Basquetbol: entre la opacidad, el repechaje a Río

Sergio Valdeolmillos, entrenador de la selección mexicana de baloncesto. Foto: Octavio Gómez Sergio Valdeolmillos, entrenador de la selección mexicana de baloncesto. Foto: Octavio Gómez

La Selección Mexicana de basquetbol ha tenido un desempeño fenomenal en los últimos años. Exactamente al revés que el director de la Conade, Alfredo Castillo, quien ha metido en problemas graves al combinado y ha operado con opacidad para intentar solucionarlos. Ahora se enfrenta a una prueba enorme: el repechaje para los Olímpicos de Río 2016. Pese a sus errores y al hecho de que aún existen problemas profundos en ese deporte, decidió asumir el control directo del equipo.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo, aún no ha transparentado cuántos recursos públicos y cómo los gastó para que la Selección Nacional de Basquetbol buscara su pase a los Juegos Olímpicos, pero ya se apresta a organizar la participación del equipo en el repechaje, la última oportunidad para calificar a Río 2016.

La Conade anunció que la selección “contará con todo el apoyo de la dependencia para que tengan una preparación sin precedentes”, pero tal como pasó en el Preolímpico 2015, no será la Asociación Deportiva Mexicana de Baloncesto (Ademeba) la que operará la clasificación, sino el propio Castillo, quien ha manejado el equipo a su gusto.

Por otro lado, negoció un acuerdo con el presidente y el secretario general de la Federación Internacional de Basquetbol (FIBA Mundo), Horacio Muratore y Patrick Baumann, respectivamente, con el Comité Olímpico Mexicano (COM) y con la Ademeba para reestructurar este deporte.

Pero esta tarea comienza con el pie izquierdo. La FIBA Mundo designó a José Luis Saéz, presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB), como su representante en la “Comisión para la Transformación y el Fortalecimiento Integral del Basquetbol” que se creará en México.

Sólo que, actualmente, la FEB está suspendida por La FIBA Europa. La selección española fue castigada, no podrá participar en el Eurobasket 2017 y corre el riesgo de quedar fuera de los Olímpicos 2016. El conflicto en España (que enfrenta en total 18 países europeos) fue ocasionado porque la Asociación de Clubes de Baloncesto, que opera la liga profesional en ese país, se alió con la Euroliga para participar y apoyar sus competencias.

El jaloneo entre La FIBA Américas, el COM, la Conade y la Ademeba –que se recrudeció mientras se realizó el Preolímpico en la Ciudad de México (agosto-septiembre 2015) y en el cual la selección azteca no calificó a Río 2016– derivó en que el 27 de noviembre la FIBA Mundo suspendió a México de toda competencia, pues Alfredo Castillo no cumplió con el compromiso de reconocer a la Ademeba como el órgano oficial del basquetbol.

El argumento de la Conade era que ni la Ademeba ni su presidente, Modesto Robledo, cumplen los requisitos que marca la Ley General de Cultura Física y Deporte. De hecho, el federativo no es del agrado de Castillo por las diferencias que éste, a su vez, mantiene con el entrenador nacional, Sergio Valdeolmillos.

El arte de recular

Pero tal como ocurrió con la amenaza del Comité Olímpico Internacional de dejar fuera a México de Río 2016, Castillo terminó por doblegarse ante La FIBA Mundo, toda vez que la suspensión impediría que la Selección Nacional participara en el repechaje.

Ante la inminente realización del sorteo, el 18 de enero el director de la Conade mandó una carta a la FIBA Mundo (oficio número D.G. 104. 003/16) informando que con esa fecha se expidió el Registro Único Deportivo (RUD) que acredita a la Ademeba como “la única asociación deportiva nacional rectora del basquetbol a nivel nacional”.

En el documento dirigido a Muratore y a Baumann, Castillo se congratuló de que con esa acción “sea levantada de inmediato la sanción que fue aplicada a nuestro país por medio de la FIBA a finales del año pasado, y de esa manera México pueda participar en el torneo de repesca masculino para calificar a los Juegos Olímpicos de Río 2016, así como a todos los torneos internacionales que correspondan a nivel selecciones y profesional”, se lee en la carta, de la cual Proceso tiene copia.

Al día siguiente, la FIBA Mundo levantó la suspensión. El 26 de enero se realizó el sorteo que determinó que México enfrentará en el repechaje a Grecia, Irlanda, Túnez, Croacia e Italia, en partidos que se disputarán en Turín del 4 al 9 de julio.

