La taekwondista María Espinoza, en pos de su tres de tres

María Espinoza, medallista olímpica. Foto: Miguel Dimayuga María Espinoza, medallista olímpica. Foto: Miguel Dimayuga

En lo que ya son los terceros juegos de su trayectoria deportiva olímpica –en los dos anteriores consiguió oro y bronce, respectivamente–, la taekwondista María Espinoza ve muy cercana la posibilidad de colgarse una nueva medalla, con lo que, independientemente del tipo de metal que obtuviera, lograría una hazaña única como mujer deportista…

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- María Espinoza buscará en sus terceros Juegos Olímpicos el resultado histórico que la convertiría en la primera deportista mexicana en conseguir medallas en tres justas consecutivas. Igualaría al clavadista Joaquín Capilla, que subió al podio en Londres 48, Helsinki 52 y Melbourne 56.

La atleta sinaloense es la número uno del ranking olímpico, pero reconoce que eso no le asegura que obtendrá la medalla. Confía en que la experiencia es su mejor arma. No siente presión. Conocer los nombres de las competidoras que están del mismo lado que ella en la gráfica la pone tranquila. Podrá ver videos. Estudiar a las rivales.

“La tercera medalla es algo que ­anhelo muchísimo y por lo cual trabajo. Es algo que quiero y por la que voy a luchar. No tengo nada seguro en mis manos. No me presiono. Cada entrenamiento lo hago como si estuviera compitiendo. Me enfoco muy bien en mi trabajo, que es lo que da el resultado. Dependiendo del resultado vendrá la historia. No pienso en eso”, dice en entrevista.

A diferencia de los procesos olímpicos para Beijing 2008 (Espinoza ganó medalla de oro) y Londres 2012 (obtuvo bronce), para Río 2016 los taekwondistas calificaron por ranking.

Durante el ciclo olímpico participaron en distintos torneos que les otorgaron puntos. Los países ganaron el derecho de llevar a un atleta en cada una de las categorías olímpicas. En más de 67 kilos, por terceros Juegos Olímpicos consecutivos, María Espinoza fue la mejor de México. Es una de las esperanzas más firmes para obtener medalla.

Serán los primeros Juegos Olímpicos en los que al lado de Espinoza no estará el entrenador de origen cubano Pedro Gato, el artífice para obtener el bronce en Londres, después de que la deportista estaba prácticamente en la lona. En marzo de 2014 se separó de él.

Las diferencias insalvables entre el presidente de la Federación Mexicana de Taekwondo, Juan Manuel López y Gato terminaron por fracturar la relación entre atleta y entrenador. María Espinoza decidió dejar de nadar contra la corriente y alinearse con el federativo. Así, garantizó que su tránsito por el ciclo olímpico sería sin turbulencias e integrada con el resto de la selección nacional.

La gran arma con la que Espinoza ganó el bronce olímpico hace cuatro años fue el golpe en el pecho con el puño. Por su escasa flexibilidad de nacimiento, a la mexicana le cuesta trabajo patear a la cabeza, golpe con el que se consiguen tres puntos. Londres 2012 fue la primera edición olímpica en la que se utilizaron los petos electrónicos.

Para Río 2016, Juan Manuel López decidió contratar al entrenador español Jesús Benito, quien desde marzo pasado se integró a la selección nacional con los cuatro clasificados olímpicos. En el campamento que se realizó en Corea del 18 de marzo al 2 de abril, buscó ayudarlos a hacer ajustes en la técnica de golpeo para que se marquen los puntos en los petos electrónicos.

Benito les dejó trabajo qué hacer mientras él atendía otros asuntos fuera de México. A partir del 1 de junio ha estado 24 horas con el equipo. El entrenador explica que los petos electrónicos tienen un defecto: a veces el atleta pega muy fuerte y el punto se marca; otras, con un simple roce, hay contacto pleno.

“Hay una forma de colocar los pies en el peto que consiste en quitar un poco de fuerza, buscar más la colocación. Hay que burlar un poco la guardia del contrario, ver el hueco que deja y entonces meter la pierna. Nosotros los llamamos patucos, son los ‘calcetines’ que antes tenían siete sensores y ahora 11 y, en teoría, se puede puntuar mejor. Hemos trabajado mucho para ajustar la técnica dependiendo de donde estén colocados los sensores”, comenta el entrenador.

