Pese a tropiezos, Mancera se aferra a apuntarse para el 2018

Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la CDMX, después de emitir su voto. Foto: Hugo Cruz Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la CDMX, después de emitir su voto. Foto: Hugo Cruz

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En la segunda mitad de su gestión, sin tener las riendas de la Ciudad de México y sin terminar de posicionarse como una figura política de alcance nacional –suma dos derrotas políticas al hilo y carga con los peores índices de aprobación de sus gobernados– Miguel Ángel Mancera sigue con la mirada puesta en el 2018.

Dos días después de la elección de la Asamblea Constituyente –en la que se registró 71% de abstencionismo –la más alta desde que la izquierda es gobierno– y el PRD, que lo llevó al poder, repitió los resultados adversos de 2015—, el mandatario capitalino aseguró que para las elecciones presidenciales “por supuesto que creo que puede haber un movimiento importante”.

En entrevista en Radio Fórmula, Mancera Espinosa reconoció que el panorama no es fácil:

“No estoy caminando sobre las nubes, me queda muy claro lo que hay que trabajar y lo que hay. Estoy en un punto en donde no se puede eludir de ninguna manera, ni le voy a hacer la responsabilidad que corresponde a la jefatura de gobierno, ni a la toma de decisiones y obviamente eso tiene un costo político importante”.

Sobre los resultados de la elección del pasado domingo, el mandatario local comentó que le hubiera gustado que la participación fuera más nutrida.

Indirectamente, señaló a los votantes: “creo que hubo difusión abundante, pero no se ha comprendido de qué se trataba este ejercicio, no se conocía realmente a los que estaban trabajando como propuestas”.

Aun así, defendió la conformación de la Asamblea Constituyente, que en los próximos meses redactará la primera Constitución de la Ciudad de México.

Los frentazos

El entusiasmo de Mancera por ser candidato a la Presidencia de la República en el 2018 persiste, contrario al rechazo contra su gobierno a cuatro años de ejercicio.

El frentazo más reciente fue el resultado de las elecciones del pasado domingo para elegir 60 de los 100 asambleístas constituyentes. Ese proceso fue parte de la reforma política aprobada en enero pasado en el Congreso de la Unión y que ninguno de sus antecesores logró.

Sin embargo, la participación de los capitalinos no fue la que él se esperaba. Y es que sólo participaron 28.3% de los ciudadanos capitalinos, es decir, que hubo 71.7% de abstención.

Pero lo más desastroso fue que, de nueva cuenta, el PRD –que lo llevó al poder y lo sigue considerando como suyo aunque no esté afiliado—, volvió a quedar en el segundo lugar de las preferencias políticas por abajo de Morena.

Ni con los 553 mil 192 votos que obtuvo el domingo pasado logró recuperarse del desastre electoral del 2015, cuando perdió cinco jefaturas delegacionales y la mayoría de curules en la Asamblea Legislativa del entonces Distrito Federal.

Mancera tampoco cuenta con la aceptación de los capitalinos por el endurecimiento del Programa Hoy No Circula. Y es que, aunque no es su responsabilidad directa, sino de la Comisión Ambiental de la Megalópolis, los capitalinos lo señalan a él por el hecho de tener que descansar dos veces por semana su auto cuando se declara la fase 1 de contingencia ambiental desde el pasado 5 de abril.

En dos meses de operación de estas medidas se han presentado ocho contingencias. No obstante, la restricción de la circulación –dos millones de autos en Fase 1– no ha demostrado que sirva para disminuir los niveles de contaminación.

Otros elementos que han afectado a la imagen y aceptación del mandatario capitalino son la imposición de proyectos urbanos sin el consenso ciudadano como el Corredor Cultural Chapultepec-Zona Rosa y la instalación de la Gran Rueda de la Ciudad de México en el Bosque de Chapultepec.

La primera fue suspendida tras el rotundo “no” de la consulta ciudadana del pasado 6 de diciembre; mientras que la segunda, según la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), está suspendida.

Una medida de Mancera multicriticada por los capitalinos fue el uso de un silbato o “pito” para prevenir las agresiones sexuales en el transporte público y la calle.

La “política pública” fue anunciada luego de que miles de mujeres del Estado de México y la capital macharon para exigir respeto y el cese al acoso sexual en la calle y el transporte. Apenas se lanzó, la medida fue objeto de burlas y críticas en las redes sociales que incluso cayeron en el albur contra el propio exprocurador de justicia capitalino.

Por si fuera poco, el transporte público y el concesionado, en particular el Metro, continúan si mejorar su servicio como lo prometió el funcionario. Recientemente circuló un video que mostraba la filtración –a chorros– de agua de lluvia en la estación Pantitlán del Sistema de Transporte Colectivo Metro y lo último: este miércoles anunció que los microbuses dejarán de circular en la Ciudad de México, cuando ese medio de transporte es el único medio que llega a los lugares más recónditos de la capital y sacan de apuros a millones de usuarios de escasos recursos.

Mancera Espinosa también ha sido criticado por los viajes más recientes que ha hecho a otros estados de la República para firmar convenios de extensión del programa social “El Médico en tu casa”, mismo que, incluso, ha llevado a presumir en países como Colombia y recientemente, Francia.

Aún con estos y otros problemas en la ciudad, el jefe de gobierno confía en la posibilidad de conseguir una candidatura para competir por la Presidencia de la República en el 2018.

Comentarios

Load More