la consultora internacional Ecovis, que cuenta con más de 4 mil 500 personas que operan en 60 países en las áreas de consulta tributaria, contabilidad, auditoría y asesoría jurídica. Su director mundial es el alemán Kay Friedrich Thomsen.

En la misma estructura de Orion Trust Limited se encuentra Armando Miguel Carrasco Zanini, quien aparece como principal beneficiario del fideicomiso Stamford Trust, creado el 5 de diciembre de 2012 y que posee 99.9% de la empresa Lanaken Holdings C. V., con sede en los Países Bajos.

Carrasco Zanini, además de ser uno de los fundadores de Basilisk, es el representante legal de Prime Capital, una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple, Entidad No Regulada que aparece como entidad no renovada en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (Sipres) de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.

Según el Sipres, Prime Capital es presidida por Patrick René Louis Wyss Rossier, quien con el apoyo del despacho Doporto & Asociados participó en la reestructuración del mercado de medicamentos en México.

A través de Mossack Fonseca, el titular del despacho, Luis Doporto Alejandre, ha creado complejas estructuras en paraísos fiscales para empresas mexicanas. Además, tiene su propio fideicomiso en Orion Trust Limited, llamado The Cabita Trust, en el que aparece junto con su esposa Melisa Flores Alcántara (Proceso 2058).

Armando Miguel Carrasco Zanini pertenece a una de las familias con más tradición entre los notarios de México. Su hermano José Felipe Carrasco Zanini Rincón tiene a su cargo la Notaría 3, pero la historia se remonta a finales del siglo XIX, cuando el abuelo, José Carrasco Zanini, obtuvo el permiso de escribano del entonces presidente Porfirio Díaz.

Otro hermano, el ingeniero Luis Carrasco Zanini, fundó en 1989 la compañía Grupo Alcani, que ofrece servicios de informática forense, servidores, redes, equipos, soporte técnico y diseño web a notarías públicas y despachos de abogados.

Entre sus clientes se encuentran más de 23 notarías, la mayoría en la Ciudad de México, además de despachos como Desentis Asesores Fiscales, Madrazo y Armida, Díaz Nieves y Asociados, así como Cornejo Méndez González y Duarte.

También trabaja para Basilisk y Goldberg, Alerhand y Asociados, S. C. Banca de Inversión. Ésta es dirigida por Rubén Goldberg Javkin, quien también solicitó los servicios de Mossack Fonseca, además de que participa como miembro independiente del comité técnico de Fibra Uno.

Otro nombre que salta de los archivos de los PanamaPapers es el de la publicista Marcela Aizpuru de la Portilla, principal beneficiaria del fideicomiso The Protea Trust, integrado el 18 de agosto de 2012. Como parte de Orion Trust Limited, el fideicomiso derivó en la creación de la empresa Protea CV en Holanda.

Marcela Aizpuru es dueña de Inteligencia Avanzada, dedicada a los servicios de mercadotecnia, promoción, administración y control de nómina, lo mismo que manejo de personal.

Entre sus objetivos está el incremento de ventas y la mejora de imagen de productos y servicios de grandes clientes, como Alpura, Bonafont, Coca-Cola, Heineken, Mabe, Hewlett Packard, Centennial Towers, Mead Johnson, Pfizer y Playmobil, entre otros. Entre 2006 y 2008, Aizpuru de la Portilla fue presidenta de la Asociación Mexicana de Agencias de Promociones, que agrupa a más de 50 agencias certificadas.

Su hermana, Araceli Aizpuru de la Portilla, es fundadora y directora de la Fundación Ellen West, surgida en 1998, que ofrece tratamientos contra la anorexia, la bulimia y otros trastornos de la conducta alimenticia.

En esa fundación participa el actor Jaime Camil, hijo del multimillonario Jaime Federico Said Camil Garza, quien en febrero de 2015 fue mencionado como uno de los mexicanos con cuentas secretas del banco HSBC en Suiza, en el caso conocido como SwissLeaks y que también fue dado a conocer por el ICIJ.

Los arquitectos de la Roma

En una foto de la revista Quién publicada en abril de 2010 se observa a Mahim Dagdug, Ori Izbitzki, Alejandro Toussieh y Dany Izbitzki posando en una estancia de una vieja casona en la calle Orizaba 95, colonia Roma. Se trata de un hotel boutique de lujo diseñado por estos jóvenes y que tiene 17 habitaciones, cuatro penthouses tipo loft con terraza privada, tres suites y hasta un carril para nadar, “cada una con diseño único”, según la revista.

Además de la peculiar arquitectura, la casa representa parte de la historia de la colonia, ya que antes de pertenecer a la hacienda, esos terrenos eran de las familias con mayor abolengo de la capital en el siglo XIX: los Echegaray y los Calero Sierra.

Ese lugar fue la cuna de la colonia Roma. En un artículo publicado en el periódico La Jornada el 15 de junio de 2014, Ángeles González Gamio cuenta que Edward Walter Orrin, de origen inglés y fundador del Circo Orrin, informó al ayuntamiento de la ciudad que había adquirido un terreno llamado Potrero de Romita para establecer una colonia dotada con todos los servicios.

La casona fue designada patrimonio cultural por el Instituto Nacional de Bellas Artes, pero aun así fue vendida y transformada en el Hotel Brick por los hermanos Izbitzki, Toussieh y Mahim Dagdug, que se hicieron llamar “los reyes de las fincas”. El hotel fue clausurado en 2013 por la delegación Cuauhtémoc por incumplir con las medidas de seguridad.

En ese año el grupo, excepto Mahim Dag­dug, abrieron tres empresas en Holanda a través del fideicomiso The Milfington Trust, con domicilio en Nueva Zelanda, donde los dos arquitectos Izbitzki y Toussieh son los principales beneficiarios. A través de ese fideicomiso crearon la compañía Maple Investments, C. V., con sede en Holanda. Ellos también fueron puestos en contacto con la firma panameña por Doporto & Asociados.

Este semanario buscó a Solórzano Kruker, Carrasco Zanini, Marcela Aizpuru y Alejandro Toussieh para consultarlos sobre el contenido de este reportaje, pero ninguno de ellos respondió o devolvió las llamadas.

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