Jesús Benito explica que María Espinoza ha mejorado tanto que ahora también marca puntos arriba, que es una competidora más completa que ya domina nuevas patadas y que ha incrementado el número de puntos que consigue por combate.

“Consiguió algo muy bueno además del (golpe con el) puño, ahora está pegando arriba. Es mucho más completa. Tiene un control de la distancia muy grande y eso hace que los adversarios se desesperen. Tiene la experiencia de haber estado en muchas competencias internacionales y todo lo toma con mucha tranquilidad; además de eso, el toque en el peto la convierte en una rival a la que es muy complicado ganarle.”

Según Benito, en estos meses Espinoza ha trabajado para dominar el bituro, que es un golpe con la pierna por delante. También una patada con salto llamada nacko chagui, el tio chagui y otro golpe llamado kak.

–¿María Espinoza está para ganar su tercera medalla olímpica?

–Es lo que esperamos todos. Ahora está más completa, bien rankeada, pero las fórmulas matemáticas no funcionan en los deportes porque siempre hay factores externos que afectan. Para mí, es una de las grandes favoritas.

En su primer combate que tendrá lugar el sábado 20 de agosto, Espinoza se medirá a la filipina Kristie Elaine Alora, una taekwondista a la que no recuerda si ya ha enfrentado o no. La conoce porque pertenece a su misma generación y recuerda haberla visto en algunos Gran Prix. Al equipo técnico de la federación le ha costado conseguir videos para estudiarla.

María Espinoza quedó ubicada de un lado de la gráfica, donde se topará a rivales que están muy bien rankeadas, como la serbia Milica Mandic (lugar 7), que es la campeona olímpica ante quien la mexicana perdió en Londres 2012.

También evitará en las primeras rondas a la china Shuyin Zheng (número 2), a la británica Bianca Walkden (3) y a la francesa Gladys Epangue (8).

Las rivales más poderosas a las que se medirá son la estadunidense Jackie Galloway (4) y la holandesa Reshimie Oognik (5). Galloway es una vieja conocida de Espinoza. Hasta hace algunos años fue seleccionada nacional por México. Tiene ambas nacionalidades, pero optó por competir por Estados Unidos.

“He tenido un muy buen año, pero eso tampoco me puede asegurar que voy a tener una medalla olímpica. Todo puede pasar en unos Juegos Olímpicos. Hasta en el primer combate uno se pone nervioso o te toca una competidora fuerte. Por eso tratamos de no confiarnos con nadie.”

–¿Estás mejor preparada para estos Juegos Olímpicos en comparación con Londres y Beijing?

–Se han hecho muchos cambios. Es más fácil analizar a las rivales, pero también que ellas me analicen. Hemos hecho muchos ajustes para no perder ningún detalle y no cometer errores en la competencia. Antes no sabía a quién me iba a enfrentar y ahora lo sabemos desde casi dos meses antes. Me ponía muy nerviosa por no saber cuál sería mi gráfica.

–Ser la número uno en el ranking te da mucha ventaja

–No me enfoco en que llego en el número uno del ranking. La estadunidense se pudo haber colocado en el uno y yo ser cuatro y de todas maneras nos va a tocar encontrarnos en la semifinal, suponiendo que las dos avancemos.

“Todo puede pasar y cada combate será como si fuera el final. No puedo pensar en que ya estoy en la semifinal porque también las otras competidoras son fuertes. Está en mi gráfica la campeona panamericana, que es la de República Dominicana (Katherine Rodríguez). La filipina tiene mucha experiencia. Mi parte fuerte es la experiencia y voy a utilizarla.”

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Estudió Ciencias de la Comunicación y Letras y Literatura Hispánica en la UNAM. Fue reportera de información general en los noticieros Monitor de InfoRed. Desde 2000 ha sido reportera y conductora de deportes en distintos medios radiofónicos y televisivos. Estudió la Maestría en Periodismo y Asuntos Públicos en el CIDE.

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