Exterminio de jesuitas

Exterminio de jesuitas
A la creciente represión ejercida por el gobierno de El Salvador contra disidentes políticos y religiosos participantes en tareas de promoción social, se suma ahora la actividad de una siniestra organización anticomunista, la Unión Guerrera Blanca (UGB), que ha advertido que antes del 20 de julio próximo deberán salir del país todos los sacerdotes jesuítas, so pena de ser “exterminados”
En su “parte de guerra número 6”, fechado en San Salvador el 21 de junio, la UGB señala que “los miserables impulsores de las asesinas FLP no tienen por qué seguir envenenado a nuestro pueblo”
Asimismo, puntualiza que “nuestra lucha no es contra la Iglesia, sino contra el guerrillerismo jesuita” y que, por lo tanto, las órdenes religiosas y los sacerdotes “que no sean agentes del comunismo internacional, no tienen nada qué temer y pueden realizar su labor con toda tranquilidad”
La UGB, símil de la AAA argentina y de la MANO BLANCA guatemalteca, advierte que “de no acatar nuestra orden en el plazo indicado (30 días), se procederá a la ejecución inmediata y sistemática de todos los jesuitas que permanezcan en el país, hasta que acabemos con ellos” Extiende su amenaza a los vecinos, a los padres de familia y estudiantes y a los empleados de las instituciones jesuitas, señalando que “si hay desobediencia se considerarán blancos militares las instalaciones jesuitas, y los lugares frecuentados por ellos” (los miembros de la Compañía de Jesús)
Hasta ahora, la respuesta que se conoce a esta amenaza es la determinación de los jesuitas de toda Centroamérica de concentrarse en El Salvador, en un acto de solidaridad con sus compañeros salvadoreños
Las acciones emprendidas y anunciadas por la UGB vienen agregarse al clima represivo que impera en ese país centroamericano y que se ha acentuado a partir del 28 de febrero pasado, fecha en que el gobierno suspendió todas las garantías individuales
En un documento entregado a Proceso se da detallada cuenta de numerosos casos de persecusión, encarcelamiento ilegal, desaparición, tortura y exilio de sacerdotes y laicos
El recuento de los hechos ocurridos desde fines de 1976 a la fecha, arroja el siguiente saldo: 10 bombas contra instituciones religiosas (particularmente jesuitas); 2 allanamientos, un saqueo y profanación en un templo; siete prohibiciones de reingreso de sacerdotes al país, tres sacerdotes torturados y dos maltratados; tres más apresados; dos sacerdotes y cuatro laicos asesinados y otros tres religiosos fuera del país y amenazados de muerte En total, 25 sacerdotes salvadoreños y extranjeros han sido víctimas de esta escalada represiva Al enlistar esos casos, el documento menciona, entre otros, la colocación, el año pasado, de siete bombas en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, dirigida por jesuitas; la captura e incomunicación de un miembro de la Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis, entre el 22 de abril y el 24 de mayo pasados; la bomba contra la Imprenta Criterio, del Arzobispado, para tratar de silenciar al semanario Orientación, el 4 de mayo; así como el asesinato y la detención de sacerdotes y laicos
Por otra parte, se enumeran las represiones masivas perpetradas en contra del pueblo: el 28 de febrero, cuando fue disuelta una manifestación de protesta por el fraude electoral del día 20 anterior, en la Plaza Libertad, con muerte de seis personas oficialmente reconocida; el primero de mayo, al reprimirse otra manifestación, murieron ocho personas poco menos de 43 fueron detenidas (23 de ellas están “desaparecidas”); el 17 de mayo, desalojo militar de tierras ocupadas por campesinos en El Paisnal, con capturas masivas, robos, allanamientos y golpes; el 19 de mayo, ocupación militar de la ciudad de Aguilares: siete muertos reconocidos por el gobierno, incomunicación de la ciudad, golpes y capturas masivas (se sabe de la detención de 109 personas en la ciudad y 62 más en los cantones cercanos)
El documento contiene así mismo los nombres de 13 personas que originalmente el gobierno aceptó haber capturado pero que ahora niega tener conocimiento de ellas Se citan, en cada caso, las circunstancias en que fueron capturadas y la identidad de sus captores De algunos de ellos se sabe que han sido capturados, pero de la mayoría se ignora su actual paradero
Respecto a los sacerdotes que han sufrido represión y que en casi su totalidad han sido obligados a abandonar el país, se especifica que 13 de ellos son diocesanos, ocho jesuitas, dos maryknolls, un franciscano y un benedictino Entre ellos hay 10 salvadoreños y 15 extranjeros (belgas, españoles, estadunidenses, colombianos, panameños e italianos)
Ahora, la UGB proyecta acabar con todos los jesuitas

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