En abril pasado, la FIBA Mundo citó a las partes en sus oficinas en Mies, Suiza. Los días 14 y 15 estuvieron con Muratore y Baumann, por la Conade, Castillo; por el COM, Felipe El Tibio Muñoz, y por la Ademeba, Robledo.

En dos reuniones, además de acordar la creación de la mencionada Comisión para el Fortalecimiento del Basquetbol, la Ademeba aceptó ser desintegrada y permitir la creación de una nueva federación, según indican los puntos 1 y 4 del acuerdo que fue firmado por la FIBA Mundo, la Conade y la Ademeba, pero no por el COM.

A la letra, el punto 1 dice: “Todas las partes apoyan las importantes reformas con miras a unir a la familia del basquetbol en México y a proveer a la Ademeba –o una Federación Mexicana de Basquetbol nuevamente establecida– con las herramientas necesarias para convertirse en el único organismo rector del basquetbol, capaz de dirigir a una familia unida (desde las bases hasta el nivel profesional) hacia un desarrollo exitoso y próspero”.

En el punto 4, aceptado por Robledo sin ninguna resistencia, la Ademeba queda sentenciada a desaparecer: “Ademeba acepta el establecimiento de la comisión y se compromete a organizar nuevas elecciones democráticas, las cuales integrarán a todas las partes de la familia del basquetbol de México bajo un proceso determinado por esta comisión. Ademeba se compromete a apoyar plenamente el trabajo de la comisión, incluyendo el establecimiento de un nuevo organismo que deberá reemplazarla”, señala el documento.

Cada una de las partes nombró a un representante que será miembro de la comisión: la FIBA Mundo eligió a José Luis Sáez, quien fungirá como vicepresidente; por el COM estará Antonio Murrieta; por la Ademeba, el propio Robledo, y por la Conade participará Gilberto Hernández Oseguera, quien trabajó codo a codo con Jesús Mena como asesor jurídico cuando éste dirigió el deporte nacional. Todos están sujetos a confirmación, según el acuerdo.

Las partes también propusieron al empresario regiomontano de Grupo Valúe Carlos Bremer Gutiérrez, para que actúe como presidente independiente de la comisión y garantice “que los objetivos sean cumplidos”.

Castillo y Baumann fungirán como “observadores” y le concedieron a la FIBA Mundo el derecho de “proponer un gerente de proyecto/director que actué como oficial”.

Es importante resaltar la docilidad con la que Robledo aceptó la desintegración de la Ademeba. Su periodo como presidente finaliza este noviembre, pero si la comisión determina que deberá irse antes, lo hará.

En entrevista, Robledo acepta que todos los gastos que se generen por la participación de la Selección Nacional de Basquetbol en el repechaje saldrán de las arcas de la Conade, tal como ocurrió en el Preolímpico.

A una solicitud de información realizada en septiembre de 2015, la dependencia respondió que “declara la inexistencia”, pues encontró “cero registros” sobre el dinero público con el cual se pagó el salario del entrenador Valdeolmillos, así como adeudos que, mediante una demanda, el español exigía antes de aceptar regresar a México para los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y el Preolímpico (Proceso 2047).

Robledo dijo que las asociaciones estatales que forman la Ademeba se encuentran debidamente constituidas y registradas, y que prueba de ello es que la Conade le expidió el RUD.

Pero sus declaraciones contrastan con las publicaciones de Castillo en su cuenta de Twitter el 15 de abril: “Esta Comisión tratará desde la conformación y/o validación de asociaciones estatales, hasta la creación de una sola liga profesional”.

Si la Conade no tiene la certeza de que las asociaciones estatales están bien constituidas, entonces expidió el RUD y reconoció a la Ademeba sin verificarlo y sólo para garantizar que México asistiera al repechaje.

De hecho, llama la atención que en la carta enviada a la FIBA Mundo, la Conade no proporcionó el número de RUD de la Ademeba como, por ejemplo, sí hizo cuando pidió a la Federación Internacional de Luchas Asociadas que desconociera a Artemio Izquierdo y le diera su aval a la Federación de Medallistas de Luchas Asociadas, A.C., que encabeza Guillermo Díaz Gutiérrez.

Mentiras, medias verdades
y caprichos

Sobre la opacidad con la que Castillo maneja el basquetbol mexicano, aunque se empeñe en esconder que con recursos federales pagó el adeudo a Valdeolmillos (producto de una demanda internacional), una carta que el 3 de julio de ese año Castillo envió a Alberto García, director de la FIBA Américas, indica que la Conade “en su calidad de ente rector de la política deportiva de México asumirá la corresponsabilidad que en su caso se derive de la resolución que emita el Tribunal de Arbitraje de Basketball”.

