Ambiciones extrauniversitarias

Ambiciones extrauniversitarias
Juan José Hinojosa
Desde hace varios meses los centros de cultura superior han ocupado lugar preferente en la noticia como consecuencia de exigencias sindicales planteadas por su personal, o de enconadas disputas de fracciones por la posesión de la rectoría; así, en datos recientes, Oaxaca y Zacatecas en provincia; el colegio de Bachilleres, la Universidad Autónoma Metropolitana, y la Autónoma de México en el Distrito Federal Cadena interminable que al rebasar exigencias de justicia o inquietudes de inteligencia subrayan, en confusión cuidadosamente tripulada, objetivos ajenos a la cultura tales como medir la capacidad de paciencia y resistencia del gobierno, obligarlo en la intemperie a definiciones de geometría política, o radicalizar las rectorías para transformar la cultura de mosaico en monopolio En esta escalada, el último eslabón en el tiempo es hoy la huelga contra la UNAM Más allá de las exigencias sindicales, se ha desatado la polémica jurídica sobre las relaciones entre la Universidad y su personal académico y administrativo De todos modos, la huelga con la paralización total de la actividad universitaria
El rector denuncia la presencia del Partido Comunista Mexicano en el manejo y tripulación del problema; adicionalmente, otras voces afirman que el líder más destacado en el movimiento fue candidato a senador en las recientes elecciones postulado por ese partido sin registro El estilo en la oratoria y en las declaraciones, está saturado de textos, frases y tesis que dan contenido y perfil al comunismo internacional Todos estos datos reunidos evidencian que las exigencias de justicia social expresadas en la firma de contratos colectivos y en aumentos de salarios son ropajes para disfrazar la presencia de ambiciones extrauniversitarias
Para las mayorías silenciosas, millones de mexicanos entregados al quehacer cotidiano que añade riqueza al hogar común, sería deseable encontrar a la Universidad en la noticia como campo de investigación y descubrimiento, foro de libertad en la expresión de las ideas, nido de la inteligencia que construye y proyecta en esplendor el destino de la nación, semillero de generaciones que aseguran el relevo, arquitectura en devota vocación del ser nacional, comunidad de maestros y alumnos solidarios en la tarea de edificar la casa que a todos brinde tranquilidad en la justicia y seguridad en el peregrinar En contraste, resulta monstruoso que la vida universitaria solo trascienda al resto de la nación en esta nueva página roja que en grandes titulares informa sobre el resultado de episodios en la pelea prolongada de fracciones que disputan, como botín, su identidad y su destino Lo que hoy acontece en la Universidad no es dato ajeno al reto nacional; pudiera afirmarse, sin excesos en la definición, que es centro de gravitación en la proyección del destino común; sus retos, sus angustias, sus problemas, afectan por igual a quienes pasaron por sus aulas o en ellas son actores; a los padres de familia que en la Universidad esperan encontrar tierra fértil para que inteligencia, y virtud de generaciones florezcan, fructifiquen y fecunden; a quienes no tuvieron la espléndida oportunidad de aprender bajo su techo y esperan de sus egresados la responsabilidad solidaria de multiplicar las oportunidades para sus descendientes
Frente a todos estos datos, se explica el interés creciente de la comunidad que sigue en angustia solidaria el proceso del problema y espera en ansiedad su desenlace Más allá de los límites mezquinos de cacería de brujas o satanización de grupos, la denuncia del rector en el sentido de que el Partido Comunista Mexicano es factor determinante en el cultivo de la crisis, es explicable que entre los mexicanos se incrementen la angustia y la ansiedad Porque no hay un solo dato que otorgue a esa fracción titularidad de mayoría, para alzarse con el patrimonio universitario Porque sus pronunciamientos ideológicos son ajenos a la tradición y a la vocación de México Porque inquieta la incongruencia de que en México sean capaces de paralizar la vida misma de la casa de estudios mediante huelgas en cadena, y en los países ubicados detrás de la Cortina de Hierro la historia no registra una huelga en sus universidades

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