Lista negra de curas progresistas

Lista negra de curas progresistas
Enrique Maza
En Asunción, Paraguay, del 28 al 31 de marzo, informan las noticias, se celebró el III Congreso Anticomunista Latinoamericano, que vio reunirse a personalidades políticas, militares, eclesiásticas y otras que se ganan la vida de otros modos, desde Estados Unidos hasta Taiwán, pasando, por supuesto, por México y todos los demás países latinoamericanos México contó con la representación —según rezan las informaciones—, de dos diputados, Julio Zamora Bátiz y Tenorio Adame
Como era de esperarse, México presentó su ponencia, de la que fue responsable nuestra Federación Mexicana Anticomunista (FEMACO), con sede en Guadalajara El tema: “La Infiltración Comunista en las Jerarquías del Clero Católico de América Latina”
Los anticomunistas mexicanos consideran que “la acción que despliegan los infiltrados en las jerarquías del clero católico constituye el más temible peligro de comunización de América Latina” La peligrosidad proviene de la religiosidad ancestral de nuestros pueblos, por un lado, y, por otro, de la forma como tales diabólicos clérigos encubren bajo la sotana sus actividades subversivas, en servicio impune del comunismo (Para la reforma política, esto resulta en extremo complicado; porque este clero no es sólo súbdito del Vaticano, sino de Moscú Sin embargo, el III Congreso de la CAL —Confederación Anticomunista Latinoamericana— nos hace el favor de aclararnos que Paulo VI es el títere de los cardenales marxistas, lo cual simplifica las cosas)
La ponencia mexicana continúa “La acción del clero progresista resulta sumamente virulenta y constituye un escollo insalvable para la estabilidad social y política de los Estados Latinoamericanos” Por eso, en El Salvador, la consigna es: “Haga patria, mate un cura” “Los infiltrados” son perversos y faltos de escrúpulos, “como lo patentiza su llamada teología de la liberación, que no es otra que la lucha de clases montada de horcajadas en el Evangelio” “La Biblia Latinoamericana es un instrumento de indoctrinación marxista” Los gobiernos y pueblos del continente están en un estado de “indefensión”, porque “no tienen recurso canónico práctico alguno para frenar esas actividades”
De ahí, la ponencia mexicana “resuelve que todos los organismos afiliados a la CAL promuevan que la actividad procomunista sea reprimida sin miramiento alguno” Proponen crear una comisión de laicos y sacerdotes rectos, patriotas y anticomunistas; organizar un fichero lo más completo posible de clérigos y obispos comunistas, con antecedentes, origen, militancia y actividades subversivas; interesar a los bien intencionados en la lucha contra sus colegas comunistas, organizar campañas intensas para alertar a los católicos; gestionar ante las jerarquías católicas no contaminadas de marxismo que defiendan a sus feligreses de la indoctrinación marxista que se hace a través de biblias, catecismos, evangelios, publicaciones católicas, etc; difundir, en cambio, libros, folletos y periódicos con la verdadera doctrina (El caos va a ser monumental Por algo excluyen la biblia y el evangelio) Luego piden apoyo para los gobiernos que se enfrentan a la subversión marxista del clero (Aquí no entra el gobierno mexicano porque ya legalizó, por lo menos, al PPS, y pobre de él donde legalice al PC, PST, PMT, PSR y demás organismos papales de infiltración moscovita)
Luego arremeten contra los emisarios, “forja espiritual de los nuevos sacerdotes procomunistas o anticomunistas” Proponen brigadas internacionales que visiten los seminarios, para defenderlos “de los terribles males del comunismo ateo” (¿Por qué no propone, mejor, que los seminaristas estudien en las escuelas policiacas de Brasil o de Chile? El cardenal general de Bogotá y el obispo coronel de El Salvador pueden dar la recomendación y las orientaciones adecuadas) Proponen “que se haga un BOICOT a los templos filocomunistas” (Van a necesitar computadora ideológica) Y que se apoye eficazmente (¿dólares?) a sacerdotes e iglesias “de probada integridad católica”
Vienen luego sugerencias de carácter religioso para un trabajo inmediato Contra “la compleja herejía del comunismo, recitar el Credo de los Apóstoles” “Recitar la clásica oración de San Miguel Arcángel que se rezaba después de la Misa de San Pío V” (Y su refulgente espada, para defender la fe —acumulada en dinero— de las oligarquías católicas) Devoción a la Virgen de Fátima y el Santo Rosario (Para que lo recen los pobres, a la hora que deberían comer) “La causa del comunismo es la ignorancia religiosa”, así que debe publicarse un manual contra los errores comunistas, “para que se convenzan los más ignorantes de los graves daños que acarrea” (Ojalá el manual les diga cómo y dónde conseguir empleo; por qué se mueren de hambre, mientras otros derrochan en la opulencia; por qué ellos son ignorantes y los otros tienen escuela)
Pero lo mejor viene al final “Como la otra causa que lleva al comunismo es la miseria y el hambre de muchos, es necesario formular un manual para el pueblo con los principios socioeconómicos de las encíclicas sociales de los Romanos Pontífices” Contra el hambre, un manual de doctrina social pontificia Revelador ¿No sería más lógico luchar contra la miseria y el hambre y quitar la causa, en vez de justificarla con encíclicas? Son los anticomunistas los que proponen la doctrina social pontificia para acallar y mantener sumisos a los hambrientos Triste papel el de esa doctrina Encíclicas sociales en vez de comida ¿O será que la disminución de la miseria exige una relación directa con la disminución de la riqueza, de la acumulación y del privilegio? Ahí queda claro de qué se trata la lucha anticomunista y qué intereses están detrás No hacen falta más explicaciones

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