Aumenta el número de enfermos por conjuntivitis y neumonía en la CDMX

DF, con altos niveles de contaminación. Foto: Xinhua / Pedro Mera DF, con altos niveles de contaminación. Foto: Xinhua / Pedro Mera

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- De la mano de la crisis ambiental en la Ciudad de México, el número de enfermedades relacionadas con los altos niveles de contaminación aumentó de manera considerable en los últimos meses.

De acuerdo con el secretario de Salud local, Armando Ahued, en la temporada de ozono se incrementó en la capital del país la cifra de enfermos por conjuntivitis, neumonía y bronconeumonía, padecimientos relacionados con la polución.

“La conjuntivitis se incrementó 1.8 veces más en 2016, lo que representó un crecimiento de 86%. Las neumonías y bronconeumonías se incrementaron un 56% en relación con 2015. Es decir, sí hubo crecimiento en cuanto al número de casos de conjuntivitis y neumonías, pero es necesario analizar exhaustivamente cuanto influyó la contaminación ambiental en estas variaciones”, dijo Ahued durante la sesión de trabajo del Comité Científico-Técnico de Vigilancia sobre la Contaminación Atmosférica de la Ciudad de México.

En respuesta, el mandatario capitalino Miguel Ángel Mancera instruyó al Comité Científico-Técnico de Vigilancia que investigue el aumento de esas dolencias, tomando en cuenta que este año las restricciones fueron mayores que en 2015.

Asimismo, pidió al Comité de expertos un posicionamiento sobre las recientes normas vehiculares que dio a conocer la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

“Solicitar al comité, a las áreas correspondientes, dos análisis: uno que tiene que ver con esta nueva norma que se ha anunciado por parte del gobierno federal, solamente para que tengamos puntual opinión del comité en el grupo de trabajo correspondiente a fin de que el jefe de gobierno tenga un punto de referencia respecto a la opinión del Comité”, indicó.

Y también demandó fijar una postura respecto a dos medidas anunciadas por este gobierno, que es la renovación de los taxis por híbridos o eléctricos, así como la desaparición de los microbuses de las calles de la Ciudad.

En su oportunidad, la secretaria de Medio Ambiente local, Tanya Müller, informó sobre la creación de aplicaciones móviles para que la gente pueda saber en tiempo real de las condiciones atmosféricas y las recomendaciones en caso de incrementarse los niveles de ozono.

Por otro lado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) dio a conocer que las muertes prematuras en el mundo a causa de la contaminación atmosférica, que ascendieron a dos millones 933 mil en 2010, se van a duplicar o incluso a triplicar para 2060 si se mantienen las tendencias actuales.

En un estudio publicado sobre los costos económicos de ese fenómeno, destacó que en términos globales la polución recortará el producto interior bruto (PIB) global en un 1% para 2060, es decir, el equivalente a 2.6 billones de dólares anuales a causa de los días de baja laboral, los gastos sanitarios y la disminución de la productividad agrícola.

Los impactos serán muy desiguales entre unas y otras regiones, lo que se explica por los diferentes niveles de contaminación, apuntó.

Los mayores en términos relativos, precisó, se darán en la región del Caspio, donde su PIB se verá recortado en un 3.1%, así como en China (-2.6%), en algunos países europeos del antiguo bloque soviético (entre -2 y 2.7%) y en Rusia (-1.7%).

Y se situará entre el -1% y el -1.5% en la mayor parte de los otros países del sudeste asiático (como India), de Oriente Medio y del norte de África.

Por el contrario, el efecto de recorte de la producción será inferior al 0.5 % del PIB en Europa occidental, Norteamérica o Latinoamérica, así como en Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica.

Los autores del informe indicaron que de las 2 mil 933 muertes prematuras atribuidas a la contaminación atmosférica en 2010, 905 mil correspondieron a China.

En 2060, la cifra de China subirá a una horquilla de entre dos millones 65 mil y dos millones 711 mil personas, cuando el total mundial se situará entre seis millones 162 mil y nueve millones 43 mil.

En datos absolutos, las muertes prematuras aumentarán también en la mayor parte de las grandes regiones, en particular en Asia.

Entre las pocas excepciones a esa regla estarán los cuatro grandes países de la Unión Europea (Alemania, Reino Unido, Francia e Italia), donde se espera que de 111 mil muertes prematuras en 2010 se pase a entre 89 mil y 95 mil anuales en 2060.

En términos relativos, la tasa de mortalidad por millón de habitantes donde más va a incrementarse es en China, de 662 en 2010 a mil 563 en 2060, la mayor con diferencia de las grandes áreas contempladas en el estudio.

También será particularmente elevada esa tasa de mortalidad por la contaminación del aire en Corea del Sur (mil 69 fallecimientos por cada millón de habitantes, frente a 359 en 2010), la región del Caspio (mil 61 frente a 558), India (945 frente a 508), Rusia (806 frente a 826) o Japón (755 frente a 468).

Los niveles más bajos se esperan en Australia y Nueva Zelanda (65 muertes prematuras anuales en el horizonte de 2060, comparadas con 77 en 2010), el África subsahariana (167 frente a 224 en 2010), México (269 frente a 122 en 2010), Estados Unidos (293 frente a 299) y los cuatro grandes países de la UE (319 frente a 412).

La OCDE también evaluó los costos en términos de pérdida de bienestar por la contaminación del aire, que pasarán de 3 billones de dólares en 2015 a una horquilla de entre 18 y 25 billones en 2060.

En términos por habitante, eso supone un alza de 500 dólares por persona en 2015, de aproximadamente 2 mil 100 a 2 mil 800 en 2060.

Estos cálculos se han realizado sobre la base de proyecciones de algunos de los principales contaminantes, como el dióxido de sulfuro (SO2), los óxidos de nitrógeno (NOX) y el carbón negro (BC).

Comentarios

Load More