El director de la Conade mantiene un litigio internacional con la Federación Internacional de Natación, pues se rehúsa a pagar la multa de 5 millones de dólares que México le debe por haber cancelado el Mundial de Natación Guadalajara 2017, pero no le causa ningún problema tomar dinero de la dependencia para cubrir el pago de la demanda que ganó Valdeolmillos y que la Conade ni siquiera debía.

El 15 de julio de 2013 Valdeolmillos firmó un contrato como entrenador de la Selección de Basquetbol con la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), que presidía Juan Manuel González, y con el Instituto Veracruzano del Deporte (IVD), que entonces dirigía Rafael Cuenca.

El contrato finalizaría con la culminación del último torneo organizado por la FIBA Américas en 2015, es decir, el Preolímpico. Pero, en septiembre de 2014, después del Mundial –al cual México calificó por primera vez en 40 años– Valdeolmillos fue despedido abruptamente. En una conferencia de prensa, Juan Manuel González Robledo; el entonces director de la Conade, Jesús Mena, y el presidente del COM, Carlos Padilla, anunciaron su cese.

González alegó que Valdeolmillos se condujo de manera equivocada porque hizo públicos “problemas económicos” que supuestamente acusó la selección durante el Mundial y aclaró que ellos sí cubrieron todas las necesidades del equipo.

Días después Padilla dijo que el español quería cobrar un salario libre de impuestos y que si no contaba con un Registro Federal de Contribuyentes no podrían pagarle.

La destitución provocó que Valdeolmillos demandara en el Tribunal de Arbitraje del Baloncesto (BAT) al COM, al IVD, a la LNBP y a la Ademeba. El entrenador planteó que su despido fue injustificado y exigía un pago de 362 mil 668 dólares entre sueldo, bonos, prestaciones, daños y perjuicios y daño moral.

Durante el juicio, el COM y la Ademeba dijeron que no firmaron el contrato de Valdeolmillos. El IVD reconoció que sí firmó, pero que de sus arcas jamás se tomó un peso para pagarle. La LNBP alegó que no destituyó al demandante de forma injustificada.

El dinero con el que se cubrieron los términos de ese contrato procedía de la Conade, pero como la Ademeba no estaba oficialmente reconocida, la dependencia que entonces dirigía Jesús Mena no podía asignarle recursos federales. Por ello se canalizó a través de la LNBP y del IVD.

Un mes y medio después de que terminó el Preolímpico, el 30 de octubre de 2015, el BAT resolvió exonerar al COM y a la Ademeba y condenó a la LNBP y al IVD a pagarle al español 124 mil 608 dólares por los siguientes conceptos: 78 mil 720 dólares que equivalen a 80% del pago total de la temporada 2014-15, porque la destitución sí fue injustificada.

Otros 37 mil 138 pesos por diferencias salariales y bonos de 2013-2014 y 8 mil 750 dólares por concepto de comidas adeudadas. Esta resolución implica que mientras Valdeolmillos dirigía a la selección, seguía su curso la demanda. Nunca la retiró.

Hasta ahora Castillo se ha negado a revelar en qué términos fue contratado Valdeolmillos durante 2015 para tratar de calificar a los Olímpicos.

El contrato que firmó en 2013 podría ayudar a estimar sus honorarios en su segunda etapa como entrenador: 120 mil dólares netos por temporada a razón de 20 pagos quincenales de 6 mil dólares. Un bono de 40 mil dólares por calificar al Mundial 2014, otro bono de igual cantidad por calificar a los Juegos Olímpicos. Y un bono de 20 mil dólares por ser campeón de cualquier torneo oficial de la FIBA Américas o la FIBA Mundo.

Se trata de un contrato garantizado, el cual “no se podrá rescindir unilateralmente por razones técnicas o de bajo rendimiento, y sustituir al entrenador”.

Además, Valdeolmillos contaba con otros beneficios: una casa o apartamento equipados con TV por cable, aire acondicionado, teléfono y conexión a internet, 250 dólares netos por semana para gastos de alimentación, un automóvil y un seguro médico de cobertura amplia para él y su familia.

“Todos los pagos en este acuerdo están exentos de cualquier tributo social o impositivo, los cuales serán pagados por el club (es decir la LNBP y el IVD) sin ser deducidos de la compensación monetaria a recibir por el entrenador en ningún caso. El club se compromete a pagar dichos tributos y expensas sociales e impuestos en nombre del entrenador”, se lee en el contrato.

La Conade anunció el pasado jueves 5 que la preparación de la preselección que participará en el repechaje se concentrará en la Ciudad de México el día 30 y dio a conocer los nombres de los 17 jugadores convocados